El Juzgado Penal Colegiado N° 1 ordenó que el policía José Funes (41) sea juzgado por el asesinato de un hombre con un largo prontuario policial que recibió un disparo en la cabeza cuando iba en su auto por el centro de Luján.
El uniformado José Funes deberá enfrentar a un jurado popular por el asesinato de Fernando García, un hombre con antecedentes por delitos menores. El hecho quedó registrado en una cámara de seguridad de un negocio de Luján. Funes disparó 8 veces al auto de la víctima.
El Juzgado Penal Colegiado N° 1 ordenó que el policía José Funes (41) sea juzgado por el asesinato de un hombre con un largo prontuario policial que recibió un disparo en la cabeza cuando iba en su auto por el centro de Luján.
La medida fue dictada por el juez Sebastián Sarmiento en contra de Funes, quien está imputado por “homicidio agravado por la calidad de sujeto activo (funcionario policial) y por el uso de arma de fuego” por la muerte de Fernando Rubén García (37).
La orden no es apelable y ahora el uniformado enfrentará en los próximos meses a un tribunal popular cuyos 12 miembros deberán decidir si es inocente o culpable. La pena por el delito en juego es la de prisión perpetua. El acusado se encuentra con el beneficio de prisión domiciliaria y, en caso de ser condenado, iría a la cárcel cuando la condena quede firme.
El juez Sarmiento falló en contra del pedido realizado por la abogada del Ministerio de Seguridad Susana Soleti, quien entiende que se trataría de un caso de legítima defensa. En tanto que la fiscalía sostuvo la acusación inicial.
El hecho en el que el policía habría acribillado a García —un hombre con un largo prontuario policial por delitos menores— se produjo el 6 de octubre de 2025 a las 9:30 en Azcuénaga y Libertad, de Luján. El por entonces fiscal de Homicidios Gustavo Pirrello, tras analizar la situación, ordenó la imputación luego de que la víctima falleciera en el Hospital Central.
La prueba fundamental del caso es un video de una cámara de seguridad de la zona donde quedó registrada la situación con bastante claridad.
Las imágenes fueron secuestradas en el kiosco donde había ido a comprar el policía; se ve que está la víctima en su auto, solo, sin acompañante.
El policía sale del negocio, se acerca y muestra la placa y el arma. El hombre parece bajar el vidrio y, cuando le da el semáforo en verde, arranca y escapa. Entonces el policía empieza a disparar; una de las balas ingresó por la ventanilla e impactó en el cráneo del conductor.
Las imágenes muestran que no hubo ninguna situación de ataque por parte de la víctima, ya que no estaba armada.
El fiscal tuvo en cuenta también que el policía conocía el auto de la víctima (utilizado en un robo anterior cuya víctima fue justamente el policía), que el uniformado no formaba parte de la investigación de ese robo y que disparó 8 veces en una zona urbana.
El viernes anterior a la muerte de García, dos delincuentes le robaron al policía Funes, quien formaba parte de la Unidad de Procedimiento y Abordaje de la Niñez y Adolescencia (UPANA), su arma reglamentaria y otros elementos personales de su auto, un Honda Civic que estaba estacionado en la calle Sáenz Peña, en Luján.
Según la reconstrucción del caso realizada por la fiscalía, “en ese robo habría intervenido un vehículo que (el lunes pasado a la mañana) fue identificado por el uniformado (un Chevrolet Prisma gris) y en consecuencia habría intentado individualizar a sus ocupantes”.
Pero como “el vehículo apresuró su marcha para darse a la fuga, el efectivo decidió efectuar ocho disparos, impactando uno de ellos en la cabeza del conductor”.
Bomberos voluntarios de Luján de Cuyo rescataron al sujeto, identificado como Fernando Rubén García, quien fue diagnosticado con una herida de arma de fuego en el cráneo, región occipital derecha, sin orificio de salida, siendo trasladado al Hospital Central donde falleció.
La abogada Soleti explicó cuál es la versión del uniformado: “El conductor arranca, el policía da la voz de alto, el conductor intenta atropellarlo y de hecho el policía sufre un esguince y trata de repeler un posible ilícito; por eso dispara”.
La abogada del Ministerio de Seguridad indicó que en el allanamiento realizado en la casa de la víctima se encontraron algunas pertenencias de Funes: un reloj, ropa de su mujer, dos cajas de zapatillas, además de un inhibidor de alarmas y otras herramientas. Pero el arma robada no fue encontrada.
García tenía un extenso historial delictivo con causas que se remontan a más de 15 años. Fuentes judiciales confirmaron que registraba múltiples antecedentes por delitos contra la propiedad, resistencia a la autoridad, amenazas y causas vinculadas con la Ley de Estupefacientes.