23 de diciembre de 2017 - 00:00

El imputado por atropellar y matar a Alan Villouta, libre

Alejandro Verdenelli ya gozaba de prisión domiciliaria, pero ayer el juez de garantías determinó que no hay riesgo de fuga.

Y más: Verdenelli ayer obtuvo su libertad a casi cuatro meses del hecho. El empresario está imputado por homicidio simple con dolo eventual y hasta ayer estuvo preso en su casa. Este hecho, como era de esperar, produjo tristeza en la familia de Alan, desde donde aseguraron que se reunirán en la semana venidera con sus abogados para definir la estrategia a seguir.

Verdenelli recuperó la libertad luego de que el juez de Garantías David Mangiafico hiciera lugar al pedido del abogado defensor Eduardo de Oro, dejando sin efecto la prisión preventiva al considerar que no hay riesgo de fuga.

El abogado del acusado explicó que la prisión preventiva se justificaba si existía riesgo de fuga o de entorpecimiento probatorio, algo que no existió -dijo- según reconoció el fiscal de la causa, Carlos Torres.

“Los nuevos elementos aportados más el hecho de que ha estado en prisión domiciliaria y no la ha violado son pruebas suficientes para demostrar que no se va a escapar. Con estos elementos se descarta que Verdenelli vaya a fugarse”, remarcó el abogado.

No lo esperaban

Andrés Villouta, papá de Alan, fue contundente en su respuesta al asegurar que les sorprendió en gran medida la decisión tomada por el juez Mangiafico. “Ni los familiares ni los abogados esperábamos esta decisión. Nos ha tomado de sorpresa”, dijo el hombre.

Agregó que la novedad los ha “dejado sin cabeza” para saber qué acciones concretas llevarán adelante. “Debemos definir una estrategia correspondiente, pero primero debemos reunirnos con los abogados, lo que vamos a hacer la semana que viene”, reafirmó Villouta.

"Nos ha tomado por sorpresa esta decisión. Los pobres terminan yendo a la cárcel y los ricos siguen en la calle"

Andrés Villouta, papá de Alan

Respecto de la libertad de Verdenelli, el padre de Alan dijo que las razones de la misma son absurdas. “Basarse en algo absurdo como que en estos meses Verdenelli se portó bien y que por eso no se va a escapar después de lo que pasó es raro”, aseguró, agregando que con esos argumentos el juez no puede determinar si hay riesgo de fuga. Para terminar, Villouta lamentó el trato de la justicia para con su familia: “Los pobres terminan yendo a la cárcel y los ricos siguen en la calle. Para los ricos no somos nada”.

De esta forma, los familiares de Alan quedaron a la espera de que la causa se eleve a juicio pronto -hay feria judicial en enero- y que tenga fecha entre marzo y abril del año que viene.

Cabe destacar que Verdenelli no podrá manejar un vehículo ya que se le retendrá el carnet de conducir hasta el juicio.

Atropello y fuga

En la madrugada del sábado 26 de agosto Alan salió de su trabajo en una pizzería de La Barraca, Guaymallén, y fue a tomar un colectivo para regresar a su casa. Al cruzar el Acceso Sur, cerca de la 1.55, fue embestido por un vehículo cuyo conductor no se detuvo tras el incidente.

El chico murió en el lugar, donde quedó un espejo de auto y restos de algunas molduras de color blanco. Según los peritos de Científica, el joven fue golpeado en la pierna izquierda y luego recibió otro golpe con el costado del vehículo. El hecho fue denunciado al 911 por algunos testigos.

El vehículo con que atropellaron a Alan, una camioneta de alta gama Porsche Cayenne, fue entregado a la Justicia casi dos días después del accidente. Luego lo hizo también su conductor, Alejandro Verdenelli. Las pericias toxicológicas mostraron que el empresario no registraba alcohol ni drogas sociales en su organismo. Vale aclarar que en cuanto a la alcoholemia era claro que eso iba a ocurrir, ya que el hombre se prestó para esa pericia 50 horas después de ocurrido el accidente.

Vale recordar también que al inicio de las investigaciones, el teléfono móvil de Verdenelli nunca fue entregado a la Policía. Cuando dio un número se trataba de una línea vieja con mucho tiempo en desuso.

Mientras tanto, el celular de la novia del imputado presentaba borrados todos los mensajes de Whastsapp con Verdenelli, algo que llamó la atención de los pesquisas. “Esto se llama entorpecimiento probatorio”, según indicó una fuente de la investigación, lo que colocó al detenido en una situación incómoda.

A mediados de setiembre, durante la audiencia en el Sexto Juzgado de Garantías, Verdenelli se quebró, pidió perdón a la familia Villouta y aseguró que no vio a Alan mientras el joven intentaba cruzar aquella madrugada fatídica el Acceso Sur.

El caso generó tanto revuelo que hasta el gobernador Alfredo Cornejo se reunió con los familiares del chico, que habían pedido audiencia con el mandatario, y les brindó su apoyo en la causa.

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