La ciudad de Mendoza es reconocida por propios y extraños como una de las mejores del país para vivir.
La capital mendocina ha sido destacada por estudios especializados como una de las mejores ciudades del país para vivir. Sin embargo, siempre se puede hacer algo más para progresar en distintos aspectos de la urbe en beneficio de sus habitantes.
La ciudad de Mendoza es reconocida por propios y extraños como una de las mejores del país para vivir.
El Índice de Gestión Estratégica de Ciudades 2025 (IGEC), que monitorea la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA), la ubica como una de las urbes con mejor desempeño integral del país. El estudio analizó múltiples variables vinculadas a bienestar, servicios, infraestructura, oportunidades y calidad urbana.
En ese marco, la ciudad volvió a ubicarse entre los principales centros urbanos del territorio nacional por su solidez institucional, su entorno amigable y su capacidad de ofrecer condiciones de vida satisfactorias y sostenibles.
En este sentido, el IGEC analiza cinco dimensiones clave: política e instituciones, desarrollo económico, sociedad, medio ambiente y tecnología e infraestructura.
Según el informe, la capital quedó muy bien valorizada en ítems como Política e instituciones; Medio ambiente; Tecnología e infraestructura; Sociedad; y Desarrollo económico.
Hay coincidencia al reconocer el nivel de calidad de algunos indicadores del más importante núcleo urbano, aspectos que destacan en sus comentarios los miles de visitantes que recibe la urbe, tanto en temporada alta como baja.
Pero, consideramos que se puede mejorar en muchos de los componentes de la ciudad. Los planteamos otra vez.
La condición del tránsito urbano es, en muchas horas de cada jornada, caótico y desordenado.
El tema de la congestión vehicular es de difícil solución y no lo puede resolver solo la Municipalidad de Capital, sino a través de una política provincial.
Pronto comenzará la obra de ampliación de la avenida Acceso Este y cuando se inaugure llegarán más automotores al conflictivo nudo de la Costanera.
Lo único posible será encarar una planificación que exceda los límites municipales capitalinos y se reubiquen funciones en Guaymallén en Las Heras y Godoy Cruz.
Ciudad o provincia, o ambas administraciones, tienen que terminar de una vez con la retrógrada inconexión vial de años de la calle Godoy Cruz hacia el oeste de la trama urbana.
Por otra parte, merecen más atención sectores de la Tercera y Cuarta secciones, que reportan inseguridad y áreas conflictivos por falta de actividades, terrenos en desuso, iluminación deficitaria y veredas en mal estado.
Asimismo, propiciamos apuntalar zonas de imagen señorial y ámbitos del verde, como son las avenidas Boulogne Sur Mer y Emilio Civit.
En arbolado hay muchas tareas pendientes y una considerable pérdida de ejemplares, aspecto que atenta contra la calidad de ciudad bosque. Si no hay personal encargado del sistema de riego, lo que existe es una venta de postales y no una política para preservar la forestación urbana.
Otro punto sobre el que debe insistirse es en la pérdida de calidad del centro. Sabemos que no puede ser lo que conocimos y vivimos en el pasado. Pero, la Municipalidad deberá incentivar la mejora de los comercios. En algún momento hubo una política municipal para levantar la Alameda, con restaurantes, auditorios, promoviendo actividades culturales y la creación de un polo gastronómico. Hay que recuperar esos proyectos.