9 de octubre de 2025 - 11:23

Marcelo Álvarez: "Veladero fue el inicio de la minería a gran escala en San Juan"

El director ejecutivo de Relaciones Gubernamentales para Barrick Sudamérica y presidente de Minera Andina del Sol, repasa los 20 años de Veladero.

A 20 años del inicio de operaciones, Veladero se ha convertido en un símbolo del desarrollo minero de San Juan y en un eje de su economía provincial. Así lo afirma Marcelo Álvarez, director ejecutivo de Relaciones Gubernamentales para Barrick Sudamérica y presidente de Minera Andina del Sol, quien destaca que el impacto “va mucho más allá de los números”.

“Veladero ha tenido un impacto muy grande en la economía de San Juan, no solo por lo que representa en impuestos y regalías, sino también por el crecimiento de muchas personas y empresas que se desarrollaron de la mano de la mina”, afirma Álvarez.

Según el ejecutivo, hoy Veladero trabaja con más de 360 empresas sanjuaninas, entre ellas 93 de Jáchal e Iglesia, los departamentos más próximos al yacimiento. “El año pasado gastamos 650 millones de dólares en proveedores locales, pagamos más de 120 millones en salarios y otros 120 millones en impuestos. Si uno compara lo que aportamos en tributos con lo que queda en la economía provincial, el impacto es enorme”, sostiene.

Pero, más allá de los datos, Álvarez destaca un cambio más profundo:

“Creo que el impacto más grande que ha tenido Veladero es haber creado una conciencia minera. Hoy San Juan es la provincia minera de la Argentina y eso se debe a una política de Estado sostenida durante dos décadas, que convirtió a la minería en un eje de desarrollo.”

Veladero: de los inicios a la madurez

Veladero fue la primera mina de oro a gran escala del país y, como toda experiencia pionera, atravesó dificultades. “Los comienzos fueron caóticos, con mucha expectativa e impacto. Luego tuvimos incidentes que generaron temor y daño reputacional, tanto para la minería como para la empresa”, reconoce Álvarez.

“Sin embargo —agrega— los sanjuaninos y Veladero supimos transformar ese mal momento. Hoy somos una empresa mucho más madura, más humilde y más cercana, que ha puesto a la sociedad en el centro de su operación.”

Esa madurez, dice, se consolidó con la llegada de Shandong Gold en 2017 y un cambio en la gestión de Barrick en 2019, que redefinió la estrategia y extendió la vida útil de la mina. “En aquel momento el proyecto tenía horizonte hasta 2022, cerrando en 2024. Con la inyección de capital de la empresa china y el nuevo enfoque, ampliamos la operación hasta 2030”, explica.

Entre las inversiones clave, menciona la línea eléctrica que une Chile con Argentina, que “redujo significativamente los costos y la huella de carbono”. Además, la empresa retomó la exploración, lo que permitió descubrir nuevas onzas en 2019-2020, fundamentales para el futuro de la operación.

“Cuando llegué, prácticamente no se exploraba en Argentina. Retomar la exploración fue clave para expandir Veladero y recuperar activos que teníamos alrededor de la mina”, indica.

Actualmente, Barrick trabaja en varios frentes de exploración en torno a Veladero y Lama, mientras se desprende de activos que “ya no presentan interés geológico”, devolviéndolos al IPEEM o poniéndolos en venta.

Proveedores, aprendizaje y economía circular

La relación con los proveedores es otro de los pilares que Álvarez destaca con orgullo.

“En los inicios había una alta concentración de proveedores, pero luego implementamos una oficina de desarrollo que recorre toda la provincia, dialoga con las cámaras y busca oportunidades. Gracias a eso, aumentamos 280% nuestra plantilla de proveedores”, relata.

En esa evolución surgieron también nuevas oportunidades ligadas a la economía circular, una línea de trabajo que —según el ejecutivo— está abriendo espacio a las pymes sanjuaninas.

“Se están reciclando piezas, neumáticos, plásticos y chatarra en desuso. Esto no solo reduce la huella de carbono y el tiempo de cierre de mina, sino que genera nuevos negocios, baja costos y da movilidad económica a la provincia.”

El desafío ahora, dice, es acompañar a los proveedores locales para que puedan atender simultáneamente la demanda de Veladero y de los futuros proyectos de cobre.

“Nos preocupa que la demanda de proveedores supere la oferta. Por eso creemos en el diálogo: hay que crear un ecosistema con el Estado, el sistema financiero y las empresas para entender qué se necesita, qué se ofrece y dónde están las oportunidades.”

Álvarez considera que los mayores desafíos para alcanzar escala en la cadena de valor minera pasan por los estándares de seguridad e higiene y por la capacidad financiera de las empresas locales. “Veladero fue un gran capacitador: muchas compañías que empezaron con nosotros crecieron y hoy trabajan en otras provincias con propuestas más sólidas”, subraya.

Un puente hacia el cobre

Mientras la atención del país se dirige hacia los grandes proyectos de cobre en San Juan, Álvarez define el rol de Barrick como “complementario y estratégico”.

“Nuestro primer rol es poner a disposición la experiencia de tantos años, y el segundo, servir de puente entre lo que nos queda de vida útil y lo que le falta al cobre para iniciar su producción.”

Según sus proyecciones, las primeras exportaciones de cobre se producirán hacia 2030, justo cuando Veladero comience su cierre gradual. “Mientras tanto, nuestra mina va a darle continuidad a las exportaciones y a la dinámica económica de la provincia, evitando un bache productivo entre una etapa y otra”, explica.

El desafío, sin embargo, será formar más personal calificado y contener los costos. “Con la expectativa del cobre, algunos precios ya empiezan a subir por la demanda. En una mina madura como Veladero eso tiene impacto directo. Por eso firmamos contratos más largos con proveedores, para garantizar estabilidad y compromiso”, afirma.

Con el oro por encima de los 4.000 dólares la onza, Veladero atraviesa un momento de rentabilidad que, según Álvarez, se traduce en nuevas inversiones en exploración y aportes al fideicomiso provincial.

“Las ganancias extras se destinan a obras de infraestructura en Jáchal e Iglesia, principalmente vinculadas al agua. Es una forma concreta de devolver a las comunidades parte del valor que genera la mina.”

Consultado por el recambio en la cúpula global de Barrick, con la llegada de Mark Hill como CEO, el directivo se muestra optimista:

“Mark conoce Veladero y San Juan mejor que nadie. Tiene una convicción muy fuerte y un cariño especial por este proyecto, por eso apostamos a seguir creciendo bajo su liderazgo.”

“Ojalá tengamos una década más de Veladero”

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