En un contexto de reformas tributarias a nivel nacional, Mendoza fue escenario de un encuentro clave para el sector empresario, donde se analizaron los principales cambios en el sistema impositivo argentino.
Expertos de Lisicki, Litvin & Abelovich explicaron en Mendoza el nuevo esquema fiscal y su impacto en empresas y contribuyentes.
En un contexto de reformas tributarias a nivel nacional, Mendoza fue escenario de un encuentro clave para el sector empresario, donde se analizaron los principales cambios en el sistema impositivo argentino.
La conferencia estuvo a cargo de Ricardo Paolina y Noelia Roggerone Saso del estudio Lisicki, Litvin & Abelovich, y contó con el acompañamiento institucional de la Unión Industrial de Mendoza (UIM), la Unión Comercial e Industrial de Mendoza (UCIM), la Asociación de Cooperativas Vitivinícolas Argentinas (ACOVI), la Federación Económica de Mendoza (FEM), la Unión Industrial Argentina Joven (UIA Joven), la Asociación de Ejecutivos de Mendoza (AEM) y la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE).
Durante la jornada, Paolina planteó uno de los ejes centrales de la reforma: el cambio de paradigma en la relación entre el Estado y el contribuyente. Según explicó, el nuevo esquema busca dejar atrás un modelo basado en la presunción de evasión para avanzar hacia uno centrado en la simplificación, la recaudación y la confianza.
Uno de los puntos más relevantes abordados fue la implementación del régimen simplificado del Impuesto a las Ganancias, establecido por la Ley 27.799.
En este sentido, Paolina explicó que el nuevo sistema abandona el enfoque tradicional basado en el análisis patrimonial y de consumos, para centrarse en los ingresos declarados y los gastos deducibles. Esta modificación apunta a reducir la complejidad del sistema y brindar mayor previsibilidad a los contribuyentes.
A su turno, Roggerone Saso profundizó en los aspectos técnicos del régimen y destacó que este nuevo esquema permite simplificar el cumplimiento fiscal, siempre que se respeten las condiciones establecidas.
Dentro de este nuevo marco, uno de los conceptos centrales es el denominado “tapón fiscal”. Paolina lo presentó como un mecanismo que limita la posibilidad de que el fisco revise períodos anteriores, siempre que el contribuyente haya cumplido correctamente con sus obligaciones.
Roggerone Saso detalló que este beneficio implica una presunción de exactitud de las declaraciones juradas y un efecto liberatorio del pago, lo que reduce significativamente el riesgo de ajustes sobre ejercicios pasados.
Sin embargo, la especialista advirtió que el “tapón fiscal” no es absoluto y puede perderse ante determinadas situaciones.
Entre los principales casos mencionados se encuentran la omisión de ingresos, la deducción improcedente de gastos y la utilización de facturación apócrifa. Asimismo, explicó que se considera “discrepancia significativa” cuando el ajuste fiscal supera el 15% de lo declarado o los montos establecidos por la ley penal tributaria, lo que implica la pérdida de los beneficios del régimen.
Otro de los ejes centrales de la conferencia fue el régimen vinculado a los denominados “dólares del colchón”.
Según explicó Paolina, se trata de una iniciativa que busca incentivar la incorporación de ahorros no declarados al sistema formal sin la aplicación sin multas ni penalidades fiscales, diferenciándose de los blanqueos tradicionales.
En este marco, destacó que el objetivo es avanzar hacia una “reparación histórica del ahorro argentino”, promoviendo la confianza en el sistema y facilitando la reinserción de esos fondos en la economía.
En cuanto a la implementación, Roggerone Saso señaló que uno de los requisitos fundamentales es la bancarización de los fondos, lo que implica su canalización a través del sistema financiero formal.
Además, indicó que el régimen limita el uso de efectivo en la mayoría de las operaciones, con excepciones puntuales, con el objetivo de garantizar mayor trazabilidad y transparencia.
Durante la exposición también se aclaró que, si bien el nuevo esquema flexibiliza ciertos mecanismos de control, no implica una relajación de las normas vinculadas a la legalidad de los fondos.
En este sentido, Roggerone Saso remarcó que la Unidad de Información Financiera (UIF) mantiene intactas sus facultades y que continúan vigentes las regulaciones en materia de prevención del lavado de dinero. Asimismo, subrayó que el régimen está diseñado para fondos no declarados, pero no para aquellos de origen ilícito.
Otro de los aspectos abordados fue el nuevo esquema de intercambio de información con las provincias. Según explicó Roggerone Saso, el objetivo es garantizar la implementación del régimen simplificado preservando la confidencialidad de los contribuyentes. En ese marco, las jurisdicciones que no adhieran podrían ver limitado su acceso a información vinculada a consumos y patrimonio.
Hacia el cierre, Paolina retomó la mirada conceptual y destacó que la reforma apunta a redefinir el vínculo entre el Estado y los contribuyentes.
Según sostuvo, el nuevo esquema propone pasar de una lógica basada en la sospecha permanente a otra centrada en la buena fe, con menor carga administrativa y mayor foco en el cumplimiento futuro.
Con una amplia convocatoria de empresarios, profesionales y referentes de distintas cámaras, la conferencia se consolidó como un espacio clave para comprender el nuevo escenario impositivo y anticipar su impacto en la actividad económica.
A continuación, algunos de los momentos más destacados de la conferencia, que reunió a empresarios, profesionales y referentes de distintas cámaras en Mendoza.