La escuela primaria en Mendoza empieza las clases el miércoles 25 y la mayoría de los padres han tenido su baño de realidad. Es que no solo de útiles escolares viven los alumnos sino también de precios de zapatillas, cuotas escolares y actividades extra para quienes tienen la posibilidad de asistir. El 2025 cerró con un 32% de inflación, pero la escuela privada, los clubes y los complementos de inglés, música, artes o deportes han al menos duplicado la inflación general anual.
Valores de colegios privados y actividades especiales son dispares en función de variables como subsidios, ubicación, cantidad de horas o tipo de actividad; hay coincidencia entre los padres en que el aumento de la mayoría ha dado saltos importantes. Hay que tener en cuenta que la inflación de enero fue de 3% en Mendoza y que tanto febrero como marzo son meses estacionales en los que no se esperan una atenuación.
Subas que superan el 60% anual
La Dirección General de Escuelas (DGE) implementó en febrero de 2025 una escala de equidad, con el fin de que las familias tengan una guía clara con los valores autorizados por la Dirección de Educación Privada. A través de su portal educativo, ese mes (para marzo del año pasado) se adecuaron las tarifas de los colegios con subsidios. También se estableció que las instituciones educativas privadas con aporte estatal podrían incrementar la cuota que resulte luego de aplicar el índice determinado por el IPADEP, en hasta un 20% adicional en todo 2025.
Así, el uso de dicho aumento quedó a criterio de cada institución más allá de las autorizaciones de subas específicas que más tarde concedió la DGE a partir de octubre (8%). Dicho portal enumera una por una las escuelas subsidiadas, el porcentaje de aporte y la cuota total. Para marzo se autorizó un aumento de 6% y una suba tope del 20% que muchas escuelas aplicaron durante los primeros meses.
José Vargas, economista de la consultora Evaluecon, expresó que las cuotas de los colegios aumentaron por encima del 33% el año pasado y que en general las subas de las actividades han ido al alza. Para el economista Nicolás Aroma, del Centro de Economía y Finanzas de Mendoza, la economía está cada vez más cerca de una estanflación, lo que complica todas las cuentas.
niños escuela
“Entre febrero de 2025 y mismo mes de 2026, la cuota de la escuela subió más del 70%”, consignó Gabriel quien envía a sus hijos a un colegio que recibe 90% de subsidio estatal. Agregó que hace un año pagaba $52.000 y ahora abonó $90.000. En una situación similar están muchos padres que eligieron un colegio con subsidio en donde el valor de la cuota crece a ritmo superior que lo hace su salario.
Algo similar le pasó a Verónica que manda a sus dos hijas a actividades extraescolares. Una hace danza y la otra guitarra. En ambos casos el precio de la cuota creció entre un 60% y un 70% anual por lo que este año evalúa restringir o la cantidad de horas o la de actividades. “Ellas también iban a una profe de inglés, pero no sé qué haré todavía”, reflexionó Verónica.
Tanto desde su punto de vista como el de otros padres consultados, no creen que $25.000, $35.000 o $50.000 por mes o más sea excesivo para una actividad sino que el aumento de estas cuotas ha superado el de sus salarios. “A mí todavía no me aumentaron el salario en ese porcentaje”, señaló Pablo, quien busca alternativas gratuitas, municipales o grupales para que sus hijos no dejen de lado karate y básquet, respectivamente.
Perspectivas de alza
En palabras del economista del Centro de Economía y Finanzas, Nicolás Aroma, el problema central no es solo el aumento sino el desfasaje con los ingresos. “Mientras los costos educativos se dispararon, los salarios crecieron a un ritmo considerablemente menor y desde hace unos meses que esto se ha profundizado”, señaló el profesional. Desde su punto de vista febrero y marzo concentran aumentos estacionales vinculados al inicio de clases, a lo que se suman ajustes en tarifas de servicios públicos, que presionan aún más el presupuesto familiar.
“En función de nuestros pequeños relevamientos, ha habido incrementos de precios a pesar de la apertura para disciplinarlos en función de mayor competencia”, sumó Aroma con relación a útiles y bienes escolares. Dicha situación no se ha replicado para los bienes que no puede importarse o exportase como son los servicios educativos en donde, al igual que en las tarifas, se ha corroborado incrementos superiores a la inflación general.
Esta situación es reconocida por prestadores educativos y recreativos que aseguran que sus insumos, alquileres y servicios han aumentado; lo que obliga al traslado a precios. “Es difícil el equilibrio entre una cuota justa, perder plata o dejar alumnos afuera”, reflexionó Julieta, profesora de danza que da clases en un pequeño local que pertenece a su familia.