Mejoró el empleo y bajó la desocupación en el Gran Mendoza

Pese a la mejora, aun hay 35 mil desocupados en Mendoza.
Pese a la mejora, aun hay 35 mil desocupados en Mendoza.

La provincia terminó 2021 con 6,8% de personas sin trabajo. Para los economistas se trata de una recuperación pospandemia

La desocupación del Gran Mendoza bajó 3,8 puntos porcentuales en el cuarto trimestre del 2021, según datos publicados por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec). Para los economistas el resultado era esperable, teniendo en cuenta que la comparación se hace contra un período con un nivel de actividad muy bajo a causa de la pandemia.

En detalle, en el cuarto trimestre de 2021 la tasa de desempleo de la zona más poblada de la provincia fue de 6,8%. Un año antes, entre octubre y diciembre del 2020, el Gran Mendoza tenía una desocupación del 10,6%. En cantidad de personas, esta diferencia representa un paso de 54 mil personas desocupadas en 2020 a unas 35 mil en la última parte del año pasado.

A su vez, creció 0,2 puntos la tasa de actividad (pasó de 49,5% a 49,7% en el período analizado) y mejoró dos puntos la tasa de empleo, llegando al 46,3% (se pasó de 456 mil a 480 mil ocupados).

¿A qué se debe la mejora? Hay varios factores que entran en juego, pero sin duda el más preponderante es la evolución de las medidas sanitarias implementadas por la pandemia. Es que a fines del 2020 aun había muchas actividades frenadas o trabajando a muy bajo ritmo, como fue el caso del turismo, uno de los rubros que mayor dinamismo genera en el mercado laboral. Hoy, ese y otros sectores están completamente liberados y si bien les falta mucho para volver a lo que fueron en la prepandemia, se encuentran en plena reactivación.

Así lo explicó el economista Carlos Rodríguez, quien asoció la baja de la tasa de desocupación y la mejora del empleo a la recuperación general de la actividad económica. “La gastronomía, la hotelería y el esparcimiento se recuperaron mucho. Son sectores que emplean a miles de personas”, comentó.

“Generalmente, cuando las cifras de desempleo son tan altas obedecen a cuestiones coyunturales, como sucedió en este caso con la pandemia. Por eso es factible ver mejoras contundentes tan rápido. Por supuesto Mendoza también tiene problemas estructurales para la generación de empleo, pero eso se resuelve en el largo plazo”, agregó.

Se mostró de acuerdo Jorge Day, economista del Ieral (Fundación Mediterránea). “En 2021 el empleo mejoró porque se redujo al mínimo la cuarentena. El turismo y el comercio generaron mucho movimiento que a fines de 2020 no existía”, explicó.

“El empleo está muy vinculado a la actividad económica. La pregunta es qué pasará en 2022. Uno se esperanza con que la tendencia se mantenga, pero dado el contexto económico, es muy difícil que suceda”, sostuvo.

Por su parte, Sebastián Laza, asesor del Ministerio de Economía de Mendoza, coincidió en que la mejora el desempleo fue apalancada por los sectores que se recuperaron luego del período más duro del Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio (ASPO), pero también atribuyó parte de la recuperación a las acciones impulsadas desde el Gobierno provincial.

“Está el turismo funcionando a pleno, que es el último sector que faltaba despegar por completo. En segundo lugar, se ven los efectos de Mendoza Activa con sus diferentes variantes, más los programas Enlace y Enlazados, que entre ambos sumaron 4.000 nuevos empleos”, declaró.

¿Hay mejora real?

Tras la salida del aislamiento obligatorio, casi cualquier indicador está dando valores positivos. El parate económico del 2020 fue tan grande que cuesta identificar cuándo se habla de recuperación y cuándo de crecimiento real.

En este caso, para tener una idea más clara de cómo se está comportando el mercado laboral, es prudente hacer una comparación con lo que pasó en el cuarto trimestre de 2019.

Entre octubre y diciembre de ese año, el índice de desempleo del Gran Mendoza era de 7,3%. Eso significa que en este caso sí hubo una mejora respecto a la prepandemia. No obstante, se debe destacar que el índice de desempleo actual (6,8%) es bastante más alto que el promedio de los años anteriores. En el cuarto trimestre de 2018 la desocupación de Gran Mendoza era de 5,9%, en 2017 era de 2,7% y en 2016 de 3,3%. Además, Mendoza tenía un nivel de desempleo más bajo que las vecinas provincias de San Juan y San Luis, algo que no ocurre actualmente.

Por otro lado, Jorge Day remarcó que, si bien la tasa de empleo y la de desocupación mejoraron respecto al 2019, no se observa una reacción por parte del empleo privado registrado. “Si un analiza el mercado, se encuentra con que los nuevos ocupados no están ni en la parte privada ni en la parte pública. Eso indica que lo que está reaccionando es el mercado informal”, advirtió.

Perspectivas para 2022

Como lo muestran los números, el 2021 cerró con resultados favorables para el mercado laboral, pero como la planteó Day anteriormente, la incógnita es qué pasara ahora, que la recuperación de la pandemia ya sucedió.

De acuerdo con Carlos Rodríguez, para que exista un crecimiento sostenido de aquí a futuro Mendoza necesita un buen flujo de inversión real. “El problema es que sin consenso y sin certidumbre, es muy difícil que eso pase. Lo más probable que es que la desocupación y empleo tiendan a sostenerse”, sostuvo.

“Por otro lado, el modelo económico de Mendoza está mostrando signos de fatiga, lo cual ya se vuelca a una desocupación más estructural, que es mucho más difícil de revertir”, analizó el economista.

También el representante del Ieral duda de que lleguen grandes inversiones a la provincia en el corto plazo. “Con la inflación y la incertidumbre que hay en este momento, se puede esperar muy poco. Hay inversiones solo para mantener el stock de capital, pero no como para lograr un crecimiento real que apalanque al mercado laboral”, lamentó.

Fue más optimista el asesor del Gobierno de Mendoza. Desde su punto de vista, las condiciones están dadas para que al menos el primer trimestre del 2022 continúe mostrando mejoras en los niveles de desocupación. “Tuvimos una temporada de turismo excelente. Eso se verá reflejado en los indicadores laborales”, insistió.

De cara al futuro, Laza sostiene que Mendoza depende mucho de la macroeconomía nacional. “En 2021 hubo un buen rebote. En 2022 se logró el acuerdo con el FMI, pero la inflación es demasiado alta. Los vaivenes no son favorables”, declaró.

“Lo positivo es que seguimos teniendo una de las tasas de empleo y de actividad más altas del país. En el Gobierno hay un optimismo muy grande, porque se ve el esfuerzo que se hizo de mantener la economía abierta durante la pandemia”, cerró.

Tenemos algo para ofrecerte

Con tu suscripción navegás sin límites, accedés a contenidos exclusivos y mucho más. ¡También podés sumar Los Andes Pass para ahorrar en cientos de comercios!

VER PROMOS DE SUSCRIPCIÓN

Temas Relacionados

COMPARTIR NOTA