Desde la derogación de la Ley de Alquileres, muchos inquilinos tienen dudas sobre qué pasa cuando vence el contrato y el propietario no quiere renovar. En Argentina, la respuesta tiene un matiz importante: el inquilino puede seguir en la vivienda si continúa la tenencia, pero eso no significa una prórroga ilimitada.
El punto central está en el artículo 1218 del Código Civil y Comercial, que regula la continuación de la locación concluida. Allí se establece que, si vence el plazo y el locatario sigue en el inmueble, no hay una nueva locación automática, sino continuidad en los mismos términos hasta que una parte la dé por terminada.
Qué significa que pueda quedarse en la vivienda
Si el contrato venció y el inquilino sigue ocupando el inmueble, la relación puede continuar bajo las mismas condiciones pactadas. Esto puede ocurrir, por ejemplo, cuando el propietario sigue aceptando el pago del alquiler.
Pero esa permanencia no convierte el contrato en uno nuevo ni le da al inquilino derecho a quedarse durante años sin acuerdo. Es una continuidad provisoria, sostenida hasta que alguna de las partes comunique formalmente que quiere finalizarla.
Cayó la Ley de Alquileres los inquilinos podrán quedarse en la casa, aunque el propietario no quiera renovar
Por eso, la frase “puede quedarse” no debe leerse como una autorización permanente, sino como una protección frente a una salida inmediata sin procedimiento ni aviso formal.
La comunicación fehaciente cambia todo
El propietario puede dar por terminada esa continuidad mediante una comunicación fehaciente. Puede ser, por ejemplo, una carta documento u otro medio que permita probar la notificación.
Desde ese momento, el inquilino ya no puede interpretar que la locación continúa de manera normal. Si no devuelve el inmueble, el conflicto puede avanzar hacia un reclamo judicial.
También el inquilino puede comunicar que no quiere continuar. La regla sirve para ambas partes: evita incertidumbre, pero exige una notificación clara.
Qué pasa si el dueño sigue cobrando el alquiler
El Código aclara que la recepción de pagos durante esta etapa no cambia la regla. Es decir, que el propietario cobre algunos meses después del vencimiento no significa, por sí solo, que haya aceptado una renovación completa.
Ese detalle es importante porque muchos contratos vencidos siguen funcionando por costumbre. Se paga, se recibe el dinero y nadie firma nada nuevo. Aun así, legalmente la situación sigue siendo una continuación de la locación concluida.
La recomendación práctica es no dejar la situación indefinida. Si ambas partes quieren continuar, conviene firmar un nuevo contrato con plazo, precio, ajustes, depósito y expensas bien definidos.
Qué debe revisar el inquilino
- Fecha exacta de vencimiento del contrato original.
- Si hubo comunicación fehaciente del propietario para terminar la relación.
- Si se siguió pagando alquiler y bajo qué condiciones.
- Si hay propuesta de nuevo contrato con cláusulas distintas.
- Si la inmobiliaria o el dueño exigen entrega inmediata sin notificación formal.