La sequía puede costar más de U$S 11.000 millones y obliga a recortar todos los presupuestos

Es la pérdida de ingresos planteada por la Bolsa de Cereales de Buenos Aires en el peor escenario climático, de acuerdo a la situación actual. Afectará los ingresos de todos los segmentos públicos.

La sequía puede costar más de U$S 11.000 millones y obliga a recortar todos los presupuestos
La sequía afectó la producción de trigo y legumbres en el sur de Santa Fe.

La sequía podría costarle al país más de U$S 11.000 millones y obligará a todos los estamentos del sector público, y también a los actores privados, a recortar los presupuestos diseñados previo a la confirmación de la falla hídrica.

La valoración monetaria surge de un trabajo efectuado por la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, en el que planteó dos escenarios futuros desde una base conformada por las previsiones que se habían realizado en septiembre de 2022 con un horizonte climático sin sobresaltos.

En la situación más desfavorable, donde se agudiza la falta de agua, el país perdería ingresos por U$S 11.676 millones, valor que representa 1,8% del PBI.

El estudio parte de producciones normales de 48 millones de toneladas de soja, 50 millones de maíz y 3,9 millones de girasol. En el panorama menos dañino, la soja se reduce a 41 millones, el maíz a 44,5 millones, y la cebada a 3,7 millones. En caso de profundizarse la seca caería a 35,5 millones de soja, 37,8 millones de maíz, y 3,5 millones de cebada.

En cualquiera de los dos casos la consecuencia directa serán menos ingresos para toda la economía que impactará en la cadena productiva y especialmente en las cuentas públicas de la Nación, las provincias y los municipios.

La mayoría de los presupuestos aprobados el año pasado no contemplaron esta complicación climática y en consecuencia el nivel de ingresos proyectados sufrirá una considerable merma y obligará a recortes en el gasto justamente en un año electoral. Desde el Ministerio de Economía las señales fueron claras: “No habrá desborde de gastos y se cumplirá con la meta de 1,9% de déficit fijada en el acuerdo con el FMI”.

De acuerdo al último reporte cambiario del Banco Central, durante los últimos doce meses ingresaron al Mercado Unico y Libre de Cambio (MULC) U$S 53.092 millones, de los cuáles el sector agroindustrial aportó el 77%, o sea algo más de U$S 40.000 millones.

Según los cálculos de la Bolsa de Cereales los ingresos fiscales caerían U$S 3.143 millones en el primer escenario y U$S 4.739 millones en el segundo.

La disminución resulta importante en un año en el que el auxilio del crédito externo prácticamente no existirá, dado que están agotadas las vías del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y Banco Mundial luego de las aprobaciones que se hicieron durante el año pasado para cerrar la pauta de acumulación de reservas.

Además con el Fondo Monetario Internacional (FMI) se invertirá la ecuación ya que en 2022 hubo un saldo neto positivo (entre desembolsos y pagos) de unos U$S 5.000 millones, que se transformarán en saldo negativo en 2023 dado que habrá que pagar unos U$S 1.300 millones por sobre lo que el país recibirá.

Todo este panorama sin dudas pone en estrés las finanzas públicas y obligará a la dirigencia a enfrentarse al fantasma de la reducción del gasto en el mismo momento en que se necesitará ir a pedir votos.

Niveles de caída

El informe precisó que con la etapa productiva de los cultivos de invierno ya definida, el resultado final será la menor producción de las últimas cinco campañas. Para el trigo se calculó un mínimo de 12,4 millones de toneladas, el grano más afectado por el efecto de “La Niña”.

Con relación a la próxima cobertura, sostuvo que “la ausencia de precipitaciones condicionó la dinámica de siembra de los cultivos de verano” poniendo un freno al avance de la siembra durante octubre.

“A la fecha, la siembra de soja de segunda continúa bajo un escenario desfavorable, limitada a regiones donde se registraron pulsos de humedad durante los últimos quince días”, afirmó el documento.

Al acercarse el cierre de la ventana óptima de siembra sobre el centro del área agrícola, la implantación de soja cubre el 81,8% de las 16,7 millones de hectáreas proyectadas, manteniendo una demora interanual de 11,7 puntos porcentuales y de 11 puntos con respecto al avance de siembra de las últimas cinco campañas.

La caída de la producción impactará en los niveles de exportación de granos y sus subproductos y en consecuencia la Bolsa de Cereales estimó ventas de trigo por 5,8 millones de toneladas y de cebada por 2,1 millones, que representa caída de 47% y 35%, respecto al escenario base con normalidad de lluvias.

En el caso del maíz se podrían despachar entre 21 y 28 millones de toneladas, según como continúe la sequía.

En el caso de la soja la caída de exportaciones sería entre 6,4 y 11,4 millones de toneladas.

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