22 de mayo de 2026 - 14:22

Alquileres: por los bajos sueldos, crecen las dificultades para pagar y cumplir con los requisitos

Una situación similar a la que se da en los alquileres, se replica con los créditos hipotecarios en donde la baja de tasas no alcanza para impulsar el segmento.

Los sueldos estancados y por detrás de la inflación hacen mella en distintas áreas de la economía con fuerte impacto en el consumo. El sector inmobiliario no está exento y las familias tienen cada vez más dificultades para pagar las cuentas relacionadas con su vivienda. Esto va desde algunos impuestos hasta el pago del alquiler o la posibilidad de cumplir con los requisitos que se solicitan para poder firmar un contrato.

Por otro lado, la noticia de que las tasas para adquirir créditos hipotecarios tuvieron una baja generó un boom de consultas que no será fácil que se conviertan en la adquisición de una vivienda propia. Los créditos que se concreten hoy, se conocerán en un par de meses, pero desde el sector son cautos debido a las dificultades que posee la mayoría de los aspirantes al momento de calificar.

Según los últimos datos publicados por el Indec, el índice general de salarios formales registró en marzo de 2026 un incremento del 3,4%. La cifra igualó la inflación del mismo período. Sin embargo, los trabajadores registrados sumaron siete meses consecutivos con variaciones inferiores a las de los precios. Los especialistas advierten, por otra parte, que la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) levanta los ingresos a partir de los sueldos informales que, por un lado, son difíciles de constatar y, por el otro, suelen ir por detrás de los formales.

Alquileres: informalidad y retrasos

En el rubro alquileres la situación es diversa, pero con un factor común: el salario no alcanza para todo y los inquilinos hacen malabares para cumplir con lo básico lo que, en cada vez más casos, no alcanza. En este marco, la mirada de distintos referentes del rubro inmobiliario es que se observa un aumento en los casos de morosidad en distintas áreas así como de la informalidad.

alquileres

Una prueba de ello es que la oferta de viviendas en alquiler ha crecido y que aumenta la cantidad de días para alquilar una propiedad vacante. Así lo detalló el informe que realiza Andi Landa de la inmobiliaria Aele que, además, expresó que desde que se lleva registro nunca hubo tantas casas en alquiler en el Gran Mendoza. Aquí no solo juegan los salarios bajos sino también la desregulación del sector y el aumento en la rentabilidad de los propietarios.

Estanislao Puelles, corredor de la inmobiliaria Puelles, señaló que ha comenzado a suceder algo que hacía “mucho tiempo” no veía. Se trata del incremento en la morosidad de los alquileres. “Antes era del 4% al 5% -un porcentaje imperceptible y en general recuperable-, pero ahora la morosidad está cercana al 20%”, precisó el profesional. De esa parte, la mitad logra acomodarse en uno o dos meses mientras que el resto debe rescindir el contrato y buscar otras opciones.

Agregó que la situación se va cada vez más en casas alquiladas por sectores de la clase media con rentas de entre $800.000 y $900.000 por mes. “La gente paga primero el alquiler, después los servicios básicos y después va al supermercado”, resumió Puelles. Algunos inquilinos, no obstante, muestran complicaciones para lo primero y, en muchos casos, recurren a préstamos personales para tratar de salir.

Desde el punto de vista de Eduardo Rosta de Rosta Consultores Inmobiliarios, para quien la situación salarial también es complicada, la morosidad en el alquiler prácticamente no se ha visto afectada. Lo que sí ha observado es la postergación en los pagos de impuestos municipales, expensas y de agua. “La gente le da prioridad a lo que paga con intereses o lo que le cortan”, señaló Rosta.

Andi Landa, por su parte, observó que en donde más se nota la crisis es en el aumento de la informalidad a la hora de alquilar. Es decir, la creciente dificultad de los posibles inquilinos –o de sus garantes- para demostrar sus ingresos en blanco. “Para un alquiler de $700.000 a $800.000 necesitás un salario superior al millón de pesos y es muy difícil encontrar bonos de sueldos o monotributistas que estén en esa categoría”, contó Landa.

El corredor inmobiliario agregó las personas explican la situación –mucho de lo que ganan no está registrado- y que antes eso sucedía en un porcentaje mínimo. Hoy, en cambio, casi 4 de cada 10 contratos que se hacen presentan situaciones de este estilo con documentaciones a medias y dificultad para ofrecer los avales que se solicitan de manera habitual.

Créditos: Mercado interesante con opciones para pocos

El derrumbe de los salarios también afecta a la compra de inmuebles a través de créditos hipotecarios. Los especialistas destacaron que las condiciones del mercado son muy buenas para quienes desee comprar por diversos motivos. Por un lado, los precios continúan bajos con relación al costo de construir y a los valores históricos. En este marco, es muy probable que la compra de hoy se valorice mañana.

Adiós Ley de Alquileres los inquilinos que renuevan contrato en junio deberán revisar esta cláusula antes de firmar

Por el otro, las tasas de los créditos hipotecarios han comenzado a bajar y las personas tienen posibilidad de reemplazar el pago del alquiler por la cuota de un préstamo bancario. Grosso modo y si se cuenta con el ahorro previo del 25%, hoy para comprar una propiedad de 100.000 dólares se pagaría una cuota de unos 700.000 pesos.

“En marzo se entregaron U$S193 millones en créditos, lo que fue más que en febrero de 2026, pero la mitad que en octubre de 2025”, expresó Andi Landa. Si bien la tendencia podría ir al alza y el mercado se fortalecería ya que con un crédito se pueden generar dos o tres operaciones encadenadas, las expectativas son inciertas.

“Se ven más consultas, pero falta que los sueldos mejoren ya que todavía están muy bajos y hay mucho endeudamiento con las tarjetas”, comentó Landa. Sumó que sigue en alza la cantidad de propiedades hipotecables y hoy está en torno al 25% mientras que hace un año era el 11% del total publicado.

En un sentido similar, Eduardo Rosta coincidió con que la novedad de la baja de tasas generó un boom de consultas, pero que el análisis de riesgo crediticio no es sencillo de sortear. “Los créditos se enfocan solo en la clase media y media alta y no llegan a otros sectores”, observó el profesional quien coincidió con Landa en que la mora generalizada deja a muchos fuera de juego antes de comenzar.

El referente de Rosta Consultores Inmobiliarios recordó que para acceder a un crédito hipotecario hay que demostrar ingresos familiares por arriba de los $2.300.000 y que en contextos de informalidad no es algo sencillo. “Las expectativas son buenas, pero todavía falta que mejoren otras variables”, comentó Rosta y sumó que hay que esperar para ver qué pasa realmente con el nuevo contexto.

Para Estanislao Puelles los créditos para comprar vivienda están lejos de explotar ya que si bien la baja de tasas entusiasmó a inmobiliarios e inquilinos, lo cierto es que poco ha pasado hasta el momento. Al igual que sus colegas, Puelles atribuyó la “quietud” a que los tomadores de crédito no alcanzan los requisitos que solicitan los bancos. “Porque lo que tiene que ver con el mercado inmobiliario, las condiciones son óptimas”, subrayó Puelles.

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