Mañana cierra la edición 2015 del Festival de Cine de Sundance, en el poblado de Park City, donde desde hace 30 años se respira cine independiente con un programa tan variado como original que incluye cortos, documentales, workshops, performances, discusiones en paneles y presentaciones musicales.
En ese marco, la señal de cable dedicada al cine independiente estrena esta noche a las 22 la película “52 Tuesdays” (“52 martes”), ganadora del premio a mejor drama y dirección en 2014. La directora del film, Sophie Hyde, nos dibuja su relato desde Australia.
La película relata la historia de Billie, un joven de 16 años que además de estar atravesando su adolescencia, debe atravesar el cambio de género de su madre. Lo sorprendente, y cautivante de este film es que, haciéndole honor a su título, fue filmado en el transcurso de un año, una vez a la semana, los días martes.
Además de cautivar a los jueces del Festival de Sundance, este largometraje protagonizado por Tilda Cobham-Hervey y Del Herbert-Jane, recibió también el premio a mejor película en los Awgie Awards, realizados por el sindicato de escritores australianos.
-Crecí en el ámbito del teatro y, siendo actriz, realizaba todo el tiempo espectáculos con gente. La verdad es que siempre me gustó trabajar con gente para crear algo y ser capaz de explorar ideas de un modo creativo.
Creo que cuando empecé la universidad y con ella el estudio de la teoría del cine, nació en mí el interés de lo que un film significa para una audiencia y lo que lo hace interesante. Con los años estos dos elementos se combinaron, el de hacer películas y el de trabajar con otra gente.
-¿Cuál es la historia detrás de tu película?
-Es un film que hicimos con muy bajo presupuesto. Una co-productora australiana nos pidió que le propusiéramos ideas sobre qué tipo de película haríamos si pudiéramos filmar lo que quisiéramos.
Entonces, a nuestro equipo (compuesto por mí, un director de fotografía, un editor, etc.) se nos ocurrió hacer una película en la que todos los martes, durante un año, dos personas se encontraran y, siguiendo la idea, la filmamos sólo los martes.
Creo que fue una idea muy loca, pero también muy interesante porque es una historia que podemos contar de forma única y nos permite estar en un proceso que tal vez nunca tengamos la posibilidad de vivir desde tan de cerca.
-¿Te ves a vos misma como una cineasta independiente? ¿Cuáles son las ventajas y desventajas?
-Sí, me veo a mí misma como una directora independiente. Estar en este lugar significa que siempre vas a estar buscando fondos para hacer tu película; no podés dejar que la forma en que vos querés hacer tu film pase a las manos de otros, y quienes invierten en tu proyecto son personas que valoran eso.
Confiar en lo que vos querés hacer y valorar el proceso es, para mí, ser independiente. Muchas veces a uno le toca producir y dirigir; nosotros vemos si vamos a confiar en una compañía, y si decidimos hacerlo nos proponemos y forzamos a ser rigurosos con nuestro trabajo.
Eso hace que la voz y la mirada independiente, que subyace en la película, se mantenga. Todo este esfuerzo hace que siempre haya gente a tu alrededor que te apoya y te alienta para que sigas haciendo lo que hacés. Porque el mundo del cine también es un mundo de finanzas y mantenerte independiente en ese ámbito es algo difícil de lograr.
-¿Si tuvieras la oportunidad de entrar a la gran industria del cine, sacrificarías tu independencia por eso?
-Seguramente el entrar allí, te comprometería como directora. Por supuesto, según el lugar donde uno se encuentre el rol del director va variando. Creo que cuando estás haciendo una película independiente, que has financiado con tus propios productores y que vas a poner en el mundo como tu historia, hay una especie de independencia y libertad que crecen junto con eso y que es muy importante para este tipo de historias.
Si estás haciendo algo en el gran circuito, lo estás haciendo por una razón diferente y hay diferentes líneas que se dibujan en el set. Puede funcionar, mientras uno esté cómodo con el contenido (porque aquí la creatividad sí está comprometida) y vayas con los ojos abiertos sabiendo lo que las cosas son.
Creo que el verdadero truco sucede cuando uno queda atrapado en el recibir dinero por algo que debería ser independiente. Muchas veces tu trabajo empieza a contaminarse con las voces y los requerimientos de las personas que te están pagando, y ahí es donde probablemente se encuentra el 'área gris'.
En realidad, como director de trabajo uno puede ser las dos cosas; el ser independiente y el trabajar para la gran industria son dos roles que pueden coexistir lado a lado. Pero hay que tener en cuenta que la gente tiene ciertas pretensiones que no coinciden siempre con la visión artística de tu film.
-¿Qué proyectos tenés para este año? ¿Estás trabajando en una nueva película?
-Sí, estoy trabajando en 'Modern Romance' (Romance Moderno), una nueva película que tiene los mismos actores de '52 Tuesday' (52 Martes): Tilda Cobham-Hervey y Del Herbert-Jane.
Son dos películas que van juntas, se trata de las experiencias que la protagonista tiene mientras va haciendo un film, por supuesto, mientras tanto se enamora de alguien.
Básicamente, el film es sobre romance. Lo interesante es que dentro de la película se está haciendo otra película, entonces es como si fueran dos films que se están haciendo simultáneamente. También acabo de producir un documental llamado 'Sam Klemke's Time Machine' que estará yendo para Sundance la semana que viene.
El festival
El Festival de Cine de Sundance es un certamen internacional que se celebra anualmente las dos últimas semanas de enero en el poblado de Park City, en los Estados Unidos.
Se inauguró en 1978 bajo el nombre U.S. Film Festival de Utah, con la figura del actor Robert Redford para atraer estudios y distribuidores que, probablemente, no hubiesen apoyado la iniciativa.
El Sundance Institute Filmmakers/Directors Lab (Laboratorio de Cineastas y Directores Instituto Sundance) se estableció en 1981, como una iniciativa de Redford tendiente a reunir a un grupo de amigos y colegas para fomentar y apoyar el cine independiente, más allá de las exigencias del mercado.
En 1985 el Sundance Institute asumió el control creativo y administrativo del U.S. Film Festival, que en 1991 comenzaría a llamarse Sundance Film Festival.
El nombre del festival ("Sundance") está inspirado en el personaje que el propio Robert Redford interpretó en el film “Butch Cassidy and The Sundance Kid”, de 1969.
Cada año se seleccionan 200 películas para ser exhibidas entre más de 9.000 que se presentan.