La fábrica de ollas más famosa confirmó el despido de más de 30 personas por la caída del consumo
La empresa de artículos de cocina Essen inició un profundo ajuste de producción en su planta ante una fuerte baja en las ventas y el avance de productos desde Asia.
La fábrica de ollas Essen en Venado Tuerto ha implementado un significativo ajuste que incluyó la desvinculación de más de treinta trabajadores, la reducción de turnos y modificaciones en varias líneas de producción. Este ajuste se posiciona como uno de los recortes más importantes en el rubro de artículos metálicos para cocina en la región.
El secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Venado Tuerto, Diego Olave, confirmó que el número de despidos superó la treintena. Olave detalló que, de 34 despidos recientes, 17 correspondían a personal de planta permanente, sumándose a bajas escalonadas realizadas durante los meses anteriores, totalizando 58 bajas al incluir al personal eventual. Los despidos afectaron áreas clave como fundición, mecanizado y terminación, sectores donde la actividad ha descendido.
Las causas del recorte
El factor principal que incide en esta decisión fue la baja del consumo. La venta de artículos domésticos, como ollas de aluminio y sartenes, se contrajo en casi todos los segmentos del mercado, llevando a la compañía a frenar turnos y disminuir horas operativas. No obstante, existe un marcado desacuerdo sobre el rol de las importaciones.
Ollas Essen
Essen señaló que las desvinculaciones se relacionan "exclusivamente con la baja de la demanda" y negó que estuvieran relacionadas en lo más mínimo con la fabricación importada de productos. La empresa afirmó que no ha importado ningún producto terminado que reemplace a los fabricados con la tecnología instalada en su planta de Venado Tuerto.
Essen explicó que la apertura del mercado permitió ampliar la capacidad de innovación con nuevos productos diseñados en Argentina, pero cuya fabricación se realiza en el exterior porque la tecnología necesaria no existe localmente. Estos desarrollos complementan la línea principal sin reemplazar la producción nacional. En 2025, el rubro cacerolas importadas representó solo el 1.9% de las ventas.
Por otro lado, el representante de la UOM aseguró que la llegada de piezas semiterminadas del exterior (provenientes de Asia y China) generó un cambio en la dinámica interna. Según el gremio, estos insumos procesados reemplazaron etapas de fabricación local, como fundición, mecanizado y preparación de superficies. Este desplazamiento alteró la estructura histórica, dejando a algunas líneas limitadas a tareas de ensamblado y terminación, reduciendo la necesidad de mano de obra.
Essen, que surgió a fines de los años setenta por iniciativa de Wilder Yasci, recordó que ha fabricado la enorme mayoría de sus productos en Venado Tuerto durante 45 años y mantendrá su compromiso con el empleo de calidad.
La compañía, que mantiene presencia en seis mercados de América Latina y exporta aproximadamente el 30% de su producción (a Uruguay, Paraguay, Bolivia, Perú y México), confía en recuperar los niveles de producción y demanda en los próximos meses.