Mikaelly Moreyra viajaba con amigos hacia el litoral norte de São Paulo cuando divisó a un beagle caminando solo en la oscuridad. El animal presentaba signos severos de deshidratación y agotamiento. Lo habían dejado un largo periodo sin agua ni comida. Sin dudarlo, la joven lo subió al vehículo y lo trasladó de urgencia a una clínica veterinaria cercana para recibir atención inmediata.
Los exámenes médicos confirmaron que el canino padecía la enfermedad de la garrapata, una patología común en animales expuestos a parásitos sin protección. El tratamiento comenzó de forma instantánea mientras los rescatistas iniciaban la búsqueda de los responsables o de un nuevo hogar en la región de Ubatuba.
¿Por qué privaban de comida al beagle?
La investigación posterior reveló que el perro había sido privado de alimento de manera intencionada durante semanas. Los antiguos propietarios sostenían la teoría de que un animal famélico posee una mayor disposición para perseguir presas durante las jornadas de caza. Esta práctica, extendida en ciertos sectores, contradice los principios biológicos de resistencia física y recuperación muscular necesarios para el trabajo animal.
El American Kennel Club describe a los beagles como seres sociables y alegres que desarrollan vínculos fuertes con sus familias. La entidad señala que la motivación de la raza para explorar y seguir rastros proviene de su curiosidad e instinto natural, y no del desespero causado por la falta de nutrición. Estrada, como fue nombrado el perro por el lugar donde lo encontraron, inició su recuperación bajo el cuidado de los padres de Mikaelly.
¿Qué dice la ley sobre el maltrato animal en Brasil?
En Brasil, la privación deliberada de agua y comida se tipifica como una forma grave de negligencia y crueldad. Las normas del Instituto Brasileño del Medio Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables establecen que el uso de perros para actividades como el control de especies invasoras debe realizarse sin maltrato. Estas regulaciones exigen vacunación al día, acompañamiento veterinario y el uso de equipos de protección para garantizar el bienestar de los animales.
Estrada mostró cambios significativos en su comportamiento y apariencia pocas semanas después de recibir alimentación regular y medicamentos. El beagle abandonó su estado de letargo para revelar una personalidad activa y exploradora. Mikaelly publicó una actualización del caso en sus redes sociales con un mensaje directo a quienes lo dejaron atrás, confirmando que el perro ahora reside en un entorno seguro donde no volverá a ser abandonado.