Luego del cierre de planta industrial de Fate en Virreyes, San Fernando, que dejó a casi 1000 familias en la calle, sus trabajadores salieron a hablar y a expresar su angustia por la situación.
Los empleados se enteraron de la noticia por un cartel en la puerta de la fábrica este miércoles a las 6 de la mañana. Hubo incidentes con la Policía, balas de goma y el secretario general del SUTNA fue detenido y liberado.
Luego del cierre de planta industrial de Fate en Virreyes, San Fernando, que dejó a casi 1000 familias en la calle, sus trabajadores salieron a hablar y a expresar su angustia por la situación.
Los empleados aseguran que fueron sorprendidos al llegar para el turno de las 6:00. "Hoy nos encontramos con la noticia a las 6 de que la planta estaba cerrada y que cesa la actividad productiva a nivel general. Queda afuera la gente de Fate y la tercerizada. Dicen que nos van a pagar la indemnización en tiempo y forma, pero la situación es complicadísima porque afecta a un montón de familias", relató un operario en declaraciones radiales.
En la entrevista detalló que la actividad económica no repunta desde el inicio del gobierno de Javier Milei y que la competencia con los productos chinos los dejaron en desventaja en términos de precios y costos: "Es algo que viene sucediendo en el país por la política económica de este gobierno. El país no está bien. Nosotros producimos algo acá pero con la liberación de las importaciones es imposible competir con los niveles de producción que tiene China".
Finalmente comentó angustiado: "Hace 20 años trabajo acá. Estoy triste y angustiado. Todos lamentamos esta situación. Estamos esperando a ver qué información sale. Dónde vamos a trabajar es el tema de todos los compañeros. Somos cerca de 1000".
Otro empleado con más de 15 años en la empresa, dijo: "1000 familias van a quedar en la calle. Fabricábamos 12.000 neumáticos al día pero últimamente nada porque hace un mes estamos cerrados ya que le dieron vacaciones a todo el turno. Hasta ayer nadie sabía nada. Nos venían diciendo que la situación estaba mal; que si no mejoraba, algo iba a pasar".
"Tengo dos hijos. Hay que salir a buscar laburo de vuelta. No hay laburo en ningún lado, todas las fábricas están igual. Hay que salir a hacer Uber [como conductores de aplicación], como otros compañeros, no queda otra", expresó un compañero.
"Denunciamos a la Policía de la Provincia que militarizó todo el predio. La ilegalidad la llevó adelante la empresa despidiéndonos por medio de un comunicado. Vamos a pelear por nuestro trabajo llevando adelante todo el plan de acción. Seguro haremos una asamblea para ver qué hacemos. De acá no nos vamos a mover. Somos alrededor de 15 trabajadores (dentro de la fábrica). No generamos ningún tipo de violencia", afirmó Tesoro y aseguró que hace 14 meses no hay aumentos salariales.
La mañana se tornó violenta cuando un grupo de trabajadores intentó ingresar al predio. Según denunció Sebastián Tesoro, operario de producciones, la policía utilizó balas de goma para dispersar la protesta: "Nos enteramos hoy temprano por un comunicado. Quedamos en la calle sin sustento económico. Hubo represión hace una hora de la Policía de la Provincia con balas de goma. Estamos dentro de la planta denunciando la situación y peleando por puestos de trabajo", dijo en diálogo con LN+ desde el techo de uno de los complejos de la fábrica.
En ese contexto, el secretario general del Sindicato Único de Trabajadores del Neumático (SUTNA), Alejandro Crespo, fue detenido bajo el cargo de "turbación de la propiedad" tras cortar un alambrado, sin embargo ya fue liberado.
"Denunciamos a la Policía de la Provincia que militarizó todo el predio. La ilegalidad la llevó adelante la empresa despidiéndonos por medio de un comunicado. Vamos a pelear por nuestro trabajo llevando adelante todo el plan de acción. Seguro haremos una asamblea para ver qué hacemos. De acá no nos vamos a mover. Somos alrededor de 15 trabajadores [dentro de la fábrica]. No generamos ningún tipo de violencia", afirmó Tesoro y aseguró que hace 14 meses no hay aumentos salariales.
A través de un cartel instalado en el ingreso al predio de 40 hectáreas, la empresa Fate S.A.I.C.I. comunicó el fin de sus operaciones industriales tras ocho décadas de historia. En el texto, la firma atribuyó la decisión a los "cambios en las condiciones de mercado", en clara alusión a la política económica actual.
Fuentes de la empresa indicaron a La Nación que el grupo Madanes Quintanilla concentrará ahora sus esfuerzos en el sector energético a través de Aluar. Asimismo, aseguraron que las indemnizaciones de los 1000 trabajadores despedidos y las deudas con proveedores serán canceladas "en tiempo y forma".