Se desacelera el ritmo de caída de la producción de petróleo en la provincia

El sector petrolero no logra recuperar sus buenos números históricos, pero lo positivo es que la caída en 2022 resultó menor a 2021 y 2020. Se necesitan más inversiones para terminar de nivelar el panorama.

Se desacelera el ritmo de caída de la producción de petróleo en la provincia
La producción petrolera en la provincia desaceleró la caída en 2022, pero se extrae un 30% menos de lo que se obtenía hace 10 años.

En 2022, en Mendoza se produjeron 3.254.799 m3 de petróleo, un 1,3% menos que el año anterior. Estos números muestran una desaceleración de la caída en la producción -en 2021 el descenso había sido del 4,7% y en 2020, por la pandemia, del 15%-, aunque el lado negativo es que se está obteniendo una cantidad 31% menor que hace 10 años.

Desde la Dirección de Hidrocarburos de la provincia resaltaron que Mendoza extrae, actualmente, el 9% del petróleo del país, con lo que se posiciona como la cuarta provincia petrolera y además su extracción de gas natural asciende al 1,3% del total nacional.

En esa cartera detallaron que, en noviembre de 2022, la producción de petróleo provincial fue de 8.685 m3 por día (incluida la gasolina estabilizada), lo que representó una caída de apenas 2,7% respecto al mes anterior. En tanto, la producción acumulada de total de enero a noviembre de 2022 fue de 2,97 millones de m3, un 1,6% menos que el mismo período del año anterior, que fue de 3,02 millones de m3. Esto equivale, resaltaron, a la menor baja en la producción en los últimos 10 años.

Asimismo, plantearon que, en la última década, la producción petrolera de Mendoza ha experimentado una variación interanual promedio del 4% a la baja. Esto es un indicador positivo si se tiene en cuenta que la declinación natural de los yacimientos en la provincia es superior a este valor. Por lo tanto, es un fenómeno que se pudo revertir a partir de la implementación de proyectos que apuntaban a esto.

Realizando un análisis de lo sucedido en la última década, desde el Gobierno provincial señalan que en 2015 y 2016 se observa que la producción interanual incrementa, debido principalmente a campañas exitosas de perforación y desarrollos de nuevos yacimientos. Mientras que la extracción en 2019 y 2020 cae bruscamente, a causa de eventos que impactaron notablemente en la industria, como lo fue la recesión petrolera nacional y la pandemia.

Durante ese período, añaden, se detuvo toda actividad ligada a los equipos de drilling, workover y pulling, y también se paralizó la totalidad de las obras, debido al bajo precio del crudo a nivel internacional y a la implementación de rígidos protocolos de salud, transporte, alojamiento y convivencia para el personal necesario para sostener las actividades de producción de hidrocarburos.

Bomba de varilla conocida como guanaco, unidad de bombeo para extraer petróleo, ubicada en la zona de Lunlunta departamento de Maipú. Foto: José Gutiérrez
Bomba de varilla conocida como guanaco, unidad de bombeo para extraer petróleo, ubicada en la zona de Lunlunta departamento de Maipú. Foto: José Gutiérrez

Estos eventos, explicaron desde la Dirección, generaron un gran impacto en la producción de petróleo en la provincia, notable en estos últimos 4 años. “Sin embargo, es importante destacar que, pese a que no se ha logrado alcanzar los índices de producción prepandemia, sí se ha observado como la caída interanual de producción acumulada, ha disminuido a menos del 2%, con tendencia a mantenerse constante en los próximos períodos”, afirmaron.

Años de baja producción

Los datos de la Secretaría de Energía de la Nación arrojan que, entre 2019 y 2020, la merma productiva alcanzó el 15,1% en la provincia. Pero, lejos de repuntar cuando concluyó el aislamiento, como sucedió con otras actividades, en 2021 el descenso se mantuvo, aunque con un porcentaje menor, del 4,7%. Y en 2022 podría decirse que la producción casi se mantuvo.

Sin embargo, en 2017 se obtuvieron 4.475.912 m3, lo que significa que el año pasado la producción fue un 27,3% menor que hace cinco años, y en 2012, es decir, una década atrás, alcanzó los 4.704.065 m3, con lo que la reducción hasta la actualidad ha sido del 30,8%.

Un informe del mercado del petróleo y del gas en Mendoza, Nación y el mundo, publicado por la Fundación Ideal en diciembre, plantea que, la producción provincial de petróleo “está atravesando la mayor recesión de la última década, acumulando 50 meses continuos de caída”. El informa también indica que la producción “viene en retroceso de forma casi constante desde 2009, al punto de que la extracción acumulada a octubre de 2022 representó el 60% del volumen extraído en el mismo periodo del 2010″.

Barriles de petróleo. Foto AP
Barriles de petróleo. Foto AP

El análisis, que toma como base los datos de la Secretaría de Energía de Nación, señala que, en el acumulado a octubre de 2022 -los disponibles al momento de elaborar el documento-, la extracción de petróleo en Mendoza mostraba un 1,4% de descenso con respecto a idéntico período de 2021. Y que septiembre había sido el único mes en que hubo un crecimiento, del 1,4%, en comparación con el mismo mes del año anterior.

En cuanto a las empresas productoras, entre enero y octubre de 2022, YPF alcanzó el 62% de la producción total en la provincia, Pluspetrol el 26% y El Trebol el 2%. Cuando se compara la actividad de cada una con la que habían tenido en el mismo período de 2021, la extracción de YPF cayó 4,8% y la de El Trebol descendió un 19,4%, mientras que la de Pluspetrol subió un 4,5%.

Asimismo, la Fundación Ideal señala que la actividad se encuentra concentrada regionalmente en el territorio provincial, ya que Malargüe representa el 65% de la producción; Tupungato, el 10%; San Carlos, el 7%; Luján, otro 9%; y Rivadavia, un 6%. Estos valores, añade, se mantienen casi constantes mes a mes.

Pese a la caída sostenida en la producción, el mismo informe señala que, en los primeros diez meses del 2022, las regalías petrolíferas obtenidas por Mendoza alcanzaron los $15.123 millones, lo que implica un crecimiento interanual del 52%. Este ingreso se había derrumbado durante la pandemia, producto de la caída combinada del precio y la producción, pero, al recuperarse el valor internacional y el local del barril criollo, se produjo un repunte.

El contexto nacional es diferente: acumulado al décimo mes de 2022, la producción de petróleo en todo el país registro un incremento del 23% con respecto al mismo periodo de 2021. Por supuesto, el incremento en la extracción fue impulsado por Neuquén donde se registró una suba del 46% interanual, explicada por Vaca Muerta. La Pampa y Santa Cruz también presentan un aumento del 23% y del 3% interanual, respectivamente; mientras que las demás provincias registraron contracciones.

Necesidad de inversiones

Jorge Armani, gerente de Camespe (Cámara Mendocina de Empresas de Servicios Petroleros), señaló que la caída en la producción se explica por la declinación normal de los yacimientos con el paso del tiempo. Sumó que, al principio, en un pozo se extrae 100% de petróleo, pero después, el agua va avanzando y es la que empuja al crudo. En la actualidad, en los pozos hay un 80% de agua, que se vuelve a reinyectar y sumó que esto representa un riesgo, porque las cañerías son viejas.

Sin embargo, mencionó que la disminución no sólo responde al envejecimiento de las perforaciones existentes, sino a que no se invierte en nuevos pozos. Para esto, es necesario hacer una exploración sismográfica, que permite conocer la estructura del suelo debajo de la superficie, lo que arroja indicios sobre la posibilidad de que se encuentre petróleo.

Armani reconoció que estos estudios representan para las empresas una inversión sin retorno, ya que en muchos casos no se halla nada. Pero también indicó que, 30 años después de descubrir el yacimiento Las Vizcacheras, que fue muy importante, se descubrió que, a dos kilómetros de distancia, había otro en el que se hicieron más de 100 pozos. Y que por eso es tan importante el estudio del suelo.

El gerente de Camespe sumó que la declinación en la extracción de petróleo en Mendoza es muy grave, que se sostiene desde 2008 y que, si bien se redujo en 2022 con respecto a 2021, la baja sigue. Y la atribuyó al momento en que YPF empezó a trabajar en Vaca Muerta. De hecho, planteó que teme que suceda lo mismo que ocurrió en Salta, que era una provincia productora y cuando la petrolera estatal se retiró, cayó de modo abrupto la producción.

En cierta medida, entiende que la empresa se haya concentrado en Neuquén, ya que allí perfora con la certeza de encontrar petróleo y tener una recuperación inmediata de lo invertido. Además, esto ofrece un enorme potencial al país, al punto de que se retomaron las exportaciones de gas a Chile, que estuvieron suspendidas durante años.

De todos modos, Armani consideró que el Gobierno provincial debería pedir a YPF que invierta también en Mendoza, que era una de las principales provincias petroleras y tiene la segunda destilería en importancia en el país. Sin embargo, mientras en el pasado había varios equipos de perforación en la provincia, ahora no ha quedado ninguno. Y subrayó que se pierden regalías y puestos de trabajo.

Armani agregó que, si bien YPF comenzará la exploración en una lengua de Vaca Muerta en el sur de Malargüe, esto es una forma de responder al pedido del Gobierno provincial de que concrete inversiones, pero que apenas son dos pozos.

Una industria a la baja

A modo de balance del 2022, el Ieral (Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana, de la Fundación Mediterránea) elaboró un informe de coyuntura en el que señalan que Mendoza se ha recuperado a un menor ritmo que el país y que, “sectorialmente, se explica por una performance relativamente pobre en extracción de petróleo (a diferencia de Neuquén, con Vaca Muerta), industria (refinación y vinos) y agro (cosechas bajas)”.

Como contraparte, a nivel país casi todos los sectores tuvieron un mejor 2022 que 2021, pero con signos de estancamiento. Esto, a excepción de Minería, que incluye la extracción petrolera y gracias al buen desempeño de Vaca Muerta siguió creciendo. En el tercer trimestre de 2022, en comparación con el mismo período de 2019, muestra un incremento en la actividad del 13%, gracias a los buenos precios del gas y a la productividad de la extracción no convencional.

En cambio, en Mendoza, plantea el documento, la refinación de petróleo, si bien generalmente trabaja a pleno, no ha tenido un aumento de la capacidad productiva. Y añade que ha decrecido la producción de crudo, debido a factores coyunturales (precios inferiores al internacional y con un dólar oficial relativamente bajo) y estructurales (yacimientos maduros de bajos rendimientos en el Norte y sin producir gas).

En la comparativa de los primeros tres trimestres de 2022 contra el mismo periodo de 2021, minería y petróleo en Mendoza cayó un 1%, versus el crecimiento del 14% que hubo en el país. Asimismo, en el 2021 Mendoza abarcó el 11% de la producción de petróleo en Argentina, por detrás de Neuquén (37%), Chubut (28%) y Santa Cruz (14%). En el acumulado de enero a setiembre, la actividad petrolera en la provincia tuvo la misma caída, el año pasado con respecto al anterior, que Chubut (1%), mientras que los registros neuquinos crecieron un 41%.

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