18 de abril de 2026 - 00:00

Tensiones en la asistencia de la salud mental

Un sinnúmero de problemas afecta la salud mental de un importante porcentaje de personas en la provincia y en todo el país. La situación amerita un amplio debate para llegar a la mejor solución del problema, teniendo como premisa el bienestar y la mejor calidad de vida de los pacientes.

La salud mental en Mendoza presenta un panorama complicado por la alta demanda de atención de un número elevado de pacientes.

Se observa un aumento de cuadros depresivos y de ansiedad en jóvenes y otros integrantes de la sociedad, la emergencia de ludopatía por los juegos online y cerca de 800 intentos de suicidio en 2025, más los casos derivados de la falta de trabajo.

Con estos indicadores -una parte de un cuadro general más amplio- no cabe duda que la provincia atraviesa una situación crítica, que demanda soluciones urgentes.

"Actualmente Mendoza se encuentra atravesando un desfinanciamiento del sistema de salud y precarización laboral. Desde la creación de la Ley Nacional de Salud Mental 26.657, la provincia lleva dieciséis años sin adherir a la transformación que plantea la norma, que tiene como eje central, la desmanicomialización, proceso que busca eliminar la internación crónica en instituciones manicomiales, reemplazándolas por atención comunitaria y multidisciplinaria”, comenta la licenciada Karen Rodríguez consultada al respecto.

Existen diferentes posicionamientos con respecto a la ley, en contra y a favor. Si bien la provincia ha abierto algunos dispositivos de atención en diferentes departamentos, persiste una mirada centrada en lo biomédico hegemónico, priorizando las camas de internación. “Existe como lineamiento de abordaje, una mirada clínica centrada en el padecimiento como un trastorno sin considerar los factores psicosociales”, afirma la misma profesional.

Es notorio que ha aumentado la demanda en salud mental debido a la fuerte crisis económica, con personas en situación de calle y precarización laboral, realidades que inciden en el bienestar psicoemocional de los individuos. No es posible abordar la salud mental si no se piensa al sujeto en un contexto con variables socioculturales donde el factor ambiental permite un diagnóstico situacional a diferencia del diagnóstico clínico, que solo considera factores internos de la personalidad. La visión comunitaria de la salud mental basada en derechos humanos garantiza un abordaje no punitivista ni patologizante.

Actualmente está en discusión la reforma de la ley nacional de Salud Mental. No pocos profesionales piden que la reforma no retroceda en materia de derechos de los usuarios.

Una de las propuestas de la reforma de la ley consiste en volver a la internación obligatoria y que sean solo los médicos los que convaliden esas internaciones.

Pero, la internación no es la única forma de abordar los padecimientos, y surgen varias preguntas en relación a este debate. ¿Qué posición toma el gobierno provincial con respecto a esta reforma que propone la administración nacional? ¿Cuál es el plan estratégico para abordar los problemas de consumo digital en niños y adolescentes?

La ley sostiene que la internación funciona como un caso de urgencia solo si la situación lo amerita porque hay riesgo para si o para terceros. Sin embargo, no basta con los controles ambulatorios o de internación y es necesario crear redes comunitarias en los barrios para disminuir las barreras de accesibilidad.

Un panorama muy arduo que necesita un debate urgente para llegar a la mejor salida en beneficios de los pacientes.

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