12 de diciembre de 2025 - 00:00

El desafío de mejorar en el turismo de grandes eventos

El turismo de grandes eventos en la provincia funciona muy bien y el territorio tiene un merecido prestigio en ese aspecto. Hay un capítulo de índole deportivo, donde tenemos menos opciones y es en el de las carreras de automovilismo, ya que no poseemos un escenario acorde a estos grandes espectáculos, como sí lo tienen San Juan y San Luis.

Mendoza tiene una bien ganada fama en el campo del turismo de grandes reuniones, congresos y exposiciones. Es una actividad que se conoce por la sigla MICE, que concentra la organización de eventos profesionales, que abarca reuniones (meetings), incentivos (incentives), conferencias (conferences) y exposiciones o ferias (exhibitions), con la característica de convocar a los visitantes durante doce meses.

La provincia de Mendoza consolidó durante el año que ya finaliza un calendario importante, que atrajo e interesó a miles de personas, que produjo importantes ganancias en el sector privado y que también benefició las arcas del estado provincial.

Mendoza Bureau y el Ente Mendoza Turismo (Emetur) hicieron valer la potencia y las ofertas que tiene la provincia para atraer a productores de reuniones, congresos, exposiciones y actividades de incentivo.

Fue así que se llevaron a cabo eventos de todo tipo aprovechando la opción de los circuitos de vinos y bodegas y su alternativa de enogastronomía, el buen clima que en general tiene el territorio y la extensa red de profesionales dedicados a la producción de eventos.

En esta área de la “industria sin chimeneas”, la provincia se encuentra bien posicionada, aunque siempre habrá que estar atentos a disponer de una adecuada infraestructura de base.

Un capítulo esencial es contar con buenos caminos para llegar a todos los destinos. Mendoza ha mejorado en parte su red vial, pero todavía necesita repavimentar y ampliar muchas vías de comunicación vial, que son obsoletas.

Un aspecto en el que se debe insistir es en la oferta de espectáculos deportivos, especialmente el automovilismo.

Pese al éxito logrado en la última carrera de Turismo Nacional (TN), en el autódromo Jorge Ángel Pena, de San Martín, con una asistencia de 20.000 espectadores, ese circuito de competencias no está a la altura de los tiempos actuales.

El público, es verdad, respondió de manera entusiasta a la convocatoria de los organizadores de las pruebas, pero no se puede soslayar que la concurrencia hubiera sido mayor si el circuito tuviera las condiciones que exhiben los de las provincias vecinas de San Juan y San Luis.

La provincia y el sector privado que administra el autódromo, tienen el desafío de desarrollar un programa de mejoras en el Pena, dotándolo de mejores servicios sanitarios, amplios estacionamientos y tribunas cómodas con buena visión de la pista.

Debe tomarse como meta lo logrado por las provincias de San Juan y San Luis. La primera posee dos escenarios bien instalados y equipados, como son los autódromos San Juan Villicum, que es internacional y muy moderno, ubicado en Albardón, y El Zonda (Eduardo Copello), que se ubica en la quebrada de Ullum.

En San Luis encontramos dos perímetros muy superiores al nuestro: uno es el Rosendo Hernández, cerca de la ciudad de San Luis y puesto a funcionar en 2007. La restante pista es La Pedrera, en Villa Mercedes, diseñado con una longitud de 4.380 metros y homologado por la FIA para competencias internacionales.

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