Ayer, cerca del mediodía, el corazón de Jorge Deiber, uno de los últimos ídolos del fútbol de Andes Talleres dijo basta y ahora descansa en paz.
Ayer, cerca del mediodía, el corazón de Jorge Deiber, uno de los últimos ídolos del fútbol de Andes Talleres dijo basta y ahora descansa en paz.
El ex defensor, de 70 años, tuvo una vida vinculada a la institución Azulgrana y en los últimos años padeció varios problemas de salud. D
eiber, nacido en Reconquista, llegó a Talleres en 1969 y fue integrante del equipo campeón del Matador de 1971. El “mariscal” se instaló en Mendoza y fue adoptado con un mendocino más.
Se casó con María Teresa (profesora de Biología) y tuvieron 5 hijos: Mónica, Gisella, las mellizas María José y Melisa y el gran “Jota”, reconocido como el hincha número uno de Andes Talleres Sport Club.
Mariscal, hasta siempre, en el cielo, el “flaco” necesitaba un crack en el fondo.