La tradicional chocolatería patagónica Abuela Goye cambió de manos y pasó a ser controlada por el empresario Esteban Wolf, propietario de marcas como Persicco, Chocorísimo y Guapaletas. La operación se concretó en diciembre, aunque se conoció públicamente en las últimas horas.
El acuerdo se realizó mediante un intercambio accionario con la familia chilena Schiess, que había adquirido la empresa en 2019 a través de su family office. A partir de esta transacción, ambas partes continuarán como socias, aunque la conducción quedará en manos de Wolf.
Abuela Goye prevé retomar su plan de expansión
Abuela Goye prevé retomar su plan de expansión.
Abuela Goye
Una marca con historia
Fundada en 1981 en Colonia Suiza, en Bariloche, Abuela Goye es una de las chocolaterías más emblemáticas de la Patagonia. Esta es su tercera venta desde su creación, tras haber pasado previamente por distintos grupos empresarios.
Actualmente, la marca mantiene presencia en Bariloche —con locales en Colonia Suiza, el hotel Llao Llao y el Paseo de la Catedral— y también tuvo expansión en Buenos Aires y la Costa Atlántica.
La marca se vendió en un swap de acciones con Chocorísimo
La marca se vendió en un swap de acciones con Chocorísimo.
Abuela Goye
El modelo de negocio y la expansión
Wolf definió la operación como un “swap”, en el que cedió una participación minoritaria de Chocorísimo a cambio de quedarse con el control de Abuela Goye. El empresario se especializa en adquirir compañías con dificultades financieras para luego reorganizarlas y mejorar su rentabilidad.
En esa línea, destacó experiencias recientes en su grupo y anticipó un plan de crecimiento que incluye la apertura de 25 nuevas sucursales, entre locales propios y franquicias.
Además, reveló que mantiene negociaciones para adquirir otras empresas del sector, incluso en Brasil, con el objetivo de expandir la marca a nivel regional.
Abuela Goye tiene 3 locales en Bariloche actualmente
Abuela Goye tiene 3 locales en Bariloche actualmente.
Abuela Goye
Cómo surgió la operación
Según explicó Wolf, la compra no estaba inicialmente en sus planes. La idea surgió al analizar la posibilidad de incorporar chocolates a su red de locales.
Tras contactar sin éxito a grandes marcas internacionales, decidió avanzar en la compra de una chocolatería. Luego de intentar acuerdos con distintas empresas del sur, logró concretar la operación con Abuela Goye, tras varias negociaciones.
Además, el empresario reconoció que el consumo se vio afectado en sus distintas unidades de negocio, aunque se mostró optimista respecto al potencial de crecimiento del grupo. La incorporación de Abuela Goye busca potenciar la integración entre el negocio de helados y chocolates, en una estrategia que apunta a consolidar una oferta más amplia en el mercado regional.