El Lobo Cordone dejó mucho más que goles en el corazón de los hinchas de Independiente Rivadavia. El porteño es ídolo de los Caudilloa y viene a la provincia cada tanto. En estos días llegó para inaugurar un mural en el potrero que lleva su nombre en Villa Hipódromo, festejó el cumpleaños de unos de sus hijos y hasta fue a pasear a la montaña.

