Con la llegada del Día de las Infancias, muchas familias se enfrentan al mismo dilema: cumplir el deseo exacto de sus hijos o ajustar el regalo a lo que permite el bolsillo.
En un contexto de inflación y precios en alza, este año la elección no estuvo exenta de cálculos, comparaciones y, en algunos casos, resignaciones.
Con la llegada del Día de las Infancias, muchas familias se enfrentan al mismo dilema: cumplir el deseo exacto de sus hijos o ajustar el regalo a lo que permite el bolsillo.
En un contexto de inflación y precios en alza, este año la elección no estuvo exenta de cálculos, comparaciones y, en algunos casos, resignaciones. Una encuesta busca conocer si los padres pudieron comprar el obsequio soñado o si debieron adaptarlo a su presupuesto.