La nueva normativa impositiva sancionada en noviembre comenzará a aplicarse pronto en Mendoza y, entre otros puntos, se espera un encarecimiento del impuesto inmobiliario en las zonas rurales. Se trata de una recategorización de parcelas que impactará directamente en la valuación fiscal de la tierra conforme a la Ley N° 8051 de Ordenamiento Territorial, la Ley N° 8999 del Plan Provincial de Ordenamiento Territorial y las ordenanzas municipales vigentes.
En concreto, los cambios para el impuesto se contemplan el pasaje de parcelas suburbanas a urbanas, de rurales a áreas de interfaz y de secanos a rurales o de interfaz. Para cada caso, los espacios de interfaz son las zonas de transición o límites. Según se explicó en el momento de la sanción de la ley de Avalúo, en los hechos, las modificaciones suponen actualizaciones al alza de los valores fiscales de extensas superficies hoy clasificadas como rurales. De este modo, los nuevos boletos llegarán con incrementos fuertes para sus propietarios.
La iniciativa mantiene, además, la metodología de valuación masiva incorporada en 2024 por el Observatorio del Mercado Inmobiliario de la Dirección de Catastro. Esta herramienta se utiliza para actualizar los tramos de avalúos con el objetivo de conservar las alícuotas efectivas vigentes. Sin embargo, la adecuación de las bases imponibles implica una mayor carga tributaria para amplias zonas del territorio provincial.
En su momento, fuentes del Ministerio de Hacienda explicaron a este diario que el impuesto inmobiliario se compone de dos factores: el valor de la tierra y el valor de las mejoras. En las zonas urbanas, este esquema de actualización a costos de mercado se aplica desde hace dos años. La diferencia es que ahora el Gobierno provincial busca extender ese criterio a las tierras rurales, lo que marca un cambio relevante en la presión fiscal sobre el sector y enciende alertas en áreas productivas del interior mendocino.
Qué dicen los privados
De este modo, la suba del impuesto inmobiliario se espera porque hasta este año, la ley de Avalúo consideraba valores de mercado de “hace 30 años”, lo que generaba distorsiones en sectores rurales que ahora están mucho más cotizados. Aunque esto ya comenzó a corregirse desde el año pasado, la idea es extender la zona “mejorada” y por tanto con impuestos mayores. El Valle de Uco es uno de los ejemplos más claros ya que se trata de una de las zonas rurales de mayor lujo y gama de la provincia; característica que ha crecido en los últimos años.
Consultado por este diario, Walter Bressia, presidente de Bodegas de Argentina (BA), expresó que este 2025 se actualizó muy fuerte el avalúo en varias zonas rurales del Valle de Uco y las más altas de Luján como Agrelo o Perdriel donde ha viñedos de alta gama. “Para este año, el impacto debería ser mucho menor porque la inflación no fue tan alta y eso es lo que esperamos”, comentó Bressia.
Es decir que en 2024 ya se hizo un reacomodamiento de los valores que impactaron en este periodo, por lo que desde el sector privado no esperan grandes saltos para el nuevo inmobiliario. Por otra parte, el presidente de Bodegas de Argentina comentó que dada la situación general de la vitivinicultura, también ha habido una cierta baja en los valores de los terrenos del Valle de Uco. “Los precios se han deprimido un poco porque hay menos inversiones”, reflexionó Bressia.
Desde la Asociación de Cooperativas Vitivinícolas (Acovi) expresaron que los boletos inmobiliarios todavía no han llegado y por ende no hay datos ciertos sobre el aumento real que tendrán los avalúos y correspondientes impuestos. “Lo que sabemos es que se iban a compensar algunos mecanismos, pero todavía no sabemos cómo”, precisó Nicolás Vicchi, gerente de esta entidad.