Si 2017 tuviera banda sonora, esta se bailaría al ritmo reguetonero de Despacito: el éxito del puertorriqueño Luis Fonsi junto al rapero Daddy Yankee llegó en enero para batir todos los récords, situando la música latina en lo más alto de las listas de éxitos y obligando a aprender español incluso a Justin Bieber, la superestrella pop canadiense.
“Estoy feliz de haber recibido esa llamada”, contaba Fonsi en una entrevista después de que en abril Despacito diera su gran salto al mercado norteamericano de la mano de la estrella canadiense.
Y es que según reveló, fue el propio Bieber quien, en medio de su gira, escuchó el tema en un club de Bogotá y al ver la reacción de la gente le dijo a su manager que quería grabarlo.
Despacito ya sonaba, y mucho, en el ámbito hispanohablante, pero aquel nuevo remix la hizo irresistible para el público estadounidense, que la encumbró a canción del verano.
Después de 21 años
Habían pasado 21 años desde la Macarena de Los Del Río y 30 desde La Bamba (Los Lobos) los dos únicos temas en castellano que lograban semejante hazaña. Y Fonsi fue más allá.
“El mundo entero está cantando en español”, afirmaba durante un homenaje la compositora panameña y coautora del hit Erika Ender, poco antes de que Despacito liderara la lista de la revista Billboard durante 16 semanas seguidas.
Ya en julio se había convertido en la canción más escuchada de la historia en las plataformas de streaming: en apenas seis meses, logró nada menos que 4.600 millones de reproducciones.
Sin fronteras
Y es que como subrayó entonces el presidente de Universal Music, Lucian Grainge, el streaming permite que “una canción con un sonido diferente, de una cultura diferente y en una lengua diferente se convierta en un gigantesco éxito en todo el mundo”.
Pero por mucho que también Fonsi lo definiera como un "conector de audiencias", el streaming por sí sólo no explica el arrollador paso de Despacito.
Para Petra Rivera-Rideau, autora de Remixing Reggaeton: The Cultural Politics of Race in Puerto Rico, se trata de la eclosión de una tendencia.
Fonsi no era precisamente un desconocido en las listas de éxitos y muchos cantantes de pop latinos, desde Shakira a Ricky Martin o Enrique Iglesias, “han integrado últimamente el reggaetón a su música”, apunta esta profesora del Wellesley College (Massachusetts).
Es precisamente esa fusión de “reggaetón-pop” o “latin urban-pop” lo que ha convertido a Despacito en un auténtico bombazo.
Las particularidades de la canción
Aunque suena a reggaetón, Fonsi canta en lugar de rapear, y el tema tiene ese riff de guitarra tan característico del pop latino, añade Rivera-Rideau en la revista Atlantic. Además, pese a lo sexual de su letra, no es tan explícito como otros hits reguetoneros, sino más bien sutil.
Versionado hasta la saciedad –incluso el presidente venezolano, Nicolás Maduro, la usó como herramienta propagandística–, que un éxito en español haya triunfado tan clamorosamente en los Estados Unidos de Donald Trump tampoco pasa desapercibido.
“Justo cuando pensábamos que vivíamos en un mundo un tanto dividido, la música nos une”, dijo Luis Fonsi a la revista Rolling Stone.
Visibilidad hispana
Además, el éxito sin precedentes de Despacito ha dotado a la cultura hispana de una visibilidad enorme.
Por eso indignó tanto en redes sociales cuando, en mayo, Bieber olvidó la letra de la canción durante un concierto en Nueva York en el que acabó improvisando palabras como “burrito”, “dorito” o incluso cantando “blah, blah, blah”. Algunos fans llegaron a decir que se “burlaba” de “toda la cultura hispana”.
Todavía tiene cuerda
Polémicas aparte, si algo parece quedar claro es que el “año de Despacito” aún no ha terminado: tras reinar, como se esperaba, con cuatro estatuillas en los Grammy Latinos, el remix con Justin Bieber ha logrado la hazaña de ser nominado a los Grammy en las categorías reinas de Canción y Grabación del Año, además de Mejor Dúo/Grupo Pop.
Es la primera canción latina en conseguirlo desde Smooth de Carlos Santana y Livin’ La Vida Loca, de Ricky Martin.
Eso sí, ambas eran, por supuesto, en inglés.
Bombazo
Millones de visualizaciones: esa es la cifra oficial que marca el video oficial de Despacito en YouTube. Es el más visto de la red.
12 de enero de 2017: Lanzamiento. La canción apareció en los primeros días del año y de inmediato fue un hit en el mercado hispano.
16 de abril de 2017: Versos en inglés. En esta fecha se lanzó la versión con la voz de Justin Bieber, que cantaba versos en inglés hasta llegar al estribillo, en español.