El Grupo Dabra, propietario de tiendas como Dexter, Netshoes y Moov, concretó el cese definitivo de sus operaciones industriales en la fábrica situada en la provincia de Catamarca. El grupo decidió abandonar su faceta productiva para consolidarse como un operador netamente comercial y logístico.
La decisión implica el cierre de su planta donde históricamente se producían botines y calzado de la marca Lotto, marcando el fin de la fabricación nacional para esta insignia.
Esta medida dejó a 23 trabajadores sin empleo, quienes protagonizaron un conflicto gremial tras encontrarse con las puertas del establecimiento cerradas al inicio de su jornada laboral. Tras negociaciones con el respaldo del gremio UTICRA, se alcanzó un acuerdo para el pago de indemnizaciones en cuotas, aunque el impacto social persiste en la comunidad local.
El objetivo central es transformar a Dabra en una organización más "liviana" desde el punto de vista industrial, priorizando la eficiencia operativa de su red de más de 120 locales y su infraestructura digital.
La nueva hoja de ruta de la compañía se apoya en el abastecimiento externo, donde la empresa sustituirá la manufactura nacional por importaciones, principalmente provenientes de Brasil.
Además se potenciará el uso de su suite de software propia, Nexus, para la optimización de inventarios y logística, buscando coordinar su compleja cadena de suministro nacional de forma más ágil.
Los motivos detrás del cierre
Según fuentes del sector y la propia empresa, el cierre responde a una combinación de factores económicos insostenibles. La pérdida de competitividad frente al calzado importado y los altos costos de fabricación local fueron determinantes para discontinuar la planta. A esto se suma una retracción generalizada del consumo interno en el mercado deportivo, lo que obligó al grupo a reducir costos operativos para resguardar la rentabilidad.
El caso de Dabra no es aislado, sino que se inscribe en una tendencia de "desindustrialización" que genera alarma en las economías regionales. El cambio de esquema, que favorece el ingreso de productos extranjeros, está reconfigurando el modelo de negocio de las grandes empresas del sector, que optan por desvincularse del riesgo y la estructura que supone mantener fábricas en el territorio nacional.
Con este movimiento, Dabra completa su transición para convertirse en un gigante logístico y comercial, dejando atrás más de 50 años de historia como productor nacional.