3 de agosto de 2026 - 00:00

Auspiciosa renovación de dirigentes en los municipios

Es de destacar la trascendencia del mecanismo de una sola reelección vigente en nuestra provincia en los municipios como renovación de figuras y prácticas. Una metodología que bien podría pensarse, en no mucho tiempo más, para los cargos legislativos provinciales.

La renovación de dirigentes en la política siempre es necesaria. Fortalece la iniciativa democrática y genera alternativas a ideas y prácticas dentro de la vida de los partidos.

Debe tenerse presente que la Constitución Nacional define a las organizaciones partidarias como instituciones fundamentales del sistema democrático y garantiza su creación libre, entre otras consideraciones.

En una reciente publicación, nuestro diario reflejó cómo comienzan a crecer las internas partidarias en los departamentos de la provincia a raíz de la no reelección posible de varios de los intendentes.

Cabe recordar que en Mendoza se permite sólo una reelección en el cargo de intendente a partir de la promulgación y aplicación de una enmienda constitucional, mediante la cual se modificó el artículo 198 de la Constitución Provincial. Esta reforma fue votada mayoritariamente por la ciudadanía en 2009, pero su promulgación recién se produjo en noviembre de 2018, siendo avalada un año después por la Suprema Corte a raíz de un planteo en contra efectuado por sectores políticos. Para los concejales rige el mismo límite.

Este mecanismo permitió con total claridad la aparición en escena de personas dispuestas a postularse para el principal cargo político municipal luego de haber desarrollado funciones como concejal, o bien proviniendo de la actividad privada o profesional con predisposición para dedicarse a la función pública.

La apertura debería ser, por lo tanto, muy beneficiosa si las personas están realmente dispuestas a servir a la comunidad que las elige en base a sus promesas. Es que la labor municipal no resulta de menos cuantía. Los manuales políticos definen al ámbito comunal como la base de cercanía y participación que debe permitir el encuentro del gobierno local y los vecinos.

La labor municipal en su conjunto funciona como una suerte de escuela de democracia de proximidad, al tener que asumir el funcionario o concejal la resolución de los problemas cotidianos de la ciudadanía.

Por el contrario, la anterior posibilidad de reelección sin límites en municipios generó en la mayoría de los casos liderazgos de gran extensión que, lamentablemente, fomentaron el denominado clientelismo político entre las comunidades atendidas y capacidades de liderazgo limitadas o frustradas por culpa de dirigentes literalmente enquistados en cargos públicos renovados por votantes resignados.

Precisamente, en estos días el tema se instaló en la provincia de Buenos Aires, donde el gobierno propone la discusión legislativa de la reelección indefinida de intendentes, con el argumento de la cercanía de éstos a la gente. En realidad, una clarísima especulación de corte partidario.

Por ello es de destacar la trascendencia del mecanismo de una sola reelección vigente en nuestra provincia en los municipios como renovación de figuras y prácticas. Una metodología que bien podría pensarse, en no mucho tiempo más, para los cargos legislativos provinciales.

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