De tener a Christopher Lloyd en su papel de Doc Brown de la trilogía "Volver al futuro" a una agonizante quiebra, la empresa Garbarino cerró para siempre, en un quiebre histórico para la otrora líder en la venta de electrodomésticos en Argentina.
La cadena de electrodomésticos fue fundada en 1951. Con el correr de los años, fue la favorita en el retail pero desde 2018 empezó su ocaso. El recordado spot con Christopher Lloyd.
De tener a Christopher Lloyd en su papel de Doc Brown de la trilogía "Volver al futuro" a una agonizante quiebra, la empresa Garbarino cerró para siempre, en un quiebre histórico para la otrora líder en la venta de electrodomésticos en Argentina.
La histórica cadena, con más de siete décadas en el mercado y que llegó a tener más de 200 sucursales y 4.500 empleados, se vio obligada a cerrar sus persianas y liquidar sus activos, aunque la estructura estaba prácticamente desmantelada desde 2021. De hecho, así fue en Mendoza, cuando las persianas de los locales bajaron en sucursales como la de avenida San Martín y en los shoppings de Guaymallén y Godoy Cruz.
En su mejor momento, la compañía llegó a concentrar cerca del 50% del mercado de ventas en locales físicos, gracias a su adaptación a los consumos.
El liderazgo, sin embargo, terminó de derrumbarse este jueves, cuando el Juzgado Nacional en lo Comercial N°7 decretó la quiebra de la empresa tras el fracaso del proceso de salvataje abierto para intentar rescatarla.
La resolución fue firmada por el juez Fernando D'Alessandro, quien concluyó que ya no existían condiciones para sostener el concurso preventivo de Garbarino iniciado en 2021.
La decisión marca el cierre definitivo de una crisis que se extendió durante años y que terminó con una de las marcas más emblemáticas del retail argentino.
Garbarino había nacido en 1951 como un pequeño local de venta de discos de pasta y combinados. Fundada por la familia que le dio su nombre, la empresa abrió su primer negocio en la calle Uruguay 552, en la Ciudad de Buenos Aires, donde funcionó uno de los últimos tres locales que seguían abiertos hasta ahora.
Con el correr de los años, la compañía comenzó a ampliar su oferta hacia los electrodomésticos y los nuevos productos tecnológicos que empezaban a popularizarse. Como se dijo, esa capacidad de adaptarse a las tendencias del consumo se convirtió en uno de los motores de su crecimiento.
La expansión se aceleró a mediados de los años 90. Tras superar la recordada "crisis del tequila" en 1995, la empresa abrió más sucursales con una marcada expansión y un nuevo edificio administrativo que centralizó la gestión de la compañía.
Durante el período del uno a uno, Garbarino continuó su expansión con la apertura de seis sucursales más en 1998, consolidándose como una de las cadenas más grandes del país en la venta de artículos para el hogar.
El crecimiento también estuvo impulsado por la llegada de nuevos productos tecnológicos como los reproductores de DVD, los nuevos teléfonos móviles, los televisores de pantalla plana y los home theater.
Fue tanta la buena racha, con el manejo de marcas como Compumundo y Garbarino Viajes, que se tradujo a su campaña publicitaria. En 2011, Garbarino lanzó una de los spots más recordadas del sector: “El futuro está en Garbarino”, protagonizada por el actor Christopher Lloyd en su papel de “Doc Brown”, el legendario científico de la saga cinematográfica "Volver al futuro".
En los avisos, el personaje llegaba a una sucursal a bordo del icónico DeLorean para anunciar que la tecnología del mañana ya podía encontrarse en las tiendas de la cadena.
Lo que semejante campaña "tapó" fue la acumulación de problemas financieros y un modelo de negocios cada vez más exigido por la competencia, el comercio electrónico y los cambios en el consumo.
La crisis de Garbarino se profundizó a partir de 2018, en medio de la recesión y la caída del poder adquisitivo.
En 2020, la empresa fue adquirida por el empresario Carlos Rosales, titular del grupo asegurador Prof y dirigente de San Lorenzo, quien tomó el control de la compañía que hasta entonces estaba en manos de la familia fundadora.
Para ese momento, Garbarino ya arrastraba una deuda cercana a los 4.000 millones de pesos con bancos acreedores y otros $7.000 millones con proveedores.
La posterior pandemia de Covid-19 agravó la situación. Durante los meses más duros del aislamiento, las ventas llegaron a caer hasta un 75%, lo que golpeó directamente el flujo de caja de la empresa.
Se aceleraron los cierres de locales, comenzaron los conflictos laborales por el pago de salarios y se multiplicaron los reclamos de clientes que no recibían los productos que habían comprado.
En noviembre de 2021, la firma se presentó a concurso preventivo, luego de enviar 1.800 telegramas de despido. Desde entonces, el proceso judicial buscó alcanzar un acuerdo con los acreedores o atraer nuevos inversores, algo que finalmente no ocurrió.
Ante la falta de adhesiones suficientes y el fracaso del mecanismo de cramdown, el procedimiento de salvataje que permite que terceros intenten rescatar la empresa, la Justicia avanzó con la declaración de quiebra y mantuvo la inhibición general de bienes sobre la sociedad.
El proceso de liquidación incluirá no solo los inmuebles y bienes materiales de la compañía, sino también activos intangibles como las marcas Garbarino y Compumundo, que todavía conservan un alto nivel de reconocimiento y podrían despertar el interés de inversores interesados en relanzarlas bajo nuevos modelos de negocio.
Entre los activos industriales que se pondrán a la venta también figuran las plantas Tecnosur y Digital Fueguina, ubicadas en Tierra del Fuego, que en el pasado fueron claves para el ensamblaje de productos electrónicos pero que actualmente se encuentran inactivas.
El proceso judicial también abarca otros negocios vinculados al grupo, como la financiera Fiden y Garbarino Viajes.
El objetivo del juzgado es reunir todos los recursos disponibles para conformar un fondo destinado a pagar a la larga lista de acreedores que esperan cobrar desde 2021, en el epílogo de una empresa que durante décadas fue uno de los gigantes del consumo argentino.