Exportaciones: el cierre de la economía influyó en la caída del vino argentino

El país tuvo un 2023 con una caída superior muy por encima del promedio mundial. Los altos aranceles que paga el vino argentino y la falta de tratados bilaterales, las principales causas.

Exportaciones: el cierre de la economía influyó en la caída del vino argentino
El 2023 dejó un saldo negativo para las exportaciones por encima del promedio mundial. - Foto: Los Andes

El reciente informe elaborado por el Centro de Estudios Económicos de Bodegas de Argentina (BdA) puso cifras a una realidad más que evidente para el vino nacional. En el informe “La falta de competitividad de los vinos argentinos tienen directa relación con el cierre de la economía argentina” quedó evidenciado cómo el país vio en el último año, por factores intrínsecos, acentuada la caída en el comercio mundial de vinos.

De acuerdo al documento, por diversos motivos (los más notables han sido la inflación mundial que tuvo su origen en las fuerte expansión monetaria de la pandemia y un reacomodamiento de stocks luego del fuerte crecimiento post pandemia), las exportaciones mundiales de vino tuvieron en 2023 una baja tanto en volumen como en valor, al menos en los vinos tranquilos fraccionados. En el primero de los casos, el porcentaje fue un 10,1% menor al de 2022, mientras que en el segundo, la caída fue de 5,7%.

Para Argentina, esta realidad se vio ampliamente superada. En lo que respecta al volumen de las exportaciones de vino tranquilo fraccionado, el país tuvo una merma de 25,7%, mientras que el valor cayó un 19,2%, según el informe. Más allá de mencionar algunas razones ya conocidas por la industria y por el común de la gente, como las condiciones cambiarias desfavorables del país, Javier Merino, autor del estudio, hizo foco en un aspecto: los aranceles a la importación.

“Lo que se hizo fue calcular cuánto es el arancel que cada uno de los 20 países más atractivos para Argentina cobraba a vinos de otros países para ingresar a esos mercados. Nuestro país tiene una gran barrera en este sentido, con un promedio que representa el 5,2% de lo que se exporta. Ese porcentaje corresponde solo a impuestos y es el país que más paga. El promedio mundial es de 2,7% del total exportado (unos 600 millones de dólares)”, explicó Merino.

El documento muestra que Argentina está entre los países que mayores aranceles pagó en el mundo con 32 millones de dólares en 2023, solo detrás de Francia (218 millones de dólares), Italia (152 millones de dólares), España (63 millones de dólares), Portugal (43 millones de dólares) y Nueva Zelanda (38 millones de dólares). En tanto, competidores directos como Chile pagaron solo 1 millón de dólares, o Sudáfrica y Australia 7 y 11 millones de dólares, respectivamente.

Los altos aranceles que paga el vino argentino para ingresar a los mercados es uno de los grandes flagelos de la exportación. - Foto: Los Andes
Los altos aranceles que paga el vino argentino para ingresar a los mercados es uno de los grandes flagelos de la exportación. - Foto: Los Andes

La realidad de las bodegas argentinas

En líneas generales, como los números lo evidencian, el 2023 no fue el mejor año de las exportaciones argentinas. Leandro Lowi, gerente de Exportaciones de Familia Zuccardi, parte de uno de los tres grupos exportadores de mayor presencia del país, contó que el 2023 para ellos fue en línea con la performance de Argentina.

Desde su punto de vista, los motivos que llevaron a este escenario coinciden con los señalados por BdA en el informe. A eso, le sumó las complicaciones propias del país como la del mercado cambiario y las demoras en las autorizaciones para realizar pagos en el exterior, lo que trabó la promoción del vino argentino en el mundo, el poco margen de maniobra que tuvieron las bodegas por el aumento de costos y la alta inflación de Argentina.

Fue un año con una tormenta perfecta. Este 2024, veo algo más positivo en la situación de consumo y de pedido de parte de los importadores. También veo que Argentina podría estar en una mejor situación competitiva con un tipo de cambio bastante mejor que como lo vemos ahora. Eso nos permite ser un poco más flexibles a la hora de hacer acciones de marketing, de promociones”, destacó el experto en comercio internacional.

Fernando Rovello, gerente general de Bodega Piedra Negra, comentó que en su caso la caída fue de 11% respecto al 2022, principalmente traccionado por la caída del consumo a nivel mundial. Pero a diferencia de Lowi, las expectativas para el 2024 no son muy alentadoras: “Las proyecciones de ventas de vino a nivel global siguen por debajo de años anteriores, por lo que las expectativas no son las mejores. Sin embargo, en nuestro caso en concreto tenemos compromisos por encima de 2023, así que dentro de un contexto mundial complicado, nosotros estamos conformes”, manifestó.

La situación se extiende a las bodegas de todo el país. Paula Herrera, Gerente Comercial de Familia Schroeder, de Neuquén, reveló que la operatoria en su caso estuvo un 25% por debajo de lo esperado. “Esto nos llevó a tratar de explorar con un poco más de empeño el mercado interno, esto fue progresivo y fueron muchas las bodegas que intentaron atacar el mercado interno donde ya se encontraba el mercado con un poco de sobre stock de productos”, reconoció.

En una de las excepciones dentro de la industria, Trivento, ubicada también en la cúspide de las bodegas exportadoras del país, el 2023 tuvo un saldo positivo. “Tuvimos un año muy bueno, con un crecimiento de los despachos de vino premium, y saliendo finalmente de todas las líneas que están por debajo. Eso produjo que el volumen total exportado caiga un 8%, sin embargo, la marca Trivento en general creció un 11%”, comentó Marcos Jofré, gerente general de la bodega.

Marcos Jofré, CEO de Bodega Trivento, aseguró que el 2023 fue un año bueno para ellos. - Foto: Gentileza Trivento
Marcos Jofré, CEO de Bodega Trivento, aseguró que el 2023 fue un año bueno para ellos. - Foto: Gentileza Trivento

Libre comercio, un plan a largo plazo

Para el autor del estudio, la solución a esta traba que encuentran las exportaciones argentinas se encuentra en la generación de acuerdos de libre comercio. “Pero cuando se negocian estos acuerdos, no solo se incluye el vino, se trata de un paquete enorme de productos. Si nosotros tenemos aranceles de importación altos, difícilmente podamos lograr acuerdos donde nos bajen los aranceles de exportación de vinos”, manifestó el experto en Economía y estrategia vitivinícola.

En este sentido, argumentó que un acuerdo de libre comercio puede llegar a negociarse en un periodo de entre uno y cinco años y que, por el momento, Argentina no ha iniciado negociaciones, por lo que el efecto en las exportaciones no sería inmediato.

De todas maneras, las bodegas ven con buenos ojos la apertura comercial que pretende implementar la actual gestión de Javier Milei. “Somos una empresa exportadora desde su concepción. Todo lo que signifique eliminación de trabas burocráticas, facilidad de circulación de divisas, previsibilidad macroeconómica y no tener aranceles de exportación son muy positivos. Pero se debe tener en cuenta que pagamos aranceles en los países que exportamos por encima de nuestros competidores. La única manera de bajarlos es mediante acuerdos comerciales entre los países. En este último punto debiera hacer el gobierno énfasis”, opinó Marcos Jofré.

Desde su perspectiva, China, Corea, Japón, Comunidad Europea, Reino Unido, Estados Unidos y Canadá son los principales destinos donde las autoridades nacionales deben tener un acercamiento comercial.

Por su parte, Leandro Lowi planteó que esto no cree que sea algo que suceda en el corto plazo, aunque reconoció: “Me encantaría que los gobiernos argentinos vayan por ese camino, porque la verdad es que eso te abre puertas”. Más allá de ese aspecto, el Gerente de Exportaciones de Familia Zuccardi reconoció como una mejora muy importante para la industria la quita de las retenciones a la exportación de vino. “Ojalá que se mantenga, porque también nos ayuda a ser más competitivos”, destacó.

Por el lado de Familia Schroeder, Paula Herrera no hizo foco en los acuerdos bilaterales, sino que relacionó la apertura del actual Gobierno con el sinceramiento del tipo de cambio. “Esto considero que nos va a traer muy buenos beneficios, sobre todo para la región de Patagonia, no solo asociado a la venta y al posicionamiento posible del vino, sino a la región de Patagonia en sí, por todo lo que tiene que ofrecer. Creo que ya está haciendo de hecho un impacto muy positivo a futuro para las exportaciones y un poco sumando con la última pregunta con qué países específicamente beneficiaría un libre acuerdo de comercio”, afirmó.

En la misma línea opinó Fernando Rovello de Piedra Negra. “Por el lado de los ingresos, el sinceramiento del tipo de cambio ayuda a recuperar algo de la rentabilidad perdida en los últimos años debido al atraso cambiario. Por el lado de las inversiones, esperamos que se pueda terminar de liberar las importaciones y se unifique los tipos de cambio para poder realizar las inversiones y compra de insumos que hoy siguen con alguna dificultad”, completó.

Seguí leyendo:

Tenemos algo para ofrecerte

Con tu suscripción navegás sin límites, accedés a contenidos exclusivos y mucho más. ¡También podés sumar Los Andes Pass para ahorrar en cientos de comercios!

VER PROMOS DE SUSCRIPCIÓN

COMPARTIR NOTA