El avance neonazi sostenido por una virulenta campaña
El partido Alternativa para Alemania (AfD) logró un espectacular tercer lugar en los comicios legislativos prometió hacer una “oposición constructiva”. Divisiones.
El avance neonazi sostenido por una virulenta campaña
Foto:
Alternativa para Alemania (AfD) prometió ayer hacer una "oposición constructiva", luego de que el partido ultranacionalista y anti inmigración saliera tercero en las elecciones de ayer gracias a un gran desempeño en los ex estados comunistas del Este, económicamente deprimidos y contrarios al ingreso de migrantes.
AfD obtuvo el 12,6% de los votos en todo el país, pero en el Este se quedó con el 22,5% del total. En el estado federado oriental de Sajonia, la fuerza alcanzó un 27% del apoyo y superó por poco al partido conservador de la canciller Angela Merkel.
DIvisiones internas
Un día después de su espectacular resultado el partido Alternativa para Alemania (AfD) exhibió sus divisiones, una muestra de lo que serán los debates en la cámara de diputados en un país acostumbrado al consenso.
La copresidenta del partido, Frauke Petry, causó sensación este lunes al anunciar, ante la incredulidad de los demás dirigentes del partido que la acompañaban, que había decidido no ocupar su escaño en el grupo parlamentario. Después de comunicar esta noticia, se levantó y abandonó la sala.
La responsable no precisó si será la única en renunciar al grupo parlamentario, o si se llevará con ella a parte de los 90 diputados de la AfD que entrarán en el Bundestag. Otra líder del partido, Alice Weidel, reclamó de inmediato su dimisión para que "no cause más daños" a la AfD.
Alternativa para Alemania (AfD) obtuvo un espectacular crecimiento en las elecciones legislativas del domingo, tras una virulenta campaña que lo muestra ante la opinión pública como un partido de extrema derecha.
El calificativo de extrema derecha tiene una connotación especialmente vergonzante en un país atormentado por su pasado nazi, y que se reconstruyó tras la Segunda Guerra Mundial con la promesa de que “nunca más” tendría un régimen como el del Tercer Reich.
La AfD, creada en 2013, no es considerada como un partido de extrema derecha por los servicios de inteligencia interior, que vigilan a los movimientos ultraderechistas y publican cada año un informe sobre ellos.
En su definición oficial, el ultraderechismo en Alemania se aplica sobre todo a los neonazis y a los grupúsculos que gravitan a su alrededor.
Pero, la AfD, que no define claramente su lugar en el espectro político, aunque muestra su afinidad con el partido ultraderechista austriaco FPÖ, ha sido durante mucho tiempo difícil de definir.
El movimiento comenzó con un programa contrario al euro y crítico con los planes de ayuda a países de la zona euro como Grecia. Su electorado atraía entonces a los votantes más conservadores del partido de Angela Merkel (CDU), decepcionados con el rumbo centrista de su política.
Los primeros dirigentes del partido fueron sustituidos en 2015 por otros responsables, entre ellos Frauke Petry, que convirtieron a la AfD en un partido antiinmigración y antiislam, sobre todo después de que Merkel abriera las fronteras a más de un millón de demandantes de asilo en 2015 y 2016.
Merkel dijo que formará un gobierno estable
La canciller alemana Angela Merkel, que salió ganadora pero debilitada tras las legislativas del domingo, prometió ayer formar una mayoría de gobierno estable y reconquistar a los numerosos electores que votaron por el partido de derecha nacionalista Alternativa para Alemania (AfD).
“Todos los partidos que, a nuestro parecer, son compatibles para una coalición tienen la responsabilidad de permitir la formación de un gobierno estable”, declaró Merkel.
La víspera, su partido conservador, la Unión Demócrata Cristiana (CDU), y su aliado bávaro (CSU), obtuvieron el 33% de los votos, su peor resultado desde 1949.
Para conseguir la mayoría en el Bundestag sólo queda una solución, una alianza, inédita hasta ahora a nivel nacional, entre los conservadores, los liberales del FDP (10,7%) y los Verdes (8,9%). Esta coalición, apodada Jamaica (porque tiene los colores negro, amarillo y verde de la bandera jamaicana), sólo existe en el pequeño estado de Schleswig-Holstein.
Las propuestas de la ultraderecha
A continuación, siete de las propuestas más polémicas incluidas en el programa electoral del el partido ultraderechista Alternativa para Alemania:
Familia: El partido promueve una visión tradicional y nacional del modelo familiar: "Es necesaria una política demográfica nacional para contrarrestar la merma de nuestro pueblo originario alemán". El partido además se muestra contrario al aborto y favorece en vez de ello dar niños en adopción. El concepto de familia lo limita a aquella formada por una mujer, un hombre y sus hijos.
Inmigración: "África no puede ser rescatada en Europa". La AfD aboga por el "cierre inmediato de las fronteras" para evitar la llegada a Alemania de una gran cantidad de "peticionarios de asilo poco cualificados". "Queremos decidir por nosotros mismos quién llega a Alemania y permitir exclusivamente la inmigración cualificada en caso de que sea necesaria", indica el programa.
Además, rechaza la concesión de la nacionalidad alemana a hijos de migrantes nacidos en Alemania y aboga porque ésta se otorgue en base al principio “Ius sanguinis”, es decir, por derecho de sangre.
Soberanía nacional: "Alemania debe seguir siendo un Estado soberano y no formar parte de unos 'Estados Unidos de Europa'", indica el partido. La AfD precisa que en caso de que no sea posible retornar a una "Europa de las patrias" dentro de la Unión Europea (UE), Alemania debe seguir el ejemplo de Reino Unido y abandonar el bloque.
Identidad alemana: El partido se compromete con la cultura identitaria alemana y condena el multiculturalismo. "La AfD no va a permitir que Alemania pierda su perfil cultural en favor de una mal entendida tolerancia", señala. "Hay que garantizar a largo plazo el futuro de Alemania y de Europa. Queremos dejarle a nuestros descendientes un país que todavía se pueda reconocer como Alemania".
Islam: "El Islam no forma parte de Alemania", insisten. La AfD rechaza la utilización del velo integral islámico en lugares públicos y en la administración pública. El partido reconoce la libertad de creencia, de conciencia y de culto pero exige limitar por ley la práctica religiosa.
Economía: La AfD propone que Alemania abandone el euro como moneda común en el continente y haga preparativos para poder volver al marco alemán si hiciese falta.
Seguridad nacional: El partido quiere combatir el crimen organizado, que vincula con la inmigración. "Dado que la mayoría de las personas que cometen delitos de crimen organizado son extranjeros, debería ser introducido el derecho de expulsión de estas personas en caso de que existan indicios razonables de pertenencia a uno de estos grupos".