Soy el hincha número uno de la Selección argentina. Más allá de que en los primeros partidos hubo muchos disentimientos, lo importante es que tácticamente fuimos inteligentes y ni que hablar si Lionel Messi aparece. Y ojo que Messi no es que desaparece, más allá de que cada uno tiene su temperamento, sus características, Messi es Messi y los contrarios se cuidan y no le dan ni un centímetro.
De todos modos, para mí el del domingo va a ser el partido de Messi. En el fútbol el corazón no se negocia, los huevos no se negocian y este equipo eso lo tiene claro.
Creo que Alejandro Sabella se tiene que manejar ante Alemania de la misma manera que lo hizo ante Holanda. Me faltaría saber cómo está Angel Di María, porque ese es un jugador muy importante. Creo que Di María va a llegar a estar disponible.
En cuanto al adversario en la final, Holanda en defensa es más fuerte que Alemania. Alemania atrás es más frágil que Holanda.
Claro que de mitad de cancha para adelante los alemanes tienen un montón de virtudes.
Pero nosotros estamos bien, aunque para mí Sabella se equivocó el otro día con el cambio de Gonzalo Higuain. Para mí el Pipita es un monstruo. Lo quiero siempre en mi equipo. El Kun Sergio Agüero para mí también es un monstruo, pero viene de una racha de lesiones y estaba cauteloso.
Eso sí, el domingo no tenemos que poner a quien no esté en condiciones. No tenemos que dar ventaja en nada y menos ante los alemanes.
Confieso que nunca sentí tanta emoción como en este Mundial. Más allá de que no estaba de acuerdo en algunas cosas, estoy convencido de que el seleccionado argentino va a ganar 2-1, con un gol del Pipita y otro de Messi. ¡Quiero que haga un gol Messi para que se consagre en el Mundial!
¡Los argentinos necesitamos tanto una alegría! ¡Contra Holanda se me caían las lágrimas! ¡Tenemos que estar todos juntos, yo amo a mi país! ¡Basta de rivalidades, éste es nuestro país y lo tenemos que defender como tal!