El subcampeonato de Argentina en el Supermercado - Inflación - Precios fue una suerte de cachetada para la mayoría de los mendocinos. Es que sin dejar de lado las obligaciones básicas, las vacaciones de invierno y el clima mundialista pusieron entre paréntesis algunas preocupaciones –sobre todo las económicas. De hecho, la última semana fue como ese paréntesis que suele haber a final de año entre Navidad y Año Nuevo.
Incluso, hubo rubros que lograron un repunte de ventas como fue el caso del cotillón, la carne, el fiambre, el delivery, la gastronomía y las bebidas. En palabras de un empresario de la calle Arístides Villanueva, la euforia fue in crescendo a medida que la Selección avanzaba en el fixture. En estas dos semanas que quedan de julio, las vacaciones de Buenos Aires serán un sostén para este rubro que anticipa algunas dificultades a partir de agosto más allá del pronto inicio de la temporada alta.
El ánimo en las calles era diferente y la gente -más contenta- tendió a consumir más dentro de sus posibilidades. Por eso, todos buscaron aferrarse a la celeste y blanca para salir adelante y, mientras unos los consiguieron, otros no. Desde el lunes 20, y pese a ser el Día del Amigo, una suerte de vacío posmundial cundió por buena parte de las ciudadanía.
En Mendoza, los días grises no ayudaron demasiado dada la incidencia que suele tener el sol en buena parte de los provincianos. En este marco, no solo los afortunados que pudieron llegar hasta el mismo Met Life Stadium en New Jersey comienzan a pensar en sus deudas o en los dólares invertidos.
Una economía en pausa
A medida que el Mundial se desarrollaba, los números de la economía no se modificaron demasiado. Pese a que la inflación de junio volvió a mostrar una baja y marcó 1,9% a nivel nacional, el resto de los datos se mantuvieron en baja en líneas generales en lo que ya es una economía dividida entre los que están adentro de la minería o el petróleo y los que no.
El economista de la consultora Evaluecon, José Vargas, destacó luego de la euforia mundialista todo sigue relativamente igual. Incluso, pese al cambio de ánimo, el consumo minorista “continuó debilitado”. En línea, el economista del Centro de Economía y Finanzas de Mendoza (CEFI), Nicolás Aroma, admitió que hubo un ánimo más alegre en estos días que impactó en algunos rubros.
Sin embargo, en coincidencia con su colega, uno de los puntos más importantes es que el salario continúa fuertemente retrasado en comparación con la inflación. Más allá de la baja de los precios y mejoras parciales no se logra repuntar todos los meses perdidos. “Para que eso pase, el sueldo tendría que subir el doble, lo que no ha pasado ni se advierte que pueda suceder”, reflexionó Aroma.
El "veranito" del Mundial terminó.
Walter Caballero / Los Andes
Mundial y vacaciones mediante, lo cierto es que la economía se encuentra en una suerte de meseta casi desde principios de año. De este modo, ni el desempleo ni la actividad ni los precios empeoraron ni mejoraron de manera sustancial en una suerte de indefinición de políticas en el mediano plazo.
Crédito y morosidad: los talones de Aquiles
Desde la consultora Analytica publicaron que el endeudamiento promedio de las personas ha crecido al tiempo que se agudiza el promedio que presenta dificultades para pagar sus deudas y al menos una de cada tres personas posee complicaciones en este sentido. En coincidencia con el análisis, Aroma destacó que la morosidad es un problema que está lejos de solucionarse y que esto crea una rueda poco saludable para la economía.
Por un lado, las condiciones para que las personas puedan resolver sus dificultades con el endeudamiento no están a la vista. En parte porque depende del mismo sistema financiero empezar a alivianar la carga a los morosos y en parte debido a que los salarios todavía están muy atrasados con relación a la inflación.
José Vargas afirmó que las entidades bancarias están con graves problemas frente a esta morosidad y, pese a que no lo publicitan, han comenzado a llamar a sus clientes con más de 90 días de atraso para que traten de ponerse al día. “En este caso, les bajan la tasa o le estiran los plazos porque todo es mejor que un incobrable”, reflexionó Vagas.
Una reflexión aparte merece la situación en la que se encuentran las pymes. En Mendoza, la eliminación del Fondo para la Transformación y el Crecimiento tuvo un impacto en productores y empresas chicas. Aunque en compensación, el Banco Nación lanzó una línea con tasas convenientes, desde los sectores empresarios aseguraron que los requisitos son casi inalcanzables y “cuando no falta una cosa, falta otra”.
Expectativas
“El alto endeudamiento y mora es un problema bastante grave para el sistema crediticio en una economía como la nuestra”, enfatizó el referente de Evaluecon. En el mediano plazo, la morosidad no es un punto menor ya que el crédito podría ser una de las claves que motorice a la economía.
Pese a la menor inflación, los salarios todavía continúan por detrás.
En especial los sectores que hoy están con más complicaciones y que se relacionan con el consumo y el poder de compra. Si las deudas no se regularizan, será difícil que bajen las tasas en una suerte de círculo vicioso al que se suman los sueldos a la baja y el aumento de la informalidad laboral en el mejor de los casos.
La pregunta es cuál será el vector de crecimiento en un contexto en el que las elecciones podrían amenazar la tranquilidad alcanzada con el dólar y la inflación. Esto porque tanto desde el Gobierno como desde algunos sectores financieros se asegura que las dificultes con las tasas se dieron el año pasado cuando las elecciones de medio término desequilibraron dichas variables así como la confianza. A un semestre de otro año electoral, habrá que ver qué sucede con las tasas.