Al oeste de la villa de San Carlos y de la ruta nacional 40, muchos kilómetros hacia la montaña, se encuentra el Cajón del Yaucha, que hace también referencia al arroyo del mismo nombre, curso que nace en las proximidades de la Laguna del Diamante.
Un estudio de investigadoras de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNCuyo, con la colaboración de alumnos, ha puesto de relieve la forma de vida y el apego a su terruño de esforzados puesteros del Cajón del Yaucha, en el oeste montañoso del departamento de San Carlos.
Al oeste de la villa de San Carlos y de la ruta nacional 40, muchos kilómetros hacia la montaña, se encuentra el Cajón del Yaucha, que hace también referencia al arroyo del mismo nombre, curso que nace en las proximidades de la Laguna del Diamante.
Es una de gran belleza, de paisaje imponente y desafiante, el escenario donde viven puesteros que guiados por los ciclos de la naturaleza, mantienen sus hogares en la base de la montaña y periódicamente suben o bajan en el escarpado terreno para dar de comer al ganado caprino que crían, según sea invernada o veranada.
Esta práctica de pastoreo en altura está declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).
Vivir allí, lejos de las comodidades de los centros urbanos, es un sacrificio grande, que estos pobladores enfrentan con orgullo y tenacidad y no es otra cosa que la expresión del amor al suelo que pisan, el profundo apego a su tierra, a sus arroyos, a los animales y a sus tradiciones, transmitidas éstas de generación en generación.
Ese modo de vida de los puesteros que habitan la zona del Yaucha, es el andamiaje de un proyecto de defensa y puesta en valor del patrimonio inmaterial del área (de sus costumbres, uso del espacio y modos de subsistencia de esos sancarlinos).
El emprendimiento se llama “Memorias en altura”, y se inscribe dentro del marco del proyecto Ciencia Abierta y está integrado por las investigadoras Inés Zonana (directora), Cecilia Frigolé (subdirectora), Lucía Yebra, Silvina Castro, Carina Llano, Gabriela Da Peña y Valeria Cortegoso. También el trabajo sumó a estudiantes de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNCuyo: Dulce Basilotta, Victoria Benítez, Sofía Calderón, Facundo Gil y Juan Embrioni.
Este plan tiene como antecedente trabajos arqueológicos previos, realizados en el área natural protegida de la Laguna del Diamante, que dieron la pista a los investigadores que estaban frente a una ocupación humana de casi dos mil años.
De esta forma y con este amplio estudio de una singular región de la provincia, en el Valle de Uco, se visibiliza el modo de vida de las familias puesteras del Yaucha, que hay que proteger para que subsistan y se mantengan en las tierras de sus antepasados.
Justo es reconocer que el programa “Memoria en alturas” se ha llevado a cabo por la tenacidad y vocación del grupo de trabajo, y también por el apoyo del municipio de San Carlos, la asociación “Creces desde el pie”, la Facultad de Filosofía y Letras y el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet). Asimismo, sumó y mucho el financiamiento otorgado por la Secretaría de Investigación y Posgrado de la Universidad Nacional de Cuyo.