Tras conocerse que la inflación de diciembre de 2025 fue del 2,8%, permitiendo que el año cerrara con un 31,5%, la cifra más baja en ocho años, el Gobierno Nacional ya tiene definidos los nuevos límites para el dólar.
Con una suba de precios del 2,8% en diciembre, el Banco Central aplica el nuevo esquema de ajuste por IPC para evitar la apreciación del peso y fortalecer las reservas.
Tras conocerse que la inflación de diciembre de 2025 fue del 2,8%, permitiendo que el año cerrara con un 31,5%, la cifra más baja en ocho años, el Gobierno Nacional ya tiene definidos los nuevos límites para el dólar.
Bajo el nuevo mecanismo de actualización vigente desde el 1° de enero de 2026, el techo de la banda cambiaria mayorista se ubicará en torno a los $1.607 para fines de febrero, mientras que el límite inferior quedará en $869.
Este sistema, que reemplaza el anterior ajuste fijo del 1% mensual, establece que el valor de las bandas se mueva diariamente hasta completar el ritmo del último dato de inflación publicado por el Indec, aunque con un retraso de dos meses. De mantenerse las proyecciones de las consultoras privadas (REM), el techo de la divisa podría escalar hasta los $1.639 en marzo.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) implementó esta modificación para otorgar previsibilidad al mercado y limitar la volatilidad, evitando movimientos extremos en el tipo de cambio.
Según especialistas, el cambio responde a la necesidad de que el dólar no pierda competitividad frente a la inflación, ya que el ajuste previo del 1% generaba una apreciación real del peso que resultaba inestable a largo plazo.
No obstante, algunos economistas advierten que este modelo introduce un elemento de inercia inflacionaria, dado que el tipo de cambio ahora se mueve en espejo con la inflación pasada. En este contexto social, los datos del Indec revelan que una familia tipo necesitó $1.308.713 en diciembre para no ser pobre, tras un aumento del 4,1% en la canasta básica.
A pesar de los desafíos, la autoridad monetaria ha mostrado resultados positivos en el inicio del año. En las primeras seis jornadas hábiles de enero de 2026, el BCRA sumó USD 273 millones, con un promedio de compra de casi USD 40 millones diarios. Actualmente, las reservas internacionales brutas se sitúan en USD 44.768 millones, impulsadas también por la valorización de activos como el oro.
El plan del Gobierno para 2026 contempla una acumulación de divisas de entre USD 10.000 millones y USD 17.000 millones. Según Santiago Bausili, presidente del BCRA, el cumplimiento de estas metas dependerá de la demanda de dinero y de la capacidad de remonetización de la economía argentina. De incrementarse la preferencia por el peso, el volumen de reservas podría alcanzar el límite superior proyectado, consolidando el frente externo.