8 de septiembre de 2025 - 00:00

Cruda realidad de refugios de animales abandonados

Una dura situación enfrentan los refugios de animales abandonados, que son entidades privadas mantenidas y conducidas por ciudadanos solidarios, que se ponen al frente de un gran problema que debería ser resuelto por el Estado. Provincia y municipios deben apoyar más a estas organizaciones de la comunidad.

La esforzada tarea de atender y sostener los refugios de animales abandonados, casi siempre perros en mal estado que se recogen de la vía pública, es una realidad que no se logra modificar y la misión de los que sostienen estos grupos es muy difícil de mantener.

No se disponen de estadísticas al respecto, pero probablemente las entidades proteccionistas sean alrededor de quince en el Gran Mendoza, para una población canina muy grande que no puede ni podría ser atendida por los servicios municipales de Zoonosis ni por el Gobierno provincial.

Pasa en esta problemática lo que ocurre con los servicios de bomberos voluntarios, que actúan en todo tipo de siniestros y episodios sosteniendo y apoyando a los servicios oficiales contra las emergencias, pero enfrentando una realidad muy complicada a fin de tener equipamiento y personal alistado para cada contingencia.

Lo mismo les ocurre a los refugios de animales domésticos abandonados, que casi siempre son canes, levantados de las calles casi siempre en mal estado.

Reiteramos que el cuadro de situación descripto alcanza a todas las entidades de protección animal, y para ejemplificar tomamos el caso del refugio Moproa, del departamento Las Heras, que en julio pasado tenía en sus instalaciones y les daba atención a unos perros rescatados de la calle.

La propia Reina Nacional de la Vendimia, Alejandrina Funes, representante de Las Heras, utilizó sus redes personales para lanzar un urgente llamado a la solidaridad destinada a ayudar a Moproa, la ONG que estoicamente se mantiene en esta solidaria misión desde 1998.

"Necesitamos ayuda. Estamos en emergencia, ya no tenemos alimento para los rescatados del refugio", posteó la soberana en su cuenta de Instagram e invitó a los mendocinos que lo deseen a que colaboren.

Lo que le pasa a Moproa, se repite en las otras organizaciones. Todas trabajan al límite de sus posibilidades y necesitan, para persistir en el servicio, contar con más voluntarios y apoyo económico para adquirir alimentos, pagar los controles y tratamientos veterinarios que necesitan las mascotas.

Si no hay estrategias oficiales definidas para abordar esta grave problemática y procurar brindar ayuda económica concreta, los lugares privados que atienden un tema de salud pública tan delicado, se verán desbordados y es posible que algunos tengan que cerrar la recepción de animales.

¿Cómo podemos solucionar el abandono de perros y la desesperada situación de los refugios?

Bueno, lo primero es admitir que el panorama actual es muy complicado, pero pese a ello intentar hacer algo y no cruzarse de brazos.

El Gobierno provincial y los municipios deberían reformularse la situación y adoptar medidas concretas de apoyo real y tangible que beneficien a las protectoras. También debería tomarse la situación como una real emergencia…de salud.

Las personas que puedan y quieran a los animales podrán acercarse a las entidades y ofrecer su ayuda con tiempo de entrega.

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