El Gobierno nacional volvió a postergar una parte de los aumentos en los impuestos a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono previstos en la Ley 23.966. La medida fue oficializada mediante el Decreto 74/2026, publicado este jueves en el Boletín Oficial.
La norma modifica el Decreto 617/2025 y sus posteriores actualizaciones, que habían establecido la aplicación plena de los incrementos pendientes a partir del 1° de febrero de 2026. Con el nuevo decreto, el Poder Ejecutivo decidió implementar una aplicación parcial y escalonada de esos aumentos.
El objetivo de la medida, de acuerdo con el texto oficial, es “continuar estimulando el crecimiento de la economía a través de un sendero fiscal sostenible”, en relación con los precios de la nafta sin plomo, la nafta virgen y el gasoil.
Para los hechos imponibles que se perfeccionen entre el 1° y el 28 de febrero de 2026, el decreto fija un incremento del impuesto a los combustibles líquidos de $16,773 por litro para las naftas y de $14,372 por litro para el gasoil. En tanto, el impuesto al dióxido de carbono se incrementará en $1,027 para las naftas y $1,638 para el gasoil.
En el caso del gasoil con tratamiento diferencial destinado al consumo en la Patagonia, Malargüe y el partido bonaerense de Patagones, se dispuso además un aumento específico de $7,782 en el monto fijo actualizado del gravamen previsto en el artículo 7, inciso d, de la Ley 23.966.
Asimismo, el decreto modifica la fecha de entrada en vigencia plena de los incrementos, que pasa del 1° de febrero al 1° de marzo de 2026, extendiendo así por un mes más el cronograma de aplicación de los aumentos remanentes correspondientes a las actualizaciones de 2024 y de los tres primeros trimestres de 2025.
La medida lleva las firmas del presidente Javier Milei, del jefe de Gabinete Manuel Adorni y del ministro de Economía Luis Caputo, y rige a partir del 1° de febrero de 2026, inclusive.