26 de julio de 2026 - 11:21

Según las compañías eléctricas, este es el aparato en invierno que consume más energía en casa

Según las distribuidoras, la combinación de alta potencia y las horas de uso, lo convierte en el mayor responsable del aumento en la factura de luz en invierno.

La heladera y el lavarropas suelen cargar con la fama de ser los electrodomésticos que más disparan la factura de luz. Sin embargo, hay otro aparato que, aunque se utilice siempre en verano, se convierte en el principal responsable del consumo eléctrico en invierno cuando no se utiliza la estufa.

En Argentina, ese impacto se siente todavía más porque coincide con la estructura tarifaria por bloques del Ente Nacional Regulador de la Electricidad ( ENRE), que penaliza fuertemente el consumo alto. Un hogar que usa el aire acondicionado varias horas por día puede pasar sin darse cuenta de un bloque tarifario económico a uno mucho más caro, simplemente por ese único electrodoméstico.

Suele usarse durante más horas seguidas que un caloventor.

Suele usarse durante más horas seguidas que un caloventor.

Por qué el aire acondicionado en modo calor consume tanta energía

El consumo energético de cualquier aparato depende principalmente de dos factores: su potencia y el tiempo que permanece encendido. Por eso, incluso un equipo eficiente puede generar un gasto considerable si se lo deja funcionando toda la noche o durante varias horas seguidas.

Según datos difundidos por Edesur, un equipo configurado en 20°C consume alrededor de 1,10 kWh por hora cuando funciona en modo calefacción. Es importante tener en cuenta que por cada grado que se sube el termostato, el consumo eléctrico puede aumentar entre un 7 y un 9%. Eso significa que subir de 20 a 24 grados puede representar hasta un 36% más de consumo con el mismo equipo, sin que la persona lo perciba como un cambio drástico.

Con ese consumo, un aire acondicionado funcionando 6 horas diarias en modo calor demanda aproximadamente 6,6 kWh por día. En un mes, eso representa cerca de 200 kWh solo por ese equipo, un número que en el esquema tarifario argentino puede empujar a un hogar hacia bloques más caros si se suma al resto del consumo habitual.

Por qué, aun así, sigue siendo más eficiente que otras opciones

Lo que distingue al aire acondicionado en modo calor de una estufa eléctrica tradicional es la tecnología que utiliza para generar temperatura. A diferencia de las estufas tradicionales que usan una resistencia para generar calor, un proceso que demanda mucha electricidad de manera directa, el aire acondicionado utiliza una tecnología que absorbe las calorías del aire exterior y las traslada al interior de la vivienda. Por cada kilowatt que consume de la red, puede devolver entre 3 y 4 kilowatts de potencia térmica.

  • Esa relación de eficiencia es la razón por la que, comparado con otras alternativas eléctricas, el aire acondicionado suele consumir menos energía para producir la misma cantidad de calor.
  • Un caloventor de 2.000 watts, uno de los electrodomésticos de calefacción eléctrica más usados en Argentina, consume 2 kWh por hora, casi el doble que un aire acondicionado funcionando en las mismas condiciones.
  • Una estufa eléctrica de resistencia tradicional puede tener un consumo similar al de un calefactor, entre 1,5 y 2,5 kWh por hora, considerablemente más alto que el del aire acondicionado en modo calor.

Sin embargo, esa eficiencia no es una licencia para usarlo sin control: sigue siendo, en términos absolutos, uno de los consumos más significativos del hogar durante el invierno, simplemente porque suele usarse durante más horas seguidas que un caloventor, que la gente enciende de manera puntual para calentar un ambiente chico.

El aire acondicionado en modo calor se convirtió en una alternativa cada vez más elegida para calefaccionar durante el invierno argentino, y su eficiencia tecnológica lo hace, en general, más conveniente que una estufa eléctrica tradicional o un caloventor.

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