4 de enero de 2026 - 08:15

Expectativas 2026: sin boom de consumo, se esperan mejoras parciales

El flamante año podría ser más benévolo que el 2025. Sin embargo, las expectativas son moderadas y atadas a las subas salariales. Qué pasará en cada sector.

Con el 2025 finalizado y el 2026 apenas iniciado, las esperanzas se renuevan en diversos ámbitos de la vida y la economía no es la excepción. En tiempos de balances y proyecciones, los referentes empresarios de distintos sectores de Mendoza analizaron la situación y establecieron sus expectativas. El año en general fue complejo, tuvo altibajos varios y hubo que sostener estructuras más chicas a partir del ajuste sufrido en 2024.

Después de las elecciones y del salvataje del gobierno de Estados Unidos, se logró una mayor confianza y estabilidad financiera. No obstante, las dificultades en la economía real fueron difíciles de sortear. En este sentido, las expectativas para 2026 se mueven entre la moderación y la cautela aunque no dejan de lado el optimismo. Si bien se espera que este año el Gobierno busque ir hacia un sendero de crecimiento, los economistas y empresarios no anticipan ni un boom ni una recuperación homogénea.

En este marco, la mejora de la economía será heterogénea como el año que pasó y quedan varias dudas sobre cómo podrán recuperarse los sectores con capacidad de generar empleo. Es posible que estos continúen rezagados con el crédito como la luz de esperanza que puede encender algunos motores. El Banco Mundial ha planteado que la economía argentina crecerá 4,6% en 2025 y continuará con una expansión del 4% en 2026.

Lo que dejó 2025: estabilidad financiera y una economía a dos velocidades

El balance de 2025 muestra un escenario contradictorio. Por un lado, la economía logró cierta tranquilidad cambiaria y un orden macroeconómico que permitió dejar atrás los episodios más agudos de volatilidad en los dos meses previos a las elecciones. Aunque el año había comenzado bien, en abril se sintieron las primeras señales del freno de la actividad que se agudizó a medida que pasaban los meses.

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El motor de la minería todavía no impacta en la economía de Mendoza

El motor de la minería todavía no impacta en la economía de Mendoza

Por este motivo, si bien a partir de octubre el valor del dólar, el Riesgo País y los bonos argentinos mejoraron su performance, esto no se ha trasladado al entramado productivo en los últimos dos meses del año. El economista del Centro de Economía y Finanzas de Mendoza, Nicolás Aroma, expresó que la mayoría de las pymes posee problemas financieros graves en un contexto en el que las ventas no alcanzaron a compensar la suba de costos. La economía a dos velocidades se consolidó en 2025 y si bien los sectores financieros, mineros, petroleros, de granos y energéticos tuvieron un buen desempeño, el resto presentó números negativos.

Esta disparidad, sumó el economista del Ieral de la Fundación Mediterránea, Jorge Day, tuvo un impacto en las distintas regiones del país con un fuerte impacto negativo en Mendoza, que no posee por ahora ninguno de los vectores de crecimiento. Así, la actividad financiera tuvo mayor impacto en la Ciudad de Buenos Aires y el petróleo en la Vaca Muerta de Neuquén. La minería, por otra parte, ha mejorado los productos de provincias como San Juan, Jujuy y Salta.

Jorge Day expresó que si bien la economía podría cerrar en 2025 con un crecimiento del 3% al 4% hay que tener en cuenta que son datos que se comparan contra un muy mal desempeño de 2024. “En promedio estamos mejor, pero no necesariamente bien”, sintetizó el profesional.

Expectativas 2026: el motor del crédito y las dudas sobre el salario

Uno de los grandes déficits de 2025 fue la falta de una reactivación sostenida del consumo, algo que podría mantenerse en 2026. Esta suerte de círculo vicioso impactó en que lo salarios se mantuvieran deprimidos al tiempo que ya hubo un acuse de recibo en las cifras de subocupación y desempleo. El año pasado, la fuerte suba de tasas de interés para contener la inflación y el dólar también fue otro de los motivos de la recesión y de la caída en el consumo.

En este marco, hacia adelante, los especialistas hacen foco en diversas variables. La primera es que tanto Day como Aroma coincidieron en que este año no se dará un boom de consumo interno. La segunda, es que si bien existe mayor confianza y estabilidad a partir de las variables financieras no está claro cuándo y cómo podrán empezar a recuperarse los sectores de trabajo intensivo como son el comercio, la industria y el turismo. “Si los salarios van a seguir en el mismo nivel y apenas acomodándose será difícil que eso pase”, detalló Aroma.

Para el economista del Centro de Economía y Finanzas el “regreso” del crédito aparece como el principal motor de crecimiento. Si el Riesgo País y las variables macro se acomodan, se espera una baja de tasas que podrían incentivar el financiamiento tanto para las empresas como para las familias. Sin embargo, los altos niveles de endeudamiento de unas y de otras no harán sencillo este paso si el crédito se convierte en una posibilidad de sostén y crecimiento.

“Es un desafío para el Gobierno poder pasar al nivel de crecimiento y hasta ahora no ha pasado”, reflexionó Aroma. En esta línea, observó que el ajuste de las bandas cambiarias por inflación que se dará a partir de este año, podría ser una señal de que la Nación está dispuesta a resignar unos puntos de inflación por una mejora en los niveles de actividad. Habrá que ver si es así.

En línea, el economista del Ieral expresó que 2026 continuará su alza de manera heterogénea con la minería, el petróleo y el rubro financiero como los principales motores. “Mendoza por ahora no tiene ninguna de esas ventajas por lo que tardará un poco más el repunte”, comentó Day. Agregó que uno de los sectores que podría mejorar es el de la construcción a la que no le va a ir mal, pero –como el resto de las de empleo intensivas- estará lejos del salto en V.

Expectativas 2026: qué pasará con las reformas prometidas

Uno de los puntos que la mayoría de los empresarios ha mencionado como condicionantes de la baja del famoso costo argentino han sido las reformas prometidas por el Gobierno nacional. Se trata de la flexibilización y modernización laboral, por un lado, y, por el otro, de la impositiva en pos de bajar la carga tributaria que agobia a empresas y ciudadanos. En este marco, los economistas son cautelosos con el impacto de corto plazo que podrían tener los mencionados cambios, si es que se concretan este año.

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Expectativas moderadas por las reformas que tratará el Congreso

Expectativas moderadas por las reformas que tratará el Congreso

Para Nicolás Aroma, la reforma tributaria real no podrá concretarse en el corto plazo si la economía no repunta. “Hace un mes y medio le estábamos pidiendo dólares a Estados Unidos”, recordó el profesional. Agregó que ahora el Gobierno tiene la ventaja de que no es un año eleccionario, lo que contribuye a bajar la tensión con el dólar. Con relación a la reforma laboral, Aroma fue un tanto escéptico por un motivo similar: si no hay crecimiento, difícil será que las empresas tomen más personal más allá de las condiciones generales.

Desde el punto de vista de Jorge Day, el impacto real de las reformas será lento. Esto debido a que las leyes en Argentina suelen ser volátiles y –de aprobarse el cambio en la legislación laboral- habrá que darle tiempo. Es decir que será importante constatar que las modificaciones funcionen, se afiancen y no tengan cuestionamientos judiciales que hagan retrotraer todo. “Para las empresas el costo de contratar es muy alto por la industria del juicio; entre otras cuestiones. Pero los empresarios van a confiar cuando vean qué es lo que realmente se puede hacer”, observó el economista de la Fundación Mediterránea.

Expectativas para la industria

La industria cerró 2025 como uno de los años más complejos de la última década, atravesada por cambios profundos en las reglas de juego. La apertura comercial indiscriminada sin equilibrar la cancha es uno de los puntos destacados. Manuel Ponce, presidente de la Asociación de Industriales de la Rodríguez Peña (Aderpe), expresó que el cambio de rumbo económico permitió acceder a insumos y bienes intermedios a precios más bajos. Sin embargo, también dejó al descubierto las dificultades de competir en un esquema sin cambios de fondo en la estructura impositiva ni en las condiciones de contratación de mano de obra.

“Abrir la economía sin una reforma impositiva y laboral hace muy difícil competir no solo con China, sino incluso con países vecinos”, observó Ponce. Su reclamo va en línea con el planteo de la Unión Industrial Argentina (UIA) que desde hace un tiempo viene alertando por la baja de la actividad y del empleo en el sector. El reciente cierre de plantas emblemáticas como la de Whirlpool es un ejemplo del impacto del nuevo escenario sobre la industria local.

Para Ponce, en el corto plazo, el foco está puesto en que la sociedad perciba que el programa económico del Gobierno funciona, lo que permitirá consolidar la confianza y, gradualmente, recomponer la demanda. Hoy, muchas empresas se enfrentan a una combinación compleja: menor consumo y escaso margen para endeudarse, en un contexto donde producir sin demanda es más que un desafío.

Pese a esto, la previsibilidad del dólar y de la inflación permite proyectar con mayor certidumbre y claridad. Por otra parte, desde Aderpe se destacó el avance del proyecto San Jorge, actividad que podría incentivar no solo a la industria sino a los servicios y la logística apostadas en el Rodríguez Peña.

Expectativas para la metalmecánica

Fabián Solís, presidente de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de Mendoza (Asinmet), remarcó que este sector sufrió una fuerte pérdida de la capacidad instalada. En línea con la industria, sumó que existe preocupación por el ingreso de productos chinos en desigualdad de condiciones. El crecimiento del país asiático en este aspecto ha incentivado medidas proteccionistas en Estados Unidos y Europa, algo que en Argentina no ha realizado sino que ha ido en sentido opuesto.

Falta de dólares para importar afecta a la metalmecánica local
La metalmecánica apuesta por mejorar la capacidad instalada perdida

La metalmecánica apuesta por mejorar la capacidad instalada perdida

Hacia adelante, Solís expresó que la metalmecánica mendocina tiene la capacidad para formar parte de los vectores de crecimiento del país como son la minería, el petróleo y la energía. En este marco, el dirigente empresario destacó el aval legislativo obtenido por PSJ Cobre Mendocino e instó a sostener el proyecto. “El 2026 nos presentará el desafío de recuperar la capacidad instalada y el empleo perdido en 2024 y 2025”, expresó el presidente de Asinmet.

Expectativas para la vitivinicultura

El sector vitivinícola ha mostrado caídas acumuladas en ventas de enero a noviembre en lo que va del año tanto en mercado interno como en el externo. Según datos del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), los despachos locales cayeron 3,7% en ese lapso mientras que las exportaciones lo hicieron un 7,1%. Esto, según un informe del Ieral de la Fundación Mediterránea ha impactado en las exportaciones generales de la provincia.

“La mayor caída se dio principalmente en vinos, a pesar de haber tenido mayores cosechas de uvas en los dos últimos años”, remarcaron en dicho trabajo. En medio de una caída del consumo mundial de vino, el sector no pierde las esperanzas por varios motivos. En primer lugar, celebran las desregulaciones y en segunda instancia buscan diversificarse con mosto y uvas tanto pasas como frescas. Por último, el acurdo comercial con Estados Unidos podría darle aire al vino argentino si se bajan los aranceles de ingreso a aquel país y se logran equiparar precios con los competidores, en especial Chile.

Expectativas para el turismo y el comercio

Tanto el turismo como el comercio han sido uno de los sectores más golpeados del año que finalizó. Con fuertes subas en los turistas que viajan al exterior y bajas en los que entran, no fue un buen año para el turismo de Mendoza. Hacia adelante, distintos referentes del rubro hotelero coincidieron con la idea de que 2026 no traerá un boom de turistas y que, aunque puede ser mejor, la variación será mínima.

Este sector se ha reacomodado en estos dos últimos años y mientras se han registrado cierres de agencias, la mayoría de los hoteles ha tenido que hacer reajustes. El turismo y el comercio están fuertemente atados a la recomposición salarial y este último también ha sido afectado por el furor de las plataformas chinas. De este modo, aunque vectores como el turismo corporativo, las fiestas electrónicas y hasta el paso a Chile pueden mover un poco la estadía; no habrá mayores volúmenes hasta que esa mejora no suceda. La renovada confianza en el gobierno, la posibilidad de reformas y mayor acceso al crédito serán clave para la recuperación de estos sectores.

Expectativas de la construcción e inmuebles

Los referentes de la construcción vislumbran que 2026 podrían ser un año de despegue moderado si confluyen tres condiciones clave: Ordenamiento macroeconómico y baja de la inflación, recuperación del crédito, en especial del hipotecario y mayor estabilidad política que permita tomar decisiones. Luego de dos años de dificultades, el sector apuesta por un 2026 de crecimiento debido, entre otras cosas a la mayor confianza y orden macroeconómico.

El crédito hipotecario sigue con muchas falencias, pero se espera que en 2026 comience a aflorar y se convierta en un gran motor de crecimiento. Por último, este rubro también mencionó la luz que abrirá la minería, actividad que ampliará la matriz productiva e impactará en la construcción. No solo se trata de PSJ sino también de las posibilidades que ha comenzado a mover San Juan.

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El costo total de la construcción se abarató un notable -17.80% interanual.

El costo total de la construcción se abarató un notable -17.80% interanual.

El sector inmobiliario, en tanto, fue uno de los beneficiados en 2025. Sin embargo, también sintió el freno de la incertidumbre en la previa de las elecciones. Después de ello, no hubo avances concretos en los distintos segmentos aunque desde este rubro tienen altas expectativas para el 2026. En este rubro, el acceso al crédito también será clave ya que por el momento son pocos los bancos que realmente apuestan por esta posibilidad.

Expectativas del petróleo después del Plan Andes

Luego de un 2025 de transición por la desinversión de YPF en las áreas maduras, se apuesta por una mejora en la producción de petróleo. De hecho se espera que las inversiones comprometidas empiecen a mostrar resultados en lo que a la producción respecta. Desde el Gobierno explicaron que al superponer las curvas de producción, se observa que la declinación acelerada de las áreas que dejó YPF ha comenzado a desacelerarse conforme avanza el proceso de transición y se ejecutan las inversiones comprometidas.

Las empresas afirmaron que el ajuste ya se hizo y que hoy trabajan en un nuevo punto de equilibrio aunque esta mejor en la producción no significará más empleo. Aunque 2025 quedará registrado como un año de baja, se espera que con pozos nuevos e inversiones focalizadas, el petróleo de Mendoza tenga un repunte a partir de este año nuevo.

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