El presidente de la Cámara Minera de Chile, Manuel Viera Flores, encendió una alarma poco habitual en el país vecino, que durante décadas lideró la atracción de inversiones mineras en la región. Según dijo, Argentina, desde la puesta en marcha del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), empezó a "correr más rápido".
Su preocupación fue expuesta a través de una columna de opinión el pasado 29 de abril en el medio trasandino Cooperativa. Allí, Viera Flores dijo que mientras el gobierno de Javier Milei aprobó 12 proyectos por unos USD 26.000 millones en apenas 18 meses bajo el RIGI, del otro lado de la cordillera se priorizaron iniciativas por apenas USD 62 millones en el mismo período.
La diferencia, además de magnitud, es de ritmo, de escala y, sobre todo, de expectativas.
Manuel Viera Flores, presidente de la Cámara Minera de Chile
Manuel Viera Flores, presidente de la Cámara Minera de Chile
Gentileza / Editorial RN
“Chile va en la dirección correcta, pero con la velocidad equivocada”, advirtió Viera Flores, rescatando algunas medidas de José Antonio Kast desde su llegada a La Moneda. En su diagnóstico hay una idea central: el país vecino perdió una década en términos de competitividad minera. Frente a ese vacío, Argentina avanzó.
Viera Flores destacó que el RIGI argentino ofrece garantías fiscales de largo plazo (resultados en 20 o 30 años), libre disponibilidad de divisas y reglas que, en teoría, no cambian. Para proyectos que requieren inversiones multimillonarias y horizontes de maduración de décadas, es la condición básica para decidir dónde poner el capital.
"El boom de Chile ya pasó, ahora hay que buscar una estrategia distinta con las ventajas que ofrece el país, por ejemplo, aumentar la capacidad de fundición y refino", añadió.
De acuerdo al presidente de la Cámara Minera chilena, Argentina fue vista durante años como un mercado con recursos pero con riesgos macroeconómicos altos: cepo cambiario, inestabilidad regulatoria, restricciones para girar utilidades.
Vicuña minería San Juan
Proyecto Vicuña, en San Juan
Ahora, según Viera Flores, ese escenario empezó a modificarse. “Para BHP, Lundin, First Quantum o Rio Tinto esto era una barrera histórica. Hoy ya no lo es”, planteó en su columna.
"Seamos honestos: Chile perdió una década. Entre 2014 y 2024 nuestra producción de cobre se estancó alrededor de 5,4 millones de toneladas anuales. En el mismo periodo, las leyes de mineral cayeron de 1% a 0,6%. Otros países crecieron, nosotros nos quedamos quietos", dijo el empresario.
"Milei hizo en 18 meses lo que en Chile no hemos logrado en 10 años. El Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) es un instrumento de política pública notable y Chile tiene que tomarlo como referencia. Es la primera vez en décadas que un país sudamericano ofrece un marco fiscal verdaderamente competitivo a nivel global", señaló Viera Flores.
En Chile piden un RIGI como el argentino para repuntar: "Lección de política pública proinversión"
No es casual que el foco esté en el cobre y el litio. El llamado “triángulo del litio”, que comparten Argentina, Bolivia y Chile, es hoy uno de los epicentros globales de la transición energética. Y ahí, según el dirigente chileno, Argentina empezó a capitalizar mejor el momento.
El caso más emblemático es el proyecto Vicuña, en San Juan, impulsado por gigantes como BHP y Lundin Mining, con una inversión estimada en USD 18.000 millones.
Viera Flores lo definió sin rodeos como “la joya de la corona”. También agregó un dato que incomoda en Santiago: podría convertirse en una de las cinco minas de cobre más grandes del mundo… del lado argentino de la Cordillera de los Andes.
Por último, Viera Flores pidió un “RIGI chileno”, adaptado a su institucionalidad, pero con los mismos principios: estabilidad fiscal, simplicidad normativa, libertad para mover divisas y un compromiso explícito de no cambiar las reglas a mitad del juego.
"Lo que Chile debe reconocer, a mi juicio, con el debido respeto a la soberanía argentina, el RIGI es una lección de política pública proinversión", manifestó el referente trasandino de la minería.