La pandemia llegó para cambiarlo casi todo, incluido el negocio funerario o el modo en que las personas le dan el último adiós a un ser querido. El acortamiento de los tiempos de los velorios y la tendencia de las cremaciones por sobre los entierros son algunas de las más conocidas. Sin embargo, como cualquier empresa o sector este también se ha visto afectado por la crisis, la competencia desleal y las modificaciones en los hábitos de las familias.
Por este motivo y por tratarse de una profesión dedicada al servicio, los dueños de las funerarias y sus empleados buscan actualizarse, mejorar la atención e innovar en lo que ofrecen. En este marco, el viernes 26 y el sábado 27 la Asociación Cuyana de Empresas Fúnebres (ACEF) y la Federación Argentina de Entidades de Servicio Fúnebre y Afines (Fadesfya) realizaron una capacitación a cargo del consultor internacional en Marketing Darío Loinaz.
velatorios “Ventas para el Sector Funerario, un curso para quienes eligen transformar cada despedida en un acto de amor y humanidad”, se denominó el seminario de dos días completos. Allí se presentaron las novedades del sector, se debatió sobre las tendencias y nuevos hábitos así como se capacitó con relación al propósito y la vocación de servicio. Aunque la muerte es lo único seguro en la vida, la mayoría de las personas evita el tema hasta que esta aparece inexorable.
En este contexto, los referentes del rubro alientan a prevenir e informarse con anticipación. Es porque por un lado se trata de un negocio que tiene altos costos de mantenimiento y servicio y, por el otro, porque el pago en cuotas o las contrataciones de seguros facilitan la vida de los descendientes llegado el momento. Aunque hay sindicatos que tienen convenios o con empresas o con aseguradoras, la recomendación es pensar en ese momento no solo por una cuestión económica sino también emocional cuando llega el momento.
Tendencias, desafíos y precios
“El funerario no es un negocio sino una profesión que debe estar unida para poder favorecer a los clientes”, reflexión Darío Loinaz. Entre los cambios que trajo la pandemia tal vez el principal sea el acortamiento de los velatorios así como el crecimiento de las cremaciones. Aunque el sector se ha actualizado y ofrece opciones para estas situaciones, el presidente de ACEF, Cristian Milio, destacó que el momento los velorios favorecen un espacio social en el que se conmemora la vida de alguien.
“Todavía hoy la gente nos pregunta si se pueden hacer velorios”, sumó Marcelo Funes, tesorero de la Asociación. Es que la muerte no es algo cotidiano en las familias –se calcula que se requieren estos servicios una vez cada 10 años- y hay quienes se quedaron con lo que sucedió durante la pandemia. Lo cierto es que la tendencia de la cremación es una realidad que ha implicado cambios y una suerte de competencia desleal dentro del negocio.
Como en cualquier rubro contar con empleados en blanco las 24 horas durante los 365 días del año tiene un costo constante y -en Argentina- alto. A esto se suma la existencia de un espacio calefaccionado y con diversas comodidades o servicios disponibles para situaciones imprevistas. “Muchos hoy eligen la cremación directa. Es decir que del hospital o de la casa se realiza directamente la cremación”, explicó Milio. Sin embargo, el término no es del todo correcto y es allí donde más se ve la competencia desleal.
“No se piensa en que entre un momento del fallecimiento y el destino final (la cremación) es preciso realizar trámites, transportar en un cajón y pedir turno con el crematorio, entre otras tareas”, explicó Funes. El valor de la cremación ronda los $450.000, pero a eso hay que sumarle el servicio que la familia elija y –si no se hace velorio- también el traslado, el personal, el cajón, etc. El complemento –velorio, acompañamiento, traslado, urna, etc.- puede tener un precio que ronda entre el millón y los dos millones de pesos.
En contextos de crisis y dificultades laborales, hay quienes consiguen costos menores, pero desde el punto de vista de las empresas “algo extraño pasa en el medio para cobrar tal vez 800 o 900.000 pesos”. Es porque no dan los costos ni la ganancia para esos valores. En estos casos, es probable que sean firmas que no tiene salas velatorias ni espacio para acoger los cuerpos. “Las funerarias tienen empleados en blanco y los capacitan ya que las personas son una parte clave del servicio”, contó Milio.
Desde el punto de vista del dueño del Parque de Descanso de Guaymallén, Rodolfo Pinto, en la actualidad se ha perdido la tradición familiar de llevar a los fallecidos a un cementerio parque. “Es un lugar donde uno puede ir a ver a sus antepasados y recordarlos”, dijo Pinto cuyo cementerio parque tiene 30 hectáreas y es uno d los más grandes del país. Sin embargo, estos espacios se han aggiornado y dado que la iglesia católica permite la cremación, también ofrecen espacios para las cenizas.
De Acef_ Marcelo Funes (Tesorero), Jorge Guzzo (vicepresidente) y Cristian Milio (presidente)
Aunque hay variaciones, una parcela en un cementerio parque puede costar entre $600.000 y $700.000 a lo que luego hay que sumarle el mantenimiento anual (en torno a unos $200.000 por año). “El riego, el sembrado, las flores, el personal, las misas, los eventos especiales son cuestiones que entran dentro de este mantenimiento”, contó el presidente de la Asociación de Funerarios que posee un espacio en San Martín.
Dentro de estas parcelas se pueden enterrar dos o tres cuerpos así como colocar urnas y restos exhumados de huesos de familiares que fallecieron hace muchos años. En total pueden entrar entre unas seis personas. Por otra parte, públicos y privados ofrecen parcelas cinerarias que cuestan la mitad que las otras y donde pueden colocarse unas cuatro urnas. Incluso, algunos poseen cinerarios comunes. Es el caso del Parque de Descanso que está por inaugurar uno. “Aunque muchos lo hacen, no es recomendable tener las cenizas en la casa”, opinó Pinto.
Urnas individuales y dijes para personas y mascotas
Servicios, asesoramiento, combustibles y otros costos en el que cada vez se suma más la tecnología inciden en el valor de un velorio. “Los encargados tienen que mostrar todo lo que la empresa tiene para ofrecer. Es la familia la que después decide”, comentó Darío Loinaz con relación al modo en que se vende y atiende a los consumidores. Y si antes había flores o coranas en abundancia, buzones para escribir mensajes, libros y muchas horas de velatorio; ahora las tendencias son diferentes.
Claudio Galli, dueño y viajante de una casa de artículos funerarios ubicada en Córdoba, contó que vende “arte funerario” que es todo lo necesario para realizar una despedida. Sus clientes directos son las empresas funerarias y coincidió con el consultor en la importancia de que la familia sepa lo que hay para realizar la despedida más acorde para ellos y para quien partió. De la mano de la tendencia de las cremaciones, las urnas para guardar las “cenizas” hoy presentan múltiples variaciones.
De cerámica, de madera, de bronce con nácar y también ecológicas (de sal, arena o tierra), son algunas de las que se pueden elegir, según Galli. Cada vez más, vienen las llamadas urnas individuales del tamaño de una pequeña azucarera en las que las personas reparten un poco de las cenizas entre todos los miembros de la familia. Esta variable también se da en los dijes para cenizas en donde las personas pueden colocar un poquito de su ser querido en un collar o una pulsera.
Estas mismas opciones también se ofrecen para los restos de las mascotas –área que ha tenido un fuerte crecimiento en el sector. En Mendoza, se creman los restos de los perros y los gatos y son muchos quienes eligen tenerlos en la casa o cerca de su corazón. En Córdoba, en tanto, también hay una sala de velorios para mascotas que se utiliza cada vez más. Los precios de urnas, dijes y otros implementos son infinitos con relación al material y arte que contengan.
Condolencias online, drones, redes sociales e innovaciones para cajones
Hasta no hace mucho, la sección Fúnebres de Los Andes era la elegida para iniciar la lectura del diario y enterarse así de los conocidos fallecidos. Ahora, esa tendencia se ha trasladado al whatsapp a través del sistema “condolencias online”. Aunque hay otros, la mayoría de las empresas utilizan este en donde a través de una web pueden enviar mensajes, subir fotos y despedir al ser querido. Todo le llega a la familia de manera directa que, después, puede atesorar esas palabras en su propio teléfono.
WhatsApp Image 2026-06-26 at 12.30.38
La tecnología ha llegado al sector de la mano de diversas maneras. La presencia en redes sociales de las empresas a través de frases o de la exposición sutil de los servicios que se prestan es algo básico para todas las funerarias de Mendoza que, por otra parte, cuentan con bastantes seguidores. “No se puede hacer marketing ni probar los servicios por lo que la clave está en la educación que hagan las empresas funerarias”, comentó el consultor Darío Loinaz.
Entre las innovaciones que se ven en el sector y que han comenzado a llegar a la provincia se encuentra la transmisión de los velorios en vivo para quienes no pueden llegar a la despedida. En otras provincias, la filmación con un drone del acompañamiento y el momento de la despedida también se utiliza con el mismo fin. En Mendoza, todavía no se hace pero los referentes no descartan que comience a implementarse pronto. Aunque se trata de modos de estar cerca también tienen que ver con que hoy el dolor y el amor se expresan a través de las redes sociales.
Por último, otras innovaciones que también surgieron tiene que ver con el tratamiento de los cuerpos. Aunque la práctica de la tanatopraxia para mantener mejor a los fallecidos es un arte que se utiliza, han surgido otras opciones con fines similares. Una es la utilización de una bolsa que preserva el cuerpo de la descomposición por más horas para casos en que el velorio debe demorarse. Otra es el uso de una sustancia que gelatiniza los 28 litros de líquido de un cuerpo y evita que traspasen a la tierra.