20 de febrero de 2026 - 13:58

Frutas y verduras presionan la inflación pese a las bajas ventas

El último índice de inflación puso a los alimentos en el tope de aumentos. Precios de referencia de frutas y verduras y la situación de la producción.

Las frutas y verduras son productos atados a la estacionalidad y al clima por lo que tienen sus subas y bajas correspondientes a lo largo de las estaciones. Sin embargo, en la inflación de enero se sintió la incidencia del aumento de los productos de la verdulería. Esto en un contexto de baja del consumo del que este rubro no está exento, pese a presentar una posibilidad de alimentos nutritivos y económicos en comparación con otros como pueden ser las carnes.

El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de enero fue uno de los más altos en meses ya que en Mendoza fue de 3% y a nivel nacional de 2,9%. Más allá de que este mes suele ser de subas estacionales por vacaciones y se esperaba un alza, la inflación del inicio de 2026 estuvo fuertemente presionada por el sector de Alimentos y Bebidas no alcohólicas. En la provincia se registró una suba de 3,8% en este rubro y totalizó un incremento interanual de 37,5% (superior a la inflación general).

El IPC nacional, en tanto, contabilizó un aumento de 4,7% en alimentos con fuertes impactos en frutas y verduras. Con excepción de la banana que bajó 8%, la batata y la cebolla con disminuciones menores, el resto de los productos consignados en el informe registraron subas. Aunque la verdulería de Mendoza siempre es más económica que la de Buenos Aires por ser productores de las principales hortalizas y de frutas como durazno y ciruela, el porcentaje general marca una tendencia.

Según el Indec, de un mes a otro el tomate tuvo una suba de 92%, seguido por la naranja y la papa que aumentaron en torno al 30%. La lechuga y la manzana, dos productos muy consumidos, crecieron cerca del 20% según consignó el relevamiento. El resto de la muestra en el área de verdulería tuvo incrementos de entre 2% a 5%, aproximadamente.

horticultura

El economista José Vargas, quien releva precios con la consultora Evaluecon, expresó que –en parte por el arrastre del año- en febrero también se observa una tendencia alcista en lo que a alimentos se refiere. “En las dos primeras semanas de febrero hubo un repunte importante en los precios de alimentos con especial incidencia en carne y frutas y verduras”, subrayó el profesional. Agregó que le siguen lácteos y embutidos por lo que se espera que en el segundo mes del año el índice esté muy influido por el rubro de alimentos.

Campo: fortalezas y debilidades

Omar Carrasco, de la Unión Frutihortícola Argentina y referente del Mercado Cooperativo de Godoy Cruz, expresó que la situación en la calle es compleja. Comentó que para el sector productivo, los precios están “muy bajos” debido a la baja del consumo. Y ejemplificó con la situación del tomate para salsa que aunque en algunos sitios se vende a $14.000, en la mayoría de los lugares la bandeja de 20 kilos cuesta entre $8.000 y $9.000. “Es un precio muy bajo y hay varios artículos que están en la misma situación”, explicó el especialista.

Un informe del Ieral de la Fundación Mediterránea detalló que en el país el complejo de frutas y hortalizas atraviesa un momento bisagra. “En varias regiones del país, estas producciones siguen son un pilar central de la actividad económica y del empleo”, detalló el trabajo firmado por el economista mendocino Jorge Day. El debate actual combina tres elementos: su fuerte relevancia territorial, una tendencia declinante en varios segmentos durante los últimos años y un cambio profundo en el contexto macroeconómico, que abre oportunidades, pero también impone nuevas exigencias.

El trabajo del Ieral explicó que este sector posee una relevancia regional en donde la especialización productiva es una fortaleza que, no obstante, también amplifica vulnerabilidades En este marco, se impone un dilema estructural en el que los productos frescos pueden acceder a precios elevados cuando se aprovecha la contraestación, pero enfrentan mayores costos de logística cuanto más perecederos son. Los productos elaborados presentan mayor estabilidad operativa, pero compiten en mercados con más sustitutos y márgenes ajustados.

Precios y la situación de la venta

Así como la producción no pasa por un buen momento debido a los precios deprimidos y habrá que ver qué pasa con los mercados emergentes, los intermediarios también están complicados más allá de la diferencia de situaciones. Es que si bien en los mercados cooperativos de Mendoza se envían camiones hacia el resto del país –con la Patagonia como principal destino- este movimiento ha disminuido de manera notable. De este modo, se depende más de las verdulerías locales que traccionan menos por la misma baja en el poder de compra.

planta de hortalizas

En palabras de Carrasco, “no hay plata” ni física ni virtual en la calle; motivo por el cual la situación es compleja. Al ser un alimento fresco, este rubro debe ser cuidadosamente manejado debido a que lo que no se vende va al tacho de desperdicios y de pérdidas. Así lo graficó Andrea Gómez, al frente de una verdulería en Villa Nueva. Desde su punto de vista, las personas compran lo justo y aprovechan las ofertas. Es decir, el ahorro de llevar dos kilos por un precio menor.

“A esta altura del mes traigo menos cosas y hasta bajo algunos precios para poder vender”, comentó la mujer. El de verdulería es un negocio de bastante competencia y una opción para algunas familias que buscan sumar ingresos con un negocio desde casa. En palabras de Gómez, no es sencillo llevarlo adelante debido a que la frescura y calidad de los productos son clave para la venta.

Con relación a los precios por bulto que se pueden conseguir en la feria, se observa que entre los productos de mayor valor hoy se encuentran la banana y la manzana premium seguidas de la naranja, la pera, el durazno, la lechuga mantecosa, el tomate redondo, el durazno y la papa lavada.

En tanto, si bien los valores en las verdulerías dependen de diversos factores como la ubicación del lugar y la calidad de los productos, en un relevamiento general pueden mencionarse los siguientes precios por kilo: Banana y manzana entre $2.500 y $3.500, naranja desde $1500, duraznos entre $1.500 a $2.500 el kilo, sandía de $700 a $1.000 mientras que el limón ronda los $3.000.

En tanto, el tomate perita se consigue en torno a los $1.500 pero hay ofertas de dos kilos $2.000. El redondo puede llegar a los $2.500 mientras que la papa se vende entre $500 y $1000 por kilo. La zanahoria y la batata cuestan entre $1.000 y $1.500 mientras que las lechugas rondan los $2.000. Entre los productos de mayor precio se encuentran el morrón ($5.000) la palta ($6.000) y las frutillas (más de $10.000).

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