La licitación para la privatización de la Hidrovía Paraná-Paraguay ingresó en su etapa decisiva luego de la apertura de las ofertas económicas. Tras un proceso lleno de polémicas, las compañías belgas Jan De Nul y DEME -acusada por el Gobierno de actuar de “manera ilegal”- presentaron exactamente la misma propuesta de tarifa para operar la principal vía fluvial exportadora del país durante los próximos 25 años.
La diferencia apareció en la evaluación técnica realizada previamente por la administración nacional, donde Jan De Nul obtuvo más de 24 puntos de ventaja sobre su competidora. Ese resultado dejó posicionada a la actual operadora del dragado para quedarse con la adjudicación definida y así, mantener y modernizar la ruta por la que se traslada el 80% de los bienes exportados de la Argentina.
El proceso licitatorio había comenzado en diciembre de 2025 y reunió inicialmente a tres empresas. Jan De Nul, actual operadora del dragado de la hidrovía; Dredging, Environmental & Marine Engineering (DEME); y la brasileña DTA Engenharia, quien participó de la primer instancia, pero quedó eliminada tras no alcanzar el puntaje técnico requerido para avanzar a la fase económica.
Hidrovía Paraná-Paraguay: los detalles de la licitación
Las dos firmas europeas ofertaron los valores mínimos previstos en el pliego oficial. Presentaron tarifas de US$3,80 para la etapa 0, US$4,65 para la etapa 1 y US$5,78 para la etapa 2, lo que totaliza US$14,23 por el recorrido completo. Según datos difundidos por el Ministerio de Economía, la reducción tarifaria implicaría un ahorro anual de entre US$35 y US$40 millones para los usuarios de la vía navegable.
Además, estiman que el peaje podría disminuir alrededor de un 15% respecto de los valores actuales. La futura concesionaria tendrá a su cargo tareas de dragado, ampliación, señalización y modernización de toda la traza. El contrato también contempla inversiones permanentes sin respaldo estatal frente a riesgos comerciales y garantiza una rentabilidad mínima del 6% sobre los peajes efectivamente cobrados.
La definición final, a cargo del Gobierno, se conocerá en el próximo mes. “El objetivo final es asegurar una tarifa competitiva para los productores argentinos, mayor previsibilidad operativa y la modernización de una infraestructura estratégica que canaliza una porción significativa del comercio exterior del país”, expuso en un comunicado el Ministerio de Economía.
La hidrovía Paraná-Paraguay se extiende a lo largo de 1.635 kilómetros y concentra cerca del 80% de las exportaciones argentinas. A través de ese corredor salen principalmente granos y productos industriales desde los puertos del Gran Rosario hacia mercados internacionales.
“Es un proceso que ha sido validado por todo el sector privado y productivo del país. Concluida la evaluación económica, la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPYN) avanzará, tal como está planificado, a la adjudicación y a la firma del contrato de concesión, que contempla una inversión estimada en torno a los USD 10.000 millones”, concluye el comunicado.