Hay una estética que viene ganando terreno en 2026: el boho-chic, con un peso artesanal que lo acerca más a la ropa tradicional. Chloé, bajo la dirección creativa de Chemena Kamali, presentó una colección que sintetiza la tendencia: vestidos fluidos de tejidos ligeros, bordados hechos a mano y una paleta entera de tonos tierra que dialoga directamente con el paisaje.
La colección, bautizada Devotion, explora el concepto de folclore a través de prendas adornadas con motivos nuevos e intrigantes. "Lo que más me conmovió de estas prendas no es solo su belleza, sino sentir cuánto esfuerzo y tiempo se puso en ellas", escribió Kamali en las notas de la presentación.
La marca reintrodujo también botas altas hasta el muslo, forradas en piel, en tonos que van del naranja vibrante al azul grisáceo apagado.
WEB
Una campaña fotografiada en paisajes abiertos
La campaña, fotografiada por el reconocido dúo Inez van Lamsweerde y Vinoodh Matadin, ubica a las modelos dentro de paisajes extensos, donde la luz cambiante, los horizontes abiertos y los momentos de quietud se vuelven parte central de la historia. Cada imagen transmite calma mientras revela la confianza que terminó definiendo la visión de Kamali para la maison.
"Para esta campaña quise expresar devoción a través de las mujeres, la inmensidad de los paisajes abiertos y la artesanía", explicó Kamali en un comunicado de prensa. "La naturaleza nos devuelve al instinto, la libertad y la conexión. En esa apertura, la feminidad se despliega con una fuerza indómita y un sentido de comunidad."
El elenco de modelos (encabezado por Raquel Zimmermann junto a Jacqui Louise, Thalita Ferreira y Sarah Isaksen) posó con el viento a favor, luciendo vestidos vaporosos y románticos, abrigos a cuadros y piezas bordadas que parecen esculpidas por el propio entorno natural en el que fueron fotografiadas.
Folclore, artesanía y el regreso de lo hecho a mano
Mientras Kamali soñaba con la alta costura para su colección Primavera/Verano 2026, con una serie de siluetas florales y voluptuosas, esta vez giró hacia los trajes tradicionales y la artesanía de inspiración folclórica para la temporada que se viene. Cada bordado, cada hilo tejido, cada motivo estampado revela tanto la mano de quien lo hizo como su devoción, según explicó la propia diseñadora.
- La colección incluye accesorios que se asemejan a talismanes: una hebilla de cinturón ancha y dorada, un collar con una piedra grande engarzada. También suma faldas y vestidos escoceses, en ocasiones adornados con estampados florales, y sweaters elegantes decorados con flores estilizadas bordadas alrededor de pequeños nudos tejidos.
- Un tema central de la colección es justamente el valor del trabajo hecho a mano. Bordado, tejido, patchwork, acolchado y crochet aparecen con frecuencia combinados en una sola pieza, lo que ancla la colección en algo histórico en lugar de darnos simplemente algo vagamente "boho".
La paleta de color y las siluetas que dominan la temporada
- La paleta de colores dialoga directamente con los tonos tierra y la vegetación, abarcando desde el beige orgánico y los marrones intensos hasta los tonos arena y suaves toques de crema.
- Esta temporada Chloé tuvo algo particularmente folclórico en su vestuario, con tejidos de aire tirolés, blusas estilo pradera y, por supuesto, las clásicas faldas gitanas vaporosas y con volados que giran al caminar.
- Las siluetas privilegian el movimiento natural por encima de la rigidez, con superposiciones de tejidos artesanales, detalles bordados delicados y abrigos holgados de hombros caídos que completan la propuesta.
La nueva colección de Chloé no propone una versión superficial del estilo boho: la ancla en la artesanía, en el bordado hecho a mano y en una paleta que dialoga con el paisaje natural en lugar de imponerse sobre él.