Después de 80 años, la marca de neumáticos Fate anunció el cierre definitivo con una estimación de 920 despidos y afectaciones a una amplia cadena comercial y de proveedores en Argentina.
La compañía tenía 80 años de historia en Argentina. Pagarán todas las deudas pendientes, además de las indemnizaciones correspondientes a empleados.
Después de 80 años, la marca de neumáticos Fate anunció el cierre definitivo con una estimación de 920 despidos y afectaciones a una amplia cadena comercial y de proveedores en Argentina.
A través de un breve comunicado, la empresa explicó que “los cambios en las condiciones de mercado nos obligan a encarar los desafíos futuros desde un enfoque diferente, sin dejar de valorar la vocación industrial que nos ha definido siempre durante todo este tiempo”, en referencia a la importación de cubiertas desde países como China.
A modo de repaso de su historia, Fate subrayó su liderazgo industrial, cimentado en “la inversión permanente, el desarrollo tecnológico de avanzada y un compromiso inquebrantable con la calidad”. Destacó también que fue pionera en abastecer el mercado de neumáticos radiales y que supieron mantener una fuerte presencia exportadora en mercados como Europa, Estados Unidos y América Latina.
La compañía, propiedad de la familia Madanes Quintanilla y con más de ocho décadas de trayectoria, echará a la totalidad de sus 920 trabajadores -a quienes se les pagarán las correspondientes indemnizaciones-, liquidará su negocio y clausurará su planta industrial de la localidad de Virreyes, en el partido bonaerense de San Fernando.
La empresa denunció “escandalosas asimetrías” en el comercio exterior, según manifestaron a Clarín fuentes cercanas a la compañía.
"Otros países brindan subsidios e incentivos a la producción de neumáticos que se exportan a la Argentina. A la inversa, un fabricante en la Argentina carece de esquemas comparables y debe afrontar sobre costos y pagar derechos de exportación, único caso en el mundo", reclamaron.
Fate, cuyo nombre remite a Fábrica Argentina de Telas Engomadas, fue fundada por la familia Madanes en 1940 en una pequeña planta en el barrio de Saavedra. Su dueño, Javier Madanes Quintanilla, nieto del inmigrante polaco Leiser Madanes quien creó la firma, no dio declaraciones.
Cuando en mayo de 2024 Fate despidió a 97 empleados, dijo en ese momento que su actividad estaba expuesta a factores muy negativos que incrementan severamente el costo de su producción. Habló de “abusiva sobrecarga impositiva, restricciones cambiarias para el pago de insumos del exterior, deficiente infraestructura, sobrecostos derivados de la legislación del trabajo, baja productividad laboral, ausentismo, elevada conflictividad gremial”.
Más atrás en el tiempo, en 2022, el sector de los neumáticos estuvo envuelto en un prolongado conflicto con el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático de la Argentina (Sutna). que incluyó paros, bloqueos y negociaciones fallidas.
Según Infobae, a mediados de 2025, un récord de importaciones había obligado a las marcas nacionales de neumáticos a bajar sus precios hasta un 15 %. En mayo entraron a la Argentina más de 860.000 cubiertas provenientes del exterior.
Los otros dos gigantes que aún fabrican neumáticos en el país son la italiana Pirelli y la japonesa Bridgestone. Actualmente, el 85% de los neumáticos en Argentina es importado.