El sector petrolero de Mendoza ha tenido cambios en el contexto de que YPF se quedó solo con su área no convencional y se deshizo de sus áreas maduras. El año pasado, la primera etapa del llamado Plan Andes implicó un achique en el tamaño de las empresas operadoras con el objetivo de mejorar el foco y la eficiencia.
Debido a la transición y a la baja lógica de un recurso natural, hubo una caída en las regalías petroleras y –de cara a la segunda parte de la readjudicación de los pozos de YPF- el sindicato de petroleros realizó un paro durante la mañana del martes 30. En esta etapa de Andes, el sindicato expresó que YPF transfiere los yacimientos convencionales que le quedaban en la provincia a la empresa Venoil para el clúster Malargüe que incluye dos áreas: Valle del Río Grande y Cerro Fortunoso.
Pasado el mediodía se levantó la medida de fuerza y el próximo jueves 2 de julio habrá un encuentro en la Subsecretaría de Trabajo entre el sindicato y representantes de la empresa. Así lo confirmaron desde el gremio que aclararon que no se trata de una conciliación obligatoria sino de una audiencia entre las partes.
El Sindicato de Personal Jerárquico del Petróleo y Gas de Cuyo y La Rioja había anunciado el paro en rechazo del avance del denominado “Proyecto Andes II”. Desde la organización gremial sostuvieron que el proceso se llevó adelante de manera “inconsulta y arbitraria”.
Del mismo modo, desde el gremio han advertido que la cesión de áreas ha derivado en despidos indirectos mediante la reducción de contratos con empresas prestadoras de servicios. En ese sentido, recordaron que la primera etapa del plan Andes provocó la pérdida de más de 500 puestos de trabajo en la provincia a través de desvinculaciones encubiertas a través de las empresas contratistas o de servicios.
Fuentes off de récord han asegurado que los despidos han continuado luego de la primera etapa de ajuste en donde el golpe más fuerte se vio en el clúster Norte. Sin embargo, referentes relacionados con la compañía Petróleos Sudamericanos han asegurado que no se han producido más ajustes y que la relación con los gremios es buena.
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El paro del sindicato que dirige Julián Matamala también fue en protesta contra la ANSES debido a que –según el gremio- el organismo ha rechazado de manera sistemática las solicitudes de jubilación de los trabajadores petroleros con mayor antigüedad. Según explicaron, esa situación les impide acceder a la “Bonificación Extraordinaria por Egreso”, equivalente a 13 salarios.
El beneficio está contemplado en el artículo 55 del Convenio Colectivo de Trabajo 641/11, lo que agrava la situación económica de quienes esperan retirarse de la actividad en un contexto de inflación. El sindicato solicito que se garantice por escrito la continuidad de todas las fuentes de trabajo de cara a la segunda parte de plan Andes. En este marco, habrá que ver qué sucede en la audiencia estipulada para el jueves.
Deudas con los superficiarios del clúster Norte
Ha pasado el primer año de la cesión de yacimientos convencionales en Mendoza y del reacomodamiento producido por el achique no solo por el tamaño de las operadoras sino por la mayor estructura que poseía YPF como empresa estatal. En su momento, las empresas prestadoras y contratistas sufrieron un achique que impactó en fuentes laborales.
Ahora, desde la Asociación de Superficiarios de Mendoza han reclamado por demoras en la actualización del pago por el canon de sus tierras. El presidente de la entidad, Osvaldo Galli admitió que aunque en la actualidad poseen un interlocutor directo –en este caso la empresa privada Petróleos Sudamericanos- se ha evitado dar respuestas concretas sobre o que se adeuda.
Del mismo modo, desde la Asociación han denunciado que desde febrero les vienen postergando las actualizaciones estipuladas por ley en función de la inflación. Los superficiarios explicaron que en febrero la Secretaría de Energía publicó las actualizaciones correspondientes, sin que la compañía haya cumplido con su parte. Además del retraso, la molestia tiene que ver con la incertidumbre y la falta de respuestas concretas. Aunque la situación de cada superficiario es diferente, la entidad aseguró que las dilaciones son comunes.
En tanto, fuentes cercanas a la empresa admitieron que ha habido demoras en los pagos a los superficiarios que han tenido que ver con requerimientos bancarios ajenos a ellos. En este marco, se han realizado varias reuniones para acercar posiciones y encontrar soluciones por lo que el próximo lunes está previsto otro encuentro.
La empresa ha tenido que reordenar y actualizar los listados de superficiarios ya que –según fuentes oficiales- algunos no estaban correctamente registrados tras cambios en la sesión de propiedades. “En febrero se publicó el boletín oficial y de ahí hay unos 15 días para hacer los pagos, pero estamos a junio y hay muchos superficiarios que han cobrado o con porcentajes equivocados, otros que no lo han hecho y un restante al que solo les ingresó el 50% de lo que les correspondía”, contó Galli.
Los superficiarios petroleros son los propietarios de tierras cuya superficie es afectada por la exploración o explotación de hidrocarburos. En la actualidad, en el clúster norte existen más de 340 superficiarios y los pagos se realizan en función de la extensión de las instalaciones. Desde la empresa aseguraron que buscan evitar conflictos y cumplir con sus obligaciones. Las dificultades recientes se atribuyeron a factores externos y operativos que solo alcanzaron a una pequeña parte del total de superficiarios.