Parálisis de la obra pública: fuertes diferencias entre la Uocra y empresarios por los despidos

Desde la Uocra aseguraron que el impacto de la paralización de la obra pública no fue tan extremo en Mendoza. Para el gremio, los desarrollos privados absorbieron a los obreros despedidos. Desde la Cecim afirman que el sector atraviesa una crisis muy grave y sostienen que la mano de obra desocupada supera el millar.

Parálisis de la obra pública: fuertes diferencias entre la Uocra y empresarios por los despidos
La paralización de la obra pública con fondos nacionales se siente desde 2023 y generó una ola de despidos en el sector de la construcción. Archivo.

Mientras que la Cámara de la Construcción mendocina hablan de situación crítica por la paralización de la obra pública y aseguran que hay despidos por arriba del millar, desde Unión Obrera de la Construcción (Uocra) en Mendoza aseguraron que el impacto ha sido mínimo y que el impulso de desarrollos privados permitió captar esa mano de obra desocupada.

Para la Cámara de Empresas Constructoras Independientes de Mendoza (Cecim), la parálisis en la obra pública ya dejó en la calle a unos 1.500 obreros, en cambio desde la Uocra hablaron solamente de 300 despidos más la salvedad que muchos de ellos pasaron al sector de la obra privada.

En lo que coinciden tanto el gremio como el empresariado es depositar las esperanzan con las obras que pueda llevar a cabo el gobierno de Alfredo Cornejo con fondos netamente provinciales.

La visión de la Uocra

Miguel Ponce, titular de la Uocra en Mendoza ratificó que la situación en el sector de la obra pública es crítico por la parálisis total que hay, sin embargo aclaró que el problema se viene arrastrando desde el año pasado.

De acuerdo al gremialista “no son tanto los puestos de trabajo que se perdieron”, en el caso “de la obra pública por el momento deben ser unas 300 personas las que habrán quedado sin trabajo”, indicó.

En cuanto a los proyectos que son financiados con fondos del sector privados, Ponce aseguró que “por suerte hoy está en crecimiento, han salido algunos proyectos lindos, importantes, así que eso ayudó a palear un poco la situación”.

“Sigue habiendo demanda de empleos, por supuesto, pero más o menos en los mismos niveles que veníamos desde el año pasado a esta fecha, no se modificado demasiado”, agregó.

El Secretario General de la Uocra local no dejó de remarcar que “los mayores inconvenientes son con el corte de la obra pública” pero en la provincia “es una situación totalmente diferente” a lo que puede ocurrir en otras jurisdicciones, como Buenos Aires o las provincias norteñas.

“Nosotros hemos sufrido una pérdida de empleo por ejemplo en la obra de la ruta 40, quedaron unos 15 trabajadores y perdimos unos 110 en total después” las otras obras públicas ya venía paradas más o menos desde el año pasado y continúan igual”.

Para el representante de los trabajadores de la construcción en la provincia, lo que aminoró el impacto de la desocupación en el sector, en gran medida, fue el inicio de emprendimientos que no son financiados por el Estado.

“Hoy por hoy, la obra privada no está sacando un poco del agua, salieron varias obras que recién comienzan y creemos que para finales de marzo van a estar tomando una cantidad de gente importante. Por ahora se va viendo algo positivo en lo privado”, insistió el dirigente sindical.

Entre los proyectos que apuntó Miguel Pone se encuentra el desarrollo de Vesta en la quinta sección que lleva adelante la constructora Criba, de Buenos Aires. También está Vistapueblo en Luján de la mano de Stornini Construcciones, Vistracruz en Godoy Cruz con la firma Adlanto o el desarrollo que puso en marcha la firma Monte Verde u otros proyectos en marcha en Maipú, también de mediana y gran escala.

“Hay buena perspectiva en la parte privada, la verdad que estamos gratamente sorprendidos porque no lo esperábamos, y que salga la obra pública de la provincia también va a ser algo positivo”, afirmó Miguel Ponce de la Uocra.

Las empresas en crisis

En el sector empresario no coinciden con el titular de la Uocra en Mendoza y plantearon un panorama mucho más negro.

Si bien no hay una cifra exacta, el presidente de la Cecim, Dalmiro Barbeito, aseguró que al menos se produjeron 1.500 despidos desde que la ejecución de la obra pública ingresó en punto muerto.

“Toda la obra pública que se ha paralizado, llamese Procrear, barrios del Instituto Provincial de la Vivienda (IPV) con financiamiento nacional, las obras de Vialidad Nacional o el Enohsa (Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento), se paralizaron en 2023 y siguen en 2024″, comenzó diciendo el dirigente empresarial.

El parate que planteó Barbeito en las obras dependientes del Estado nacional representan “alrededor del 20% de las obras que están ejecutando las empresas que integran la Cecim” y dentro de ese contexto “la cantidad de despido que vemos nosotros son mayores, por lo menos 1.500. Y nos vemos una reactivación en la actividad privada para que esa gente la haya absorbido ese sector, si tenemos una buena expectativa en la actividad privada pero todavía no se concreta”, enfatizó.

Para el dirigente empresarial, la comparación es simple “hace un año costaba conseguir mano de obra y hoy día no nos está pasando eso, tenemos mucha gente que no llama a las empresas para saber si tenemos trabajo”, indicó.

La obra provincial, la salvadora

A principio de mes, en una reunión plenaria de la Cámara Argentina de la Construcción se declaró al sector en “alerta y emergencia” por la detención de la obra pública y advirtieron que al menos 200.000 empleo están en riesgo, en todo el país.

Por el lado del sector pyme de la construcción “tenemos el mismo estado de situación” aunque Barbeito hizo una salvedad, ya que en Mendoza, “estamos sobreviviendo con la obra pública provincial” porque “los proyectos han continuado, algunos se han ralentizado un poco, pero ninguno sea paralizado y son los que están bancando la actividad”.

Dentro del glosario de obras que la administración de Alfredo Cornejo mantiene activa, están las viviendas que se construyen a través del IPV, trabajos de saneamiento o agua potable para Aysam, arreglos en las escuelas, o aquellas que se ejecutan por orden del Ministerio de Infraestructura, entre otras.

Ahora, la gran esperanza para el sector está depositada en el amplio abanico de oportunidades que ofrecen los 1.023 millones de dólares que son el resarcimiento a Mendoza por los daños de la promoción industrial.

“A nivel nacional vemos la situación muy complicada, nosotros esperamos que se reactive la obra pública provincial cuando el Gobierno comience a licitar las obras con los fondos de la promoción industrial”, dijo sin vueltas el presidente de la Cecim.

“Son fondos que el Gobierno de Mendoza tiene y que en algunos proyectos, que todavía no sabemos cuáles son, los va a canalizar, y tenemos esperanza de que cuando se canalicen esos fondo estar a la altura de la licitaciones que vengan y poder hacer buenas ofertas”, concluyó.

Miguel Ponce, titular de la Uocra en Mendoza también le apuntó a lo que pueda llegar a suceder con los fondos que dispone el gobernador Cornejo.

“En la obra pública estamos atentos al despegue acá en Mendoza. Según el gobierno, en abril o mayo tal vez empecemos a tener algunas novedades al respecto”.

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