28 de agosto de 2025 - 13:49

Flavio Fuertes: "La sostenibilidad puede parecer muy grande, pero se materializa con acciones concretas"

Flavio Fuertes, director ejecutivo del Pacto Global de Naciones Unidas en Argentina, encabezó un taller en Mendoza sobre sostenibilidad en la cadena de valor.

La actividad estuvo dirigida a empresas mendocinas que forman parte de la cadena de valor de organizaciones adheridas a la iniciativa, con el objetivo de profundizar el compromiso corporativo con la sostenibilidad.

Como primera instancia se presentó un panel de empresas que ya trabajan con Pacto Global y contaron su experencia. La segunda parte del evento contó con una parte práctica donde ejercitaron lo conversado con un caso práctico.

La jornada marcó un paso importante en la estrategia de expansión territorial del Pacto Global, que busca acercar herramientas, metodologías y experiencias a compañías de diferentes provincias. En Mendoza, la vitivinicultura y la energía fueron los sectores protagonistas de esta primera instancia, con la participación de empresas que ya integran la red y otras interesadas en sumarse.

Los cinco ejes que guían la sostenibilidad empresarial

El Pacto Global de Naciones Unidas propone un marco de trabajo basado en cinco ejes que permiten a las empresas medir su desempeño y proyectar mejoras. Según explicó Flavio Fuertes, “cuando una empresa entra a Pacto Global, lo primero que le pedimos es un autodiagnóstico con cincuenta y cinco preguntas estructuradas alrededor de cinco temas: el gobierno corporativo, la transparencia, los derechos humanos, el ambiente y la integridad”.

Pacto global
La actividad en Chacras Park reunió a sectores clave como vitivinicultura y energía para fortalecer cadenas de valor responsables.

La actividad en Chacras Park reunió a sectores clave como vitivinicultura y energía para fortalecer cadenas de valor responsables.

Cada uno de estos ejes funciona como un pilar para ordenar la gestión interna. “Ese instrumento le permite a la empresa tener un autodiagnóstico, saber en dónde tiene áreas y oportunidades de mejora. A partir de ahí, trabajamos con la organización para definir cuáles son los puntos más críticos y ayudamos a diseñar un plan de viaje”, destacó el director ejecutivo.

Este enfoque busca que las compañías no se limiten a declaraciones de compromiso, sino que avancen hacia resultados concretos. “La idea es acompañar a las organizaciones para que no hagan el camino solas. Tenemos experiencias de Argentina, de la región y del mundo que pueden reducir muy rápido la brecha de acceso al conocimiento y a las mejores prácticas”, subrayó Fuertes.

Mendoza: una plaza estratégica para el Pacto Global

Durante el taller en Chacras Park, Fuertes destacó el rol estratégico de la provincia. “En Mendoza tenemos un grupo de empresas pioneras que se mantienen en la iniciativa, pero es un número que, en comparación con otras provincias, creemos que hay un potencial enorme de crecimiento. Vemos que hay una cultura empresarial muy vinculada a este tema. Hay ciertas políticas públicas que están también direccionando y marcando un norte a las empresas”.

El reciente marco regulatorio refuerza esta visión. “Acabamos de conocer que salió una ley sobre cambio climático que obliga a las empresas a informar sus emisiones de dióxido de carbono en dos sectores de la economía. Entonces, creemos que Mendoza es un lugar interesante para volver a mostrarle a las empresas cómo el Pacto Global agrega valor”, sostuvo.

Actualmente son solo diecinueve las empresas mendocinas adheridas, pero las perspectivas son amplias. “Vemos una oportunidad de poder presentarle a esas empresas que ya tienen una sensibilidad y que más o menos escucharon hablar del tema, cuál es el valor que les agrega ser parte de una iniciativa mundial como es nuestro Pacto Global de Naciones Unidas”, indicó Fuertes.

Cadena de valor: el puente entre grandes empresas y PyMEs

Uno de los ejes centrales del encuentro en Mendoza fue el trabajo sobre cadenas de valor. Fuertes explicó: “Hoy vamos a trabajar con las cadenas de valor, porque entendemos que las grandes empresas que están comprometidas con la sostenibilidad necesitan de las PyMEs, y para eso hay que acercarles instrumentos, casos, metodologías, buenas prácticas”.

Trabajo en grupo Pacto Global
Las PyMEs pudieron conocer herramientas concretas para reducir emisiones y mejorar su desempeño ambiental y social.

Las PyMEs pudieron conocer herramientas concretas para reducir emisiones y mejorar su desempeño ambiental y social.

En esta oportunidad, dos miembros del directorio de la Red Argentina -del sector de la vitivinicultura y de la energía- fueron quienes invitaron a sus cadenas de valor a participar. Sin embargo, la convocatoria también alcanzó a empresas de otros rubros. “Creo que hay otros sectores también en Mendoza, que pueden ser el turismo. Sin embargo, el foco hoy va a estar en estos dos sectores, vitivinicultura y energía”, detalló.

La construcción de cadenas de valor sostenibles es considerada un paso clave para que las PyMEs puedan adaptarse a los requerimientos de grandes compañías y, al mismo tiempo, mejorar sus propias prácticas. “La posibilidad es que te puedas quedar afuera de ese negocio si no estás preparado. Entonces, hay que ganar tiempo, empezar, y esto es prueba, ensayo y error, y es mejora continua”, advirtió el director.

Acciones concretas para PyMEs

El desafío de la sostenibilidad puede parecer inabarcable para las empresas más chicas, pero el Pacto Global busca demostrar que se trata de un camino posible. “La sostenibilidad puede parecer un nombre muy grande, sin embargo, la agenda se materializa con acciones bien concretas. En algunos casos, de bajo costo, pero de un impacto muy grande”, explicó Fuertes.

Un ejemplo son los cambios en la logística: “La sola modificación de una ruta para una empresa de logística puede significar una reducción de costos en combustible y una menor afectación de ruidos a vecinos. Eso ya es un beneficio para la sociedad y para la empresa muy rápidamente”.

La experiencia acumulada muestra que muchas de estas prácticas no solo mejoran el impacto ambiental, sino también la competitividad. “Las empresas que entendieron que la eficiencia energética, por un tema de costos y por cambio climático, era una buena inversión, ganaron tiempo. Tenemos un montón de experiencias en ese sentido”, señaló el director.

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