La actividad industrial comenzó el año con números en rojo en la comparación anual, aunque mostró una señal de alivio frente a diciembre. En enero, la producción retrocedió 4,4% interanual, pero avanzó 1,2% respecto del mes previo, lo que interrumpió una seguidilla de tres caídas consecutivas.
El dato surge del Índice de Producción Industrial (IPI) que elabora la consultora Orlando J. Ferreres, que reflejó una leve mejora mensual en el arranque de 2026, en un contexto todavía desafiante para el sector manufacturero.
En cuanto a la contratación exhibida en la comparación interanual, aclaró que “las cifras de los primeros dos meses pueden incluir distorsiones por los períodos de vacaciones y las paradas de planta, que pueden darse un año en enero y otro en febrero, alterando la medición al mirar un mes de forma aislada”.
Al analizar la proyección estimada, la consultora sostuvo que “hacia adelante, entendemos que durante la primera parte del año veremos algunas tensiones en la industria, ligada principalmente a los menores niveles de consumo interno”.
Al mismo tiempo, remarcó que “esperamos que el contexto macro más estable, con mayor confianza y una mejora en los ingresos de las familias, lleve a una eventual reactivación de la actividad industrial”.