Un estudio pionero a nivel nacional y regional revela que cuatro de cada diez empresas pequeñas y medianas ya incorporaron alguna herramienta de IA en sus operaciones. El desafío, sin embargo, va mucho más allá del acceso a la tecnología.
Un estudio nacional muestra que la adopción de IA crece pero sigue siendo superficial. El Polo TIC Mendoza responde con un laboratorio, charlas y casos concretos.
Un estudio pionero a nivel nacional y regional revela que cuatro de cada diez empresas pequeñas y medianas ya incorporaron alguna herramienta de IA en sus operaciones. El desafío, sin embargo, va mucho más allá del acceso a la tecnología.
La Primera Encuesta Nacional sobre Adopción de Inteligencia Artificial en PyMES argentinas, impulsada por el Centro de Políticas Públicas de la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT), la consultora Fundar, el Observatorio PyME y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), ofrece por primera vez un diagnóstico concreto sobre cómo las empresas del país están incorporando —o no— estas tecnologías a su actividad cotidiana.
Los números son elocuentes: el 42% de las PyMES encuestadas ya utiliza al menos una tecnología de IA, y la velocidad del cambio sorprende: más del 85% de esas empresas comenzó a hacerlo recién entre 2024 y 2025. Pero el informe advierte que el entusiasmo no alcanza para hablar de una transformación real. La mayoría de las firmas emplea estas herramientas en tareas puntuales y aisladas, sin una estrategia definida ni capacidades técnicas para sostenerlas en el tiempo.
El estudio organiza sus conclusiones en torno a tres ejes: una adopción acelerada pero todavía incipiente; brechas de digitalización y falta de talento especializado; y el largo camino que separa el uso experimental del impacto productivo real.
Uno de los hallazgos más relevantes es que la adopción de IA no ocurre en el vacío: las empresas que mejor la aprovechan son, casi siempre, las que ya tenían una base digital consolidada. Contar con sistemas de gestión, infraestructura en la nube o procesos internos digitalizados resulta condición casi necesaria para que la IA produzca resultados concretos. Sin esa base, el riesgo de implementar mal —y frustrar el intento— es considerablemente mayor, especialmente en empresas pequeñas con recursos limitados para absorber ese tipo de errores.
Desde el Polo TIC Mendoza, la lectura del fenómeno es coherente con los datos nacionales —y la respuesta ya está en marcha. La institución acaba de poner en marcha su Laboratorio de Inteligencia Artificial, un nuevo espacio orientado a la formación, la experimentación y la implementación práctica de soluciones con IA para el ecosistema tecnológico mendocino.
El Laboratorio es coordinado por Alejo Cardoso, miembro de la Comisión del Polo TIC y especialista en derecho tecnológico, quien trabaja junto a un grupo de especialistas en distintas verticales de la disciplina. Su diseño contempla dos líneas principales de acción.
La primera es un ciclo de charlas en streaming sobre inteligencia artificial, con una mirada general, práctica y accesible, que abordará distintas aplicaciones y niveles de conocimiento. Si bien la iniciativa apunta inicialmente a la comunidad del Polo TIC, será difundida públicamente y abierta a cualquier persona interesada. El programa ya tiene forma: doce encuentros quincenales entre junio y noviembre de 2026, los miércoles de 18:30 a 20:00 horas, con expositores confirmados en casi su totalidad. Los temas van desde una introducción general a la IA y su aplicación en negocios, hasta verticales específicas como retail, marketing, servicios profesionales y operaciones, pasando por conceptos más técnicos como embeddings, agentes y modelos de lenguaje. El ciclo cierra con una sesión enfocada en implementación real: menos discurso, más acción.
La segunda línea apunta al trabajo concreto con el ecosistema tech y con el propio Polo TIC: identificar problemas reales, desarrollar casos de uso y demostrar cómo la IA puede mejorar procesos, gestión y productividad en organizaciones de distinto tamaño.
Cardoso, quien encabeza el Laboratorio, describe con precisión el estado actual del mercado: "La migración es lenta, y más que lenta, hay desconocimiento. A veces se implementan mal las soluciones, pero de a poco se está abriendo un camino y va a terminar explotando." Y agrega un dato de contexto que dimensiona la oportunidad: según un estudio de Google, apenas el 18% de las empresas ha logrado implementar IA correctamente en sus procesos. "Imaginemos entonces todo el espacio que hay y el camino de crecimiento en la materia", reflexiona.
Uno de los obstáculos más frecuentes, señala, es estructural: muchas empresas trabajan con datos en formatos obsoletos, incompatibles con los sistemas de IA actuales. "La migración y conversión de esa información tiene un costo operativo, organizacional y económico importante", explica. Y apunta que precisamente ese problema está siendo abordado por grandes jugadores del sector, lo que anticipa que las barreras de entrada irán bajando progresivamente.
La iniciativa está en etapa de lanzamiento, y en las próximas semanas se ampliará la información sobre el cronograma completo y los primeros casos de trabajo. Vale destacar que el Polo TIC cuenta con numerosas empresas asociadas con experiencia concreta en implementación de IA, un activo clave para acompañar a organizaciones que buscan soluciones que realmente funcionen y no queden en la etapa del ensayo. Porque, como sugiere el estudio nacional, la tecnología ya está disponible. Lo que falta —y el Polo TIC apuesta a cubrir— es saber cómo usarla bien.