La producción de acero crudo volvió a mostrar signos de recuperación durante mayo. La Cámara Argentina del Acero informó que se fabricaron 399.400 toneladas, un volumen que representó un aumento del 6,3% respecto de abril y un crecimiento del 14% frente al mismo mes de 2025.
En el acumulado de los primeros cinco meses del año, la producción de acero crudo registró una suba del 10,2% interanual. En contraste, los laminados alcanzaron las 325.900 toneladas: crecieron 27,6% frente a abril, pero retrocedieron 1,8% en comparación con mayo del año pasado.
Comparados los primeros cinco meses del año con el mismo período del año anterior, la caída fue del 11,4%.
Sector por sector: la dinámica sigue siendo heterogénea
La energía, de la mano de Vaca Muerta, junto con el agro continúan siendo los principales impulsores de la demanda real de acero.
En el resto de la cadena el panorama es más austero: la construcción permanece concentrada en obras privadas en etapas iniciales, de menor intensidad de uso de acero; la industria automotriz combina un crecimiento de las ventas con una producción nacional resentida por la mayor participación de unidades importadas.
Este panorama se agrava por el ingreso de importaciones -particularmente de origen chino y en condiciones de comercio subsidiado-, en un contexto en el que la estructura tributaria de los tres niveles de gobierno desalienta la agregación de valor local.
De hecho, de acuerdo con lo informado por el INDEC, China fue el principal país de origen del total de las importaciones de abril con un 22% de participación, destacándose la importación de maquinaria y material eléctrico (us$ 571 millones), productos químicos (us$ 187 millones) y automóviles y autopartes (us$ 184 millones).