La economía mendocina cayó 1,4% en 2023: ¿qué pasará en 2024?

El Ieral, de la Fundación Mediterránea, presentó su informe anual, que incluyó una revisión de lo que sucedió el año pasado y qué puede hacer el Gobierno provincial para cambiar esto.

La economía mendocina cayó 1,4% en 2023: ¿qué pasará en 2024?
En el Salón de los Espejos del Hyatt, el Ieral presentó su informe anual y las perspectivas para 2024.

Según el Instituto de Estudios Económicos sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (Ieral, de la Fundación Mediterránea), la economía mendocina cayó 1,4% en 2023. Es decir, al mismo nivel que la nacional. Diversos factores parecen indicar que 2024 no será un año de recuperación, sino que se profundizará la caída; aunque, de cumplirse ciertos parámetros, podría disminuir notablemente la inflación y empezar a transitar el camino ascendente a partir del tercer trimestre.

Como lo hacen desde hace 19 años, los economistas Gustavo Reyes y Jorge Day presentaron el informe anual (2023) y las perspectivas para 2024, con el foco puesto en una pregunta: “¿Está lista Mendoza para despegar si la macro del país mejora?”. En este sentido, Reyes resaltó que, si bien la macroeconomía es importante, la provincia debe enfocarse en la mejora de diversos aspectos para poder volver a crecer.

Qué puede hacer Mendoza

Reyes analizó que hay cuatro puntos en los que el Gobierno provincial puede intervenir para generar condiciones más propicias para aprovechar una economía estable. En primer lugar, se refirió a la productividad y la eficiencia. Consideró que Mendoza necesita tener un plan público para atraer inversiones, que contemple la eliminación de trabas y la simplificación de trámites vinculados con los negocios.

Participación de los distintos sectores de actividad en el PBG de Mendoza en 2023
Participación de los distintos sectores de actividad en el PBG de Mendoza en 2023

Una de las herramientas más importantes en este sentido es la política tributaria y, específicamente, de Ingresos Brutos, que es el más distorsivo de los impuestos. El economista señaló la necesidad de un programa plurianual de reducción de las alícuotas. Si bien reconoció que éstas se han ido bajando, también planteó que siguen en un nivel muy alto -de hecho, en uno de los más elevados del país- y que es mayor en aquellos sectores de empleo intensivo, como el comercio. Detalló que debe existir una previsibilidad de cómo se va a avanzar en la reducción, para que los inversores sepan qué va a suceder.

También advirtió que el empleo formal privado, que es el que tiene mejores salarios, está en los mismos niveles desde 2013, mientras que ha habido una fuerte suba en la precariedad laboral, al punto que, en ciertos rubros, alcanza el 60% a 80%. Y pese a que los sueldos han caído en todo el país, en Mendoza han bajado más. Para mejorarlos, es esencial aumentar la productividad, la eficiencia y el nivel de inversión, pero también favorecer la innovación.

Exportaciones

En cuanto a las exportaciones, comenzaron a subir en 1993 y llegaron a un máximo en 2011, para volver a caer y estancarse. Reyes indicó que el tipo de cambio tiene su participación en ese comportamiento y que es importante, pero no es lo único que explica las variaciones.

En realidad, consideró que existe un problema estructural en Mendoza, asociado -una vez más- a la baja productividad y la falta de inversiones, pero también a que se insiste en el potencial exportador, pero, en promedio, en los últimos 30 años, se ha exportado el 30% del total producido en el sector transable (en comparación con el 53% de Argentina). Esto implica que hay producción que no encuentra compradores en el exterior y que, para revertir esto, es requisito realizar una enorme reconversión.

Asimismo, indicó que los principales socios comerciales de Mendoza son Brasil, Estados Unidos, Chile, Reino Unido, entre otros, mientras que los que mayor dinamismo muestran son los países de Asia y el norte de África, a donde no se exporta nada (o en cantidades insignificantes).

Empresas estatales

El cuarto punto en el que el Gobierno puede intervenir es, precisamente, el sector público y Reyes volvió a una pregunta con respecto a esto y fue si las cuentas provinciales están preparadas para una economía estable. Si bien indicó que el gasto primario y en personal es uno de los más bajos del país, resaltó que es una “foto de hoy”, pero se debe ver “la película”.

Así, cuando se comparan los datos actuales con los de épocas de mayor estabilidad -fines de los ‘90 y la década del 2000-, la presión impositiva era del 3% en promedio, mientras ahora es del 6%; el gasto primario era del 10% y ahora del 20% del PBG; y la cantidad de empleados públicos cada 1000 habitantes también era menor (y los salarios, mejores).

Por eso, planteó que se debe revisar la estructura pública y ver dónde se necesita más gente y en qué lugares sobra. Pero también, lanzó un interrogante más: si tiene sentido que tantas empresas estén en manos del Estado provincial: Aysam (y el EPAS), Sociedad de Transporte, Casino de Mendoza, Acequia TV, Aemsa (aviones antigranizo), IPV y las que impulsan negocios de energía y minería.

Qué puede pasar en 2024

Day, por su parte, realizó un recorrido por el comportamiento de cada uno de los principales sectores de la economía mendocina en 2023, que mostró que la construcción fue el que más creció, con un 2,6%, impulsado sobre todo por la obra pública, en un año eleccionario, y fue uno de los pocos “motores” que tuvo la actividad local. El turismo también tuvo un desempeño positivo (o, al menos, estable), ya que la llegada de visitantes extranjeros, que gastan más que los argentinos, compensó la caída del arribo de turistas nacionales.

En cuanto a lo que podría llegar a pasar este año, recordó que se espera una cosecha de uva un 30% superior, aunque el granizo de la semana pasada puede haber restado algunos puntos; pero que el mercado interno viene en descenso y el externo está complicado, por lo que es esperable que aumenten las exportaciones de mosto y graneles.

Por otra parte, como no es un año electoral, la obra pública se vería resentida, y con ello la construcción. Como contraparte, podrían llegar a revertirse los descensos de industria (-7,4%) y agro (-13,7%, por una menor cosecha).

Variación por sectores de actividad, en Mendoza y el país, en 2023
Variación por sectores de actividad, en Mendoza y el país, en 2023

Ya a nivel nacional, Reyes analizó que existen dos necesidades prioritarias: estabilizar la inflación y volver a crecer. La primera requiere de un programa fiscal y monetario, y la segunda, de reformas (laboral, impositiva, previsional). Resaltó que la primera es urgente, ya que las segundas son casi irrelevantes si no desacelera la suba de precios, pero que la estabilización no será duradera sin los cambios estructurales.

Con la recesión, que es el camino para ir bajando la inflación, consideró muy difícil que la economía crezca. Más bien, seguirá cayendo, pero podría empezar a transitar la recuperación a fines del segundo trimestre. En el promedio, la caída nacional sería del 2,5% en 2024, con un primer semestre “durísimo”.

Y aportó dos escenarios: si Argentina vuelve a devaluar fuertemente, la inflación devorará el efecto de la devaluación en 11 meses (esto ha mostrado la historia nacional). En cambio, si las medidas tienen éxito y al país le va bien -de lo que no hay tantas referencias locales- es probable que el tipo de cambio caiga, lo que no es una buena noticia para los exportadores.

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