El mercado inmobiliario de Mendoza consolida una tendencia clara de cara a la segunda mitad del año: la búsqueda de tierra y de viviendas terminadas con espacio propio lidera la agenda de los compradores. Los datos surgen del balance de la reciente Gira Regional realizada por directivos de REMAX en la provincia, un encuentro que sirvió para tomarle el pulso a una plaza que, aunque selectiva, muestra dinamismo en corredores muy específicos.
Sebastián Sosa, presidente y cofundador de REMAX Argentina y Uruguay, analizó el escenario local y destacó que la demanda actual se concentra con fuerza en Godoy Cruz y Luján de Cuyo. Según el directivo, los compradores priorizan factores clave como la conectividad, la calidad del entorno y la disponibilidad de servicios esenciales, configurando un perfil de usuario final o familias que buscan previsibilidad y proyectos a mediano plazo.
Lote: la tierra como primer paso
Este marcado interés por los lotes funciona como un motor diferido para el sector de la construcción residencial y suburbana. El acceso a la tierra representa para muchos el inicio de un camino que se complementa más adelante. De acuerdo con la experiencia de la red, los propietarios suelen iniciar las obras en un horizonte de entre 12 y 18 meses posteriores a la adquisición, aunque el ritmo actual responde de manera directa a los presupuestos de cada hogar.
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Los compradores priorizan factores clave como la conectividad, la calidad del entorno y la disponibilidad de servicios esenciales.
Alex Dos Santos
La compra de un terreno ofrece una flexibilidad económica indispensable en los tiempos que corren, permitiendo a los propietarios avanzar con la edificación a medida que disponen de los recursos. Mientras algunos encaran la obra de inmediato, una parte considerable del público prefiere asegurar su lugar en zonas con proyección de crecimiento, postergando la construcción para una etapa posterior.
Inversión: el freno de los costos y la expectativa del crédito
Sin embargo, el ritmo de edificación encuentra hoy un escollo importante en las variables macroeconómicas. El costo actual de la construcción se mantiene elevado, llegando a superar en varios segmentos el valor de lo ya construido. Esta brecha frena una aceleración más profunda de las obras residenciales en las zonas de mayor expansión.
Para Sosa, la profundización de la actividad constructiva está atada a dos factores determinantes: la aparición de líneas de crédito accesibles y de largo plazo, y una corrección que vuelva a hacer competitivos los costos de obra frente al valor de mercado del metro cuadrado terminado. Hasta que ese equilibrio se consolide, la inversión en ubicaciones estratégicas sigue funcionando como el resguardo elegido por los mendocinos.
Tecnología al servicio del vínculo humano
El sector también atraviesa su propia transformación digital con la incorporación de herramientas como firmas electrónicas y fianzas digitales, destinadas a agilizar los procesos administrativos y reducir la fricción en las operaciones. A pesar de este avance tecnológico, desde la firma sostienen que el núcleo del negocio sigue siendo estrictamente humano, una postura que sintetizan bajo la premisa de trabajar con personas y valores reales.
La digitalización se plantea como un soporte de eficiencia para optimizar los tiempos y liberar espacio para la atención personalizada, un aspecto sensible en el mercado del interior del país. La postura de la red es clara al respecto: la tecnología mejora los procesos y acorta distancias, pero de ninguna manera reemplaza la mirada, la escucha activa y la confianza que requiere el acompañamiento a una familia en una de las decisiones económicas más importantes de su vida.